jueves, 16 de noviembre de 2017

Novena De La Santisima Trinidad

Santisima Trinidad

Modo De Hacer Esta Novena

Muchísimos santos los cuales según testifican sus historias, conseguían cuanto deseaban invocando a la Santísima Trinidad, como San Nicolás Obispo, Santo Aldegundis, el venerable Beda y otros entre los cuales nuestro padre San Ignacio de Loyola, devotísimo de este admirable misterio, cuando deseaba alcanzar de Dios alguna cosa, decía tres misas a la Beatísima Trinidad y jamás dejó de conseguir lo que pedía, aunque fuera cosas a la fuerza humana imposibles y lo mismo han experimentado otros muchísimos, los cuales abrasados de esta devoción de San Ignacio, han conseguido feliz éxito en negocios ardues y casi desesperados, ofreciendo a la Santísima Trinidad tres misas y cómo será posible que no consigamos todo cuando juntamente deseamos si acudimos confiadamente a Dios Trino, pues como discurren graves doctores, las obras todas de misericordia y piedad para con los hombres las ejecuta Dios como Trino, y en la sque son de justicia y castigo parece no quiere Dios darse a conocer sino en cuanto a uno: como que la Trinidad sea toda misericordia y beneficencia para concedernos los bienes todos y librarnos de todos los males.

Acuda pues el cristiano con viva fe y agectuosa devoción a la Trinidad sacrosanta, ofreciéndole todos los días algún especial culto o ya rezando tres credos en potestación de la fe de este misterio, o haciendo esta novena a lo menos una vez en el año y vive juntamente los deseos de ver a Dios trino en el cielo. El tiempo de hacer esta novena puede ser cualquiera del año, pues todos los días son del Señor, pero principalmente se podrá hacer nueve días antes de la fiesta de la Santísima Trinidad, en el cual tiempo con la dirección del confesor comulgará tres veces, ayunará (si pudiere) los tres días de las témporas de aquella semana y frecuentará entre días actos de fe, esperanza y caridad de este soberano misterio.

Oración (Para Todos Los Días)

Puesto de rodillas delante de alguna imagen de la Beatísima Trinidad hará con todas la veras el acto de contrición y después dira:

Augustísima e inefable Trinidad, eterno Dios trino y uno, humildemente postrado ante vuestra divina presencia como hijo de tu Iglesia Católica, creo y confieso que eres un solo Dios en la esencia y trino en las personas. Yo te adoro Padre Ingénito, Hijo Unigénito y Espíritu Santo consolador, tres personas distintas y un solo Dios verdadero; te deseo alabar, servir y amar como te aman, sirven y alaban los espíritus angélicos que dividió su sabiduría en tres jerarquías y cada jerarquía en tres coros para que fueran sombra de tu Trinidad admirable. Yo te pido me des una fe firme de este altísimo misterio, un aborrecimiento eficaz a toda ofensa tuya esencialmente mortal, un vivísimo dolor de las muchas que contra ti he cometido y un amor adentísimo tuyo con el cual observe sus divinos preceptos y sólo atienda a gradarte y servirte de modo que merezca verte como deseo por toda la eternidad y juntamente pido misericordiosísima Trinidad me concedas el favor que deseo alcanzar en esta novena si ha de ser para gloria tuya y bien de mi alma. Amén.

Aquí se rezarán tres credos y al fin de cada uno Gloria Patri. Después se dirá la oración que se pone para cada día.

DÍA PRIMERO

Amabilísimo Dios trino y uno, creador amantísimo de los hombres. Y te ofrezco el ardentísimo amor con que los serafines todos se abrasan en tu purísimo amor y con el cual incesatamente se consagran en encedidos afectos a tu mayor obsequio. Ojalá yo te amara tan fina y puramente como estos amantes espíritus. Concédeme amabilísimo Dios, una centella de tu amor, pues los serafines al amarte alaban su santidad repitiéndote: Santo, Santo, haz que yo sólo tenga aprecio a la virtud y santidad y que la conserve en esta vida para merecer amarte con los serafines eternamente en la gloria. Amén. 

(Pedir a Dios lo que se desea).

Oración (Para Todos Los Días)

Misericordiosísimo Dios uno en la esencia, trino en las personas, que me creásteis a imagen y semejanza tuya, para que en esta vida te conozca y ame, y en la otra te goce eternamente, yo te suplico por Ti mismo y por los méritos de mi redentor Jesucristo no permitas que por la culpa se borre en mi alma tu divina imagen sino atienda en todos mis pensamientos, palabras y obras de agradarte, para que siendo digna morada tuya, siempre habites en mí por la gracia. A ti, pues, eterno Padre, que me disteis a tu Hijo para mi remedio, y a Ti, Hijo unigénito, que te hiciste hombre para redimirme. A Ti, Espíritu consolador, que santificas al alma para hacerla hija de Dios; a Ti, Trinidad divina, con todo efecto te pido me des tus eficaces auxilios para vencer mis desordenadas pasiones y borrar mis culpas por medio de una verdadera confesión. Y que en lo venidero no ame a otra cosa sino a Ti, perseverando en tu gracia hasta la muerte. Amén.

Gozos A La Beatísima Trinidad

A este misterio divino
llegó el amor y el temor.

Oh sumo Dios uno y trino
Misericordia Señor.


Santísima Trinidad,
digna de gloria y honor,
sabio, omnipotente, amante
Sanctus, sanctus, sanctus clama,
y universal creador.

Oh sumo Dios uno y trino
Misericordia Señor.


Siempre el seráfico amor;
tres sanctus, por tres personas,
y un Dios glorificador

Oh sumo Dios uno y trino
Misericordia Señor.


Es Dios Padre sol supremo,
es Dios Hijo su esplendor,
y Dios Espíritu Santo,
de uno y otro sacro ardor

Oh sumo Dios uno y trino
Misericordia Señor.


Sin este sol todo es de noche
sin esta luz todo es horror
sin este ardor soberano
es frialdad sin fervor

Oh sumo Dios uno y trino
Misericordia Señor.


Ingénito y unigénito
divino consolador
encended en nuestras almas
el fuego de vuestro amor

Oh sumo Dios uno y trino
Misericordia Señor.


A este misterio divino
llegó el amor y el temor

DÍA SEGUNDO

Sapientísimo Dios trino y uno fuente y origen de toda verdadera sabiduría yo le ofrezco la admirable ciencia con que adornaste a los querubines, para que concediendo tus infinitas perfecciones, te amen y alaben eternamente, por lo que de Ti conocen, concédeme, Señor, luz para que conociéndote, te admire y alabe y ame únicamente como a quien únicamente es digno de ser alabado y amado.

Ojalá tuviera yo el conocimiento de estos sabios espíritus, sólo para encender mi voluntad y tu amor y aborrecer todo aquello que tú aborreces, y que no me pueda apartar de conocerte y amarte eternamente en la gloria. Amén 

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA TERCERO 

Altísimo Dios trino y uno, que tienes tu asiuento en los purísimos tronos, yo te ofrezco la santidad y pureza con que enriquecísteis a estos sublimes espíritus, para que fueran digno solio de tu santidad infinita y para habitar en ellos como en asiento digno de tu inmensa gloria, concédeme, mi Dios, una pureza y santidad semejante a la de estos felicísimos espíritus, para que habites perpetuamente en mi alma, y mi corazón sea solio de tu majestad. Ojalá mi pecho fuera un trono de fuego de amor tuyo, que consumiera los infernales ardores de la concupiscencia, y estuviera de asiento en él, llenándome todo de tu gracia. Amén.

 (Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA CUARTO 

Onmipotente Dios trino y uno, absoluto Señor del cielo y tierra, yo te ofrezco la profunda obediencia con que rendidas a tu imperio te obedecen las supremas dominaciones ejecutando prontamente en todo tu divina voluntad; concédeme, Señor, el perfectísimo dominio sobre todas mis pasiones y desordenados apetitos, una exacta obediencia a tu santísima ley, que en nada quebrante tus divinos preceptos, y que sujetando mi alma y potencias a tu soberano imperio no sea esclavo del demonio y de la culpa, sino que goce el dominio y libertad que gozan los que son hijos tuyos por la gracia. Amén.

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA QUINTO 

Clementísimo Dios trino y uno, yo te ofrezco el admirable poder que concediste al coro de las virtudes, con el cual ejecutan a honra y gloria tuya singulares maravillas, empleando su virtud únicamente en obras de tu mayor agrado y obsequio. Concédeme, mi Dios el que yo no malogre la virtud y poder sobrenatural que tan liberalmente me das en tus divinos auxilios y demás dones sobrenaturales, sino que siempre coopere a tu poderosísima gracia, negándome a toda operación ajena de la soberana virtud y ejecutando solamente obras dignas de hijo tuyo, con las cuales aumente las virtudes y méritos para gozarte en la gloria. Amén.

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA SEXTO 

Fortísimo Dios trino y uno, que adornaste a las potestades angélicas de un singular poder contra el infierno y contra sus potestades de tinieblas: Yo te ofrezco los excelentes merecimientos de estos poderosos espíritus y las admirables victorias que a honor tuvo consiguen de los ejércitos infernales; y te suplico me concedas poder para servirte y amarte, para vencerme a mí mismo y a los enemigos de mi alma, y sujetar la rebeldía de mis pasiones, para que venciendo todas mis tentaciones del demonio, me emplee sólo en tu divino servicio y gloria. Amén.

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA SÉPTIMO 

Eterno Rey Supremo, Señor de todas las cosas, Dios trino y uno que encomendaste a los principados el cuidado y guarda de los reinos: Yo te ofrezco los servicios todos con que estos soberanos espíritus atienden por obediencia al cuidado de los reinos de la tierra, amparándonos y procurando conducirlos a tu conocimiento. Yo te pido me concedas el que sólo domine en el reino de mi alma la razón y tu ley y no sea esclava vilísima por la culpa; y obedeciéndo tu suave imperio, alcance el reino de la gloria. Amén.

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA OCTAVO 

Misericordiosísimo Dios trino y uno, yo te ofrezco los merecimientos todos de los arcángeles, a los cuales destinásteis para la guarda de las ciudades y para embajadores de tus más altos secretos; concédeme Señor, tus eficaces auxilios para que conserve la ciudad de mi alma libre del poder del demonio y resista a los continuos asaltos del común enemigos y que sólo reine en mí tu gracia y amor con el cual merezca el que me reveles el altísimo misterio de tu Trinidad inefable en la ciudad celestial por toda la eternidad. Amén.

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

DÍA NOVENO

Benignísimo Dios trino y uno que te dignaste señalar a cada uno de los hombres guarda y defensa del coro de los ángeles; yo te ofrezco las virtudes y méritos de los ángeles todos y el desvelo con que por tu amor defienden y patrocinan a los hombres; y te suplico me concedas el que de tal suerte oiga y ejecute los saludables consejos de mi ángel custodio, que jamás lo atropelle quebrantando tu santísima ley, antes si te obedezca en todo de manera que merezca pasar a verte en su compañía en la gloria. Amén.

(Pedir a Dios lo que se desea y hacer lo demás como está en el día primero).

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