Santísima Trinidad

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrada Familia

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

Sagrado Corazón De Jesús

Sagrado Corazón De Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón De María

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Espíritu Santo

Espíritu Santo, ilumíname y santifícame.

miércoles, 31 de enero de 2018

Mi Respuesta

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD IV

4.6 MI RESPUESTA

Mi Respuesta

Elegir para hacer una opción de vida, es dar un sí, que brota de lo profundo del ser cristiano, y reconoce la acción del Espíritu de Jesús en la historia personal.

Es aceptar las exigencias de una transformación cristiana de la propia vida, asumiendo el estilo de vida de Jesús.

En la elección, entran en juego dos elementos:
  • La acción del Espíritu
  • La libertad humana
La acción del Espíritu, "...Nadie viene a mí si el Padre no le atrae..."

La libertad humana, que se abre a esa acción y decide canalizar todas las energías del ser en una dirección.

Lee en la epístola a los Romanos, capítulos 7, 14-25 y 8, 1-13.

Puntos de reflexión

En este momento de búsqueda, ¿en qué situación me encuentro?
  • ¿Me siento realmente libre para responder a lo que el Señor quiera de mí?
  • ¿Cuál creo que tiene que ser mi  respuesta?
  • ¿Qué me cuestiona?

martes, 30 de enero de 2018

Seguir A Jesus Hasta Las Ultimas Consecuencias

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD IV

4.7 SEGUIR A JESÚS HASTA LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS

Seguir A Jesus Hasta Las Ultimas Consecuencias

Nuestro conocimiento de Jesús y nuestra adhesión a Él, tienen que pasar por la prueba de la cruz y del desconcierto. Muchos habían seguido a Jesús durante los primeros años de su vida pública; unos cuantos lo acompañaron hasta el momento de la pasión; muy pocos estuvieron al pie de la cruz.

Si el misterio de la Encarnación nos parece a veces incomprensible, el de su muerte en la cruz nos desconcierta.

En esta reflexión vas a tratar de escuchar sencillamente lo que el mismo Jesús nos dice acerca del sentido con que afronta su muerte.

Antes de empezar, haz una doble oración de petición:
  • A Jesús, para que sepas escuchar en profundidad sus Palabras
  • A María, para que te acompañe también ahora y te enseñe a comprender las palabras de Jesús.
Lee los siguientes textos y quédate con el que más te ayude:
Jn. 10,17-18; 8, 26-29; 13, 23-33; 14, 31; 19, 25
Juan, el único de los apóstoles que siguió a Jesús hasta la cruz y fue testigo de su muerte, meditando sobre esa experiencia que seguramente marcó su vida, saca esta conclusión: "En esto hemos conocido el amor, en que Él dio su vida por nosotros, y nosotros debemos estar dispuestos a dar la vida por nuestros hermanos" (1 Jn. 13,16).

María, presente al pie de la Cruz, hace patente la fortaleza en el sufrimiento, la firmeza en la fe, la capacidad de apertura al amor universal que puede tener una mujer, cuando animada por el Espíritu, acepta seguir a Jesús hasta el final.

Pablo, el apóstol que nunca vio a Jesús, pero a quien le fue dado conocer muy profundamente su misterio, explica así la razón de su vida: "Vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó pro mí" (Gal. 2,20).

Puntos de reflexión

¿Qué conclusión sacas tú después de este intento de penetrar el sentido de la pasión y muerte de Jesús?

Expresa todo eso en una oración cara a cara con Jesús.

Pregúntale:
  • ¿Qué he hecho yo por Cristo?
  • ¿Qué debo hacer por Él?

lunes, 29 de enero de 2018

Los Que Han Seguido A Jesus A Lo Largo De La Historia

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD IV

4.8 LOS QUE HAN SEGUIDO A JESÚS A LO LARGO DE LA HISTORIA

Los Que Han Seguido A Jesus A Lo Largo De La Historia

Los Santos, sus vidas humanas cargadas de Evangelio, son un don de Dios a su Iglesia. Cada época tiene sus santos, hombres y mujeres que desde la fe y bajo la fuerza del Espíritu, fueron respuestas evangélicas vivas a los problemas y retos del momento histórico que les tocó vivir.

A través de estos testimonios vivientes se va manteniendo presente y eficaz el Evangelio de Jesús; de ellos tiene necesidad el mundo en todos los tiempo, también nuestra sociedad actual tiene necesidad de Santos.

Pero hay Santos cuya relevancia e influjo en la Iglesia y en la humanidad no disminuyen con el correr de los siglos, y a ellos volvemos los ojos los cristianos en busca de inspiración, y de modelos para mejor seguir a Jesús y servir a los hombres.

Juana de Lestonnac, es una de esas mujeres a quien la Iglesia considera santas porque respondieron en fidelidad a una llamada al seguimiento de Jesús y abrieron además un camino por el que, a través de los siglos, han dado su respuesta muchas otras mujeres que han sentido una llamada semejante.

En la siguiente sección, verás cómo ella fue una continua respuesta a la llamada de Dios que se le manifestaba a través de los acontecimientos que marcaron su historia personal.

Entra en contacto con la vida de Juana de Lestonnac o de otro texto que te resulte más familiar. Confronta a la luz de ella, la respuesta que estás dando a Dios que te habla por los acontecimientos de tu propia vida.

domingo, 28 de enero de 2018

Juana De Lestonnac: Una Vida De Respuesta Incondicional A Dios

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD IV

4.9 JUANA DE LESTONNAC: UNA VIDA DE RESPUESTA INCONDICIONAL A DIOS

Juana De Lestonnac: Una Vida De Respuesta Incondicional A Dios

Era Juana una mujer enérgica, vigorosa, persuasiva, vibrante y espontánea. Su carácter de fuego, la tenacidad ante las dificultades, su creatividad y su actividad, y sobre todo, su capacidad para luchar, fueron a la vez, causa de éxito y lugar de combate en su vida.

Tuvo que afrontar, desde sus primeros años, discusiones sobre la fe entre su padre y su madre. Su padre católico convencido, su madre calvinista aferrada y fanática. Las discusiones engendran muy pronto una brecha y un desgarrón en su hogar... un desacuerdo profundo bloquea la relación familiar.

Juana sufre intensamente lo que esta situación familiar supone para una adolescente. Gracias a su rica interioridad, alimentada en el estudio, las relaciones humanas, la reflexión y el trato frecuente con Dios, puede mantenerse firme en sus convicciones. En su habitual diálogo con Dios, oye esa voz interior que la sostuvo siempre: "Cuida, hija mía, de no dejar apagar la llama que yo mismo he encendido en tu corazón".

Toda su vida fue un alimentar esa llama hasta convertirla en fuego, capaz de contagiar y abrasar a muchos.

Su juventud fue una explosión de generosidad, pero atemperada por la sana prudencia. Por eso al comprender que su deseo de entrega total en una vida consagrada, tropezaría en aquel momento con las grandes desviaciones que afectaban a los conventos de la época, se abre a otros caminos que el Señor le presenta.

Conoce al joven Gastón de Montferrant, Barón de Landirás, y con un amor grande, sustentado en sus convicciones cristianas, construyen un hogar.

La joven baronesa de Landirás crea el clima de familia donde todos, hijos, padres, servidores, se sienten acogidos, amados, impulsados a crecer en el amor con exigencia y bondad; organiza su casa con un estilo que rompe con los usos y los moldes superficiales de la aristocracia de entonces; la llegada de los hijos encierra momentos de grandes sufrimientos, pero también de grandes alegrías. Así transcurren sus 24 años de matrimonio.

Pero llega también el momento de la prueba: en el transcurso de muy pocos años, y en algunos casos en circunstancias trágicas, mueren su esposo, su padre, su tío Miguel -el gran apoyo de sus años jóvenes- y su hijo mayor.

Juana no se repliega sobre sí misma: cuando le visita la sombra luminosa de la cruz, abre el corazón a esa nueva forma de presencia del Señor, y asume esas muertes con dolor sereno, con esperanza cristiana... Es que Juana ama más allá de sí misma, más allá de la muerte, al Señor de la Vida, al que es capaz de crear nuevos modos de presencia y de amor.

Durante los primeros años de su viudez, Juana hace de padre y madre, educa, impulsa, organiza su casa... y en medio de todo, sigue descubriendo fuertes exigencias del Señor.

Cuando la peste invade la ciudad de Burdeos, Juana, desafiando el contagio, cuida a los enfermos, vela a su cabecera, los acompaña en su soledad. Siente que es necesario tender la mano a otros, darse, estar presente donde haya alguna miseria. Descubre en el necesitado el rostro doliente de Dios.

Tiene entonces 45 años y ha vivido intensamente las grandes experiencias de su vida. Podría decir que ya "ha cumplido". ¿No podría ya descansar, recoger los frutos viendo crecer a sus hijos y a los hijos de sus hijos?

No es éste el modo como Dios la conduce, ni la manera como ella le responde. Juana lleva en el corazón una llama encendida que no la deja vivir para sí misma...

Intenta entonces un camino nuevo. Una vez asegurado el futuro de sus hijos, ingresa en el monasterio contemplativo de Tolosa, bajo una Regla rigurosa; en poco tiempo su salud queda minada y le sorprende una grave enfermedad. Nada le hubiera impedido sucumbir a ella, convencida como estaba de que Dios la quería allí. Pero de nuevo Dios se hace presente de forma desconcertante y los médicos la obligan a dejar el monasterio, seguros de que en ello estaría su curación. Juana vive entonces la noche más oscura y luminosa de su vida. Así se describe este episodio en las Constituciones de la Compañía que después fundó:

"en un clima de oración, 
con una fuerte exigencia de despojo,
se hace consciente de las necesidades de los hombres,
y se abre al don de Dios que la impulsa a tender la mano,
y a llevar la Buena Nueva;
se compromete totalmente en la obra de salvación, 
a imitación de Nuestra Señora, en quien descubre su modelo.

En este momento culminante se le revela su vocación apostólica
y ella intuye su misión.

Esta intuición fundamental... se plasma en un proyecto común
de vida, totalmente orientado a evangelizar a la juventud y a
contribuir así a la transformación de la sociedad de su tiempo".

A esta misión se entrega con todas sus fuerzas durante el resto de su vida. Asocia a ella a otras jóvenes que en profunda sintonía con su proyecto, e impulsadas por la misma llamada radical, y por la misma sensibilidad a las necesidades de su tiempo, hicieron surgir con ella la Compañía de María.

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Después de recorrer la trayectoria de esta vocación, se comprende por qué Juana de Lestonnac pudo plasmar sus exigencias más radicales en una de las Reglas que dejó a la Compañía:

"Todas las que entraren en esta Orden de Nuestra Señora,
siguiendo el consejo de Jesucristo:
'Quien deja a su padre, o a su madre...'
harán cuenta de dejar padre, madre, hermanos y hermanas,
y todo lo que tuvieren en el mundo...

como conviene a personas muertas al mundo y a su amor propio
y que viven solamente por Jesucristo Nuestro Señor
al que han tomado en lugar de padres, hermanos y hermanas,
y de todas las cosas".

Se comprende también por qué la Compañía de María define hoy su misión y las exigencias de la vocación a ella, con palabras tan vigorosas como éstas:

"El fin de las Religiosas de la Compañía de María Nuestra Señora, Instituto apostólico en la Iglesia, es consagrarse con todas sus fuerzas al anuncio del Reino.

Realizamos nuestra misión de evangelización como educadoras, al servicio de la fe que fructifica en obras de justicia.

La juventud, esperanza de vida y de transformación de la sociedad, será el campo preferencial de nuestra acción apostólica".

"Seguir así a Jesucristo en la Compañía de María, significa optar por la radicalidad evangélica como dinámica de la propia vida. Es convertirse en el discípulo que lo abandona todo para seguir al Maestro y participar de su Misión.

Supone una experiencia personal de Jesucristo, que centra y unifica en Él todo nuestro ser. Nos lleva a una entrega libre que supera sentimientos e intereses propios y ordena nuestra vida según el Evangelio. Dejándolo todo, tomamos a Jesucristo por única heredad en lugar de padre, madre, hermanos y hermanas y de todas las cosas.

Esta opción nos exige...

Hacer efectivas en nuestra vida las rupturas que exige el seguimiento de Jesús y que manifiestan lo relativo que es todo frente a Él."

Después de esta lectura, te pueden venir bien estas reflexiones:
  • ¿Qué conciencia tienes del don de la fe que has recibido y cómo la estás manteniendo viva?
  • ¿Qué circunstancias personales, familiares, sociales, favorecen o amenazan el crecimiento de tu fe? ¿Cómo afrontas esto?
  • ¿Desde qué perspectiva te planteas tu futuro y qué disponibilidad tienes para acoger lo que Dios te va presentando como camino para ti?
  • ¿Qué rasgos te llaman más la atención en la trayectoria de vida de Juana de Lestonnac?
  • ¿Experimentas alguna sintonía con el Proyecto de Vida que ella dejó a sus religiosas? ¿En qué basas tu respuesta?
Pídele a ella que te alcance la lucidez y la valentía que necesitas para responder en fidelidad a la vocación a la que el Señor te ha llamado?

El Encuentro Con Jesus Resucitado

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD V

5.1 EL ENCUENTRO CON JESÚS RESUCITADO

El Encuentro Con Jesus Resucitado

La vida  y obra de Jesús no quedan reducidas al espacio y al tiempo de su vida en la tierra. Él es el que "resucitando de entre los muertos" nos abre al verdadero horizonte de la vida; el que responde así a los interrogantes más profundos del hombre sobre su existencia. Aquí reside el núcleo de la fe cristiana, fuera de él nada se sustenta.

Necesitamos, por tanto, saber y experimentar el significado de la Resurrección; sin ello, nuestro conocimiento de Jesús se quedaría a medio camino, como se hubiera quedado el de los discípulos si no se hubieran encontrado con Jesús Resucitado.
El Evangelio nos dice claramente lo que fue para los discípulos el afrontar el fracaso y la muerte de Jesús, sin tener la certeza de su Resurrección:
  • Huida y abandono del Maestro: Mc 14,50
  • Tristeza y resistencia a creer: Mc 16, 9-11
  • Abandono de las esperanzas que habían puesto en Él: Lc. 24, 21
  • Miedo y tendencia a encerrarse: Jn. 20, 19
La fe en Jesús Resucitado no es sólo un consuelo en los momentos duros de la vida; es más bien una convicción que marca profundamente la vida y nos impulsa a dar testimonio de lo que creemos.

Lee los siguientes textos y comprobarás el cambio que se operó en los discípulos cuando, desde la fe, tuvieron la experiencia del Resucitado:

Lc. 24, 13-35 - Jn. 20 y 21

Comprenderás ahora que, gracias a la Resurrección de Jesús, el cristianismo no es una Religión nostálgica que conmemora un pasado; es más bien una Religión del presente que celebra la certeza de una presencia viva y personal; esa certeza y esa presencia son las que pueden responder a los problemas más agudos que surgen en el corazón del hombre. La Resurrección de Jesús es la respuesta del Padre a esos interrogantes.

A la luz de todo lo anterior:
  • ¿Qué es para ti hoy creer en Jesús?
  • ¿Con cuál de las experiencias de los discípulos te sientes más identificada en este momento?
 Al igual que Tomás o que Pedro, FORMULA TU PROPIO ACTO DE FE en el Señor que se hace presente hoy en tu vida.

sábado, 27 de enero de 2018

El Espiritu Santo Es La Vida De Jesus En Nosotros

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD V

5.2 EL ESPÍRITU SANTO ES LA VIDA DE JESÚS EN NOSOTROS

El Espiritu Santo Es La Vida De Jesus En Nosotros

Creer en Jesús Resucitado, es también experimentar que en nosotros se cumple la promesa que hizo Jesús a sus discípulos antes de su pasión:

Yo le pediré al Padre que os de otro Defensor
que esté siempre con vosotros; 
el Espíritu de Verdad que el mundo no puede recibir
porque no lo percibe ni lo conoce;
vosotros en cambio le conocéis porque vive ya en vosotros
y está con vosotros.

En adelante el Espíritu defensor
que el Padre os enviará en mi nombre
os enseñará todas las cosas
y os irá recordando todo lo que Yo os he dicho.
 Jn. 14, 16-17. 26

Para los discípulos, recibir al Espíritu Santo fue experimentar que su vida entera se transformaba, sentir que su miedo se convertía en valentía y su debilidad en fuerza.

Pentecostés fue para ellos la gran experiencia de liberación; el impulso definitivo que los llevó a asumir el seguimiento de Jesús con todas sus consecuencias, convencidos ahora sí de que nada ni nadie los podría separar de Él.

Para comprender mejor lo que es la experiencia del Espíritu en quienes creen en Jesús, lee detenidamente estos textos:

Hech. 2, 1-30 (la experiencia de Pedro)
Rom. 7 y 8 (la experiencia de Pablo)

¿Cuál es tu experiencia de fe en el Espíritu Santo?

¿Qué te ha llamado más la atención en la experiencia de estos dos apóstoles?

¿Conoces hoy personas de quienes puedas decir que se dejan guiar por el Espíritu?
  • Intenta percibir a lo largo de estos días los FRUTOS del Espíritu en ti; recuerda que Él es paz, alegría, amor, libertad, generosidad, paciencia, bondad. Leer: Gal. 5, 22-23.
  • Pídele también al Espíritu que te regale sus DONES: Sabiduría, entendimiento, ciencia, consejo...
Pídele también a Jesús que se cumpla en ti su promesa con todas sus consecuencias.

Recuerda lo que de él recibiste en el Sacramento de la Confirmación.

¿Cómo ha crecido desde entonces tu fe y tu compromiso cristiano?

jueves, 25 de enero de 2018

La Iglesia Comunidad De Los Que Creen En Jesus

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD V

5.3 LA IGLESIA, COMUNIDAD DE LOS QUE CREEN EN JESÚS

La Iglesia Comunidad De Los Que Creen En Jesus

El fruto más evidente de la venida del Espíritu al mundo después de la Resurrección de Jesús, fue el aumento del número de los que creían en Él y se convertían, es decir, asumían el estilo de vida predicado por los Apóstoles.

El libro de los Hechos nos resume la vida de aquellos primeros grupos de cristianos que construyeron la Iglesia primitiva:

Acudían asiduamente a la enseñanza de los Apóstoles,
a la convivencia, a la fracción del pan y a la oraciones.

Toda la gente estaba asombrada, que se multiplicaban
los prodigios y milagros hechos por los apóstoles.

Todos los creyentes vivían unidos y compartían cuanto tenían.
Vendían sus bienes y propiedades y se repartían de acuerdo
a lo que cada uno de ellos necesitaba.

Acudían diariamente al Templo con mucho entusiasmo
y con un mismo espíritu, y compartían el pan en sus casas,
comiendo con alegría y sencillez.

Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo;
y el Señor cada día integraba a la comunidad a los que se
iban a salvar.
Hech. 2, 42-47

Lee también estos otros texto:

Hech. 4, 32-35; 12, 1-9; 5, 12-42

Después de leer y reflexionar:

Subraya o anota los rasgos que te parezcan más sobresalientes en la manera de vivir de estos primeros cristianos.
  • ¿Qué nuevas implicaciones descubres de lo que es creer en Jesús?
  • ¿Te sientes impulsado a vivir tu vida cristiana de una manera que resulte significativa para el mundo de hoy?
  • ¿Experimentas que tú también tienes necesidad de una comunidad que respalde tu fe y la haga crecer?
  • ¿Estarías dispuesto a asumir un compromiso comunitario con todas sus consecuencias? ¿Qué te impulsa a ello? ¿Qué te retrae? ¿Qué experiencias tienes de vida cristiana vivida en común, compartida con otros?
Como los primeros cristianos, trata de alimentar tu fe con:
  • La lectura asidua de la Palabra
  • La celebración de la Eucaristía
  • La oración
  • La preocupación por los hermanos, sobre todo los más necesitados...
 Comprueba hasta qué punto eres constante en esto, y cómo ello va marcando en ti un nuevo estilo de vida:
  • Si participas en algún movimiento, ¿qué te aporta, y qué rasgos de la primitiva Iglesia descubres?
  • Si no tienes experiencia, intenta ponerte en contacto con una Comunidad cristiana de hoy y ver qué descubres.

miércoles, 24 de enero de 2018

Maria Virgen Y Madre Por Obra Del Espiritu Primera Creyente Y Madre De La Iglesia

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD V

5.4 MARÍA, VIRGEN Y MADRE POR OBRA DEL ESPÍRITU, PRIMERA CREYENTE Y MADRE DE LA IGLESIA

Maria Virgen Y Madre Por Obra Del Espiritu Primera Creyente Y Madre De La Iglesia

Dos textos del Magisterio de la Iglesia pueden ayudarnos a descubrir lo que María nos aporta desde su papel de Madre de la Iglesia e inspiradora de nueva vocación:

  1. La Encíclica "Redemptoris Mater", No. 40: "Después de los acontecimientos de la resurrección y de la ascensión, María, entrando con los apóstoles en el cenáculo a la espera de Pentecostés, estaba presente como madre del Señor glorificado. Era no sólo la que avanzó en la peregrinación de la fe y guardó fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz, sino también la esclava del Señor, entregada por su Hijo como madre a la Iglesia naciente: 'He ahí a tu madre'. Así empezó a formarse una relación especial entre esta madre y la Iglesia".
  2. La exhortación apostólica "Marialis Cultus", No. 37: "La lectura de las Sagradas Escrituras, hecha bajo el influjo del Espíritu Santo y teniendo presentes las adquisiciones de las ciencias humanas y las variadas situaciones del mundo contemporáneo, llevará a descubrir cómo María puede ser tomada como espejo de las esperanzas de los hombres de nuestro tiempo. De este modo, por poner algún ejemplo, la mujer contemporánea, deseosa de participar con poder de decisión en las elecciones de la comunidad, contemplará con última alegría a María que, puesta a diálogo con Dios, da su consentimiento activo y responsable no a la solución de un problema contingente sino a la 'obra de los siglos' como se ha llamado justamente a la Encarnación del Verbo; se dará cuenta de que la opción del estado virginal por parte de María, que en el designio de Dios la disponía al ministerio de la Encarnación, no fue un acto de cerrarse a algunos de los valores del estado matrimonial, sino que constituyó una opción valiente, llevada a cabo para consagrarse totalmente al amor de Dios; comprobará con gozosa sorpresa que María de Nazareth, aún habiéndose abandonado a la voluntad del Señor, fue algo del todo distinto de una mujer pasivamente remisiva o de religiosidad alienante, antes bien fue mujer que no dudó en proclamar que Dios es vindicador de los humildes y de los oprimidos y derriba de sus tronos a los poderosos del mundo (Lc. 1, 51-53); reconocerá en María que 'sobresale entre los humildes y los pobres del Señor' una mujer fuerte que conoció la pobreza y el sufrimiento, la huida y el exilio (Mt. 2, 13-23): situaciones todas éstas que no pueden escapar a la intención de quien quiere secundar con espíritu evangélico las energías liberadoras del hombre y de la sociedad; y no se le presentará María como una madre celosamente replegada sobre su propio Hijo divino, sino como mujer que con su acción favoreció la fe de la comunidad apostólica en Cristo (Jn 2, 1-12) y cuya función maternal se dilató, asumiendo sobre el Calvario dimensiones universales. Son ejemplos. Sin embargo, aparece claro en ellos cómo la figura de la Virgen no defrauda esperanza alguna profunda de los hombres de nuestro tiempo y les ofrece el modelo perfecto del discípulo del Señor: artífice de la ciudad terrena y temporal, pero peregrino diligente hacia la celeste y eterna; promotor de la justicia que libera al oprimido y de la caridad que socorre al necesitado; pero, sobre todo, testigo activo del amor que edifica a Cristo en los corazones".
Reflexiona a la luz de estos textos:
  •  ¿Qué te han aportado para comprender lo que significa María en la Iglesia?
  • ¿Encuentras sentido a la fecundidad que da la virginidad consagrada al estilo de María?
  • ¿Sientes que Dios puede pedirte esto?
  • ¿Qué experimentas ante esta posibilidad?
 Oración: Pídele a ELLA, Virgen y Madre, que te enseñe a decir sí a lo que vayas descubriendo como querer de Dios para ti.

martes, 23 de enero de 2018

Id Por Todo El Mundo Y Predicad El Evangelio

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD V

5.5 ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO

Id Por Todo El Mundo Y Predicad El Evangelio

Jesús, antes de su ascensión al Cielo, congrega de nuevo a los discípulos convencidos ya de la verdad de su Resurrección, y les hace comprender el sentido de todo lo que hasta entonces habían vivido junto a Él:

"Los once discípulos partieron para Galilea, al lugar donde Jesús los había convocado. Cuando vieron a Jesús, se postraron ante Él; algunos, sin embargo, dudaron. Entonces Jesús les dijo: Todo poder se me ha dado en el Cielo y en la tierra; id pues por todo el mundo y haced discípulos míos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que  Yo os he comentado. Y sabed que Yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el final".
Mat. 26, 16-20

"Los que estaban reunidos le preguntaron: Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel? Él les contestó: No os toca a vosotros saber el tiempo y el momento que el Padre ha elegido y decidido... Vosotros recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros; y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta los límites de la tierra".
Hech. 1, 6-8

El habernos encontrado con Jesús y haber penetrado en su vida y en su Misterio, no es algo que se pueda quedar simplemente a nivel de reconocimiento:

"El que ha sido evangelizado, evangeliza a su vez; esta es la prueba de verdad, la piedra de toque de nuestra fe en Jesús; es imposible que alguien haya encontrado verdaderamente a Jesús y haya escuchado su mensaje, sin convertirse en testigo suyo y apóstol de su Reino".

Pablo recoge su propia experiencia y hace el balance de su vida de apóstol a partir del encuentro con Cristo.

Lee Filipenses 3, 4-15

Ora y haz luego tu propia síntesis.

Cada persona ES UN PROYECTO configurado por unos elementos dados:
  • Genéticos: temperamento, aspecto físico, cualidades, aptitudes, límites
  • Históricos: familia, ambiente donde se vive, experiencias, relaciones a todo nivel
  • Dinámicos: aspiraciones, atractivos, valores que se persiguen, todo lo que mueve a la persona en el plano existencial.
Ese proyecto, visto desde la fe, se convierte en llamada: expresión del plan de Dios sobre mí, camino abierto a múltiples posibilidades.

Mirar así el proyecto que somos, nos lleva a: acogerlo como un don, como punto de partida de un proyecto que nos trasciende, situarnos en el mundo con un sentido de misión.

Cada persona TIENE UN PROYECTO QUE se va revelando poco a poco, es lo que mantiene el sentido de la vida; requiere compromiso, perseverancia, al servicio de él empeñamos la vida; cobra fuerza y sentido en la medida en que se comparte y se hace servicio.

Sólo un proyecto que encauce la capacidad de amar y de darse, es verdaderamente humano y cristiano.

lunes, 22 de enero de 2018

Un Nuevo Proyecto De Vida

PROYECTO DE VIDA

UNIDAD V

5.6 UN NUEVO PROYECTO DE VIDA

Un Nuevo Proyecto De Vida

Al terminar el recorrido de estas unidades, tu vida tiene que tener ya un rumbo determinado, una orientación que está marcada, como ese último encuentro de los discípulos con Jesús, por ENVÍO, una CERTEZA, una PROMESA...

Ahora todo es cuestión de fidelidad al don recibido; así nos lo dice San Pablo:

 "Os invito pues yo, el preso de Cristo, a vivir de acuerdo con la vocación a que habéis sido llamados. Sed humildes, amables, pacientes, soportándoos unos a otros con amor.

Cada uno de nosotros ha recibido su propio don, según como Cristo se lo dio.

Así pues, Cristo es quien dio a unos ser apóstoles, a otros profetas, a unos evangelistas, o bien pastores y maestros.

Así preparó a los suyos para los trabajos del ministerio, en vistas a la construcción de su Cuerpo (que es la Iglesia).

La meta es que juntos nos encontremos unidos en la misma fe y el mismo conocimiento del Hijo de Dios, y con eso se logrará el Hombre Perfecto, que la madurez de su desarrollo, es la plenitud de Cristo".
Ef. 4, 1-2; 7, 11-13

  • ¿Cuáles son tus certezas al terminar este itinerario?
  • ¿A qué te sientes impulsada a partir de aquí?
  • ¿Qué esperas de quienes te hemos acompañado en este recorrido?

viernes, 19 de enero de 2018

Consagracion Al Señor De Los Milagros

Señor De Los Milagros

Señor de los Milagros:
Venimos a darte gracias por la vida que nos has dado,
por los favores que nos has concedido, 
por el camino que hemos emprendido,
donde tus brazos abiertos nos acogen.

¡Señor de los Milagros!
Nos postramos ante ti, como el leproso del evangelio.
¡Señor, si quieres puedes curarme!
Cúranos de las enfermedades, depresiones y angustias
que debilitan nuestro cuerpo y nos hacen sufrir.

¡Señor de los Milagros!
Guíanos con tu palabra, 
orienta nuestra peregrinación terrena, 
aumenta nuestra fe, la fidelidad a tu iglesia,
bendice al Santo Padre, Obispos, Sacerdotes,
Diáconos y Religiosos, bendice nuestras familias,
seres queridos, proyectos y trabajos.

¡Madre del Perpetuo Socorro!
Virgen de los peregrinos,
bendícenos con la luz de tu hijo.
Amén

Señor de los Milagros,
¡Ten misericordia de nosotros!