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Santísima Trinidad

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrada Familia

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

Sagrado Corazón De Jesús

Sagrado Corazón De Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón De María

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Espíritu Santo

Espíritu Santo, ilumíname y santifícame.

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miércoles, 11 de septiembre de 2024

Novena Al Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos

Novena Al Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos

Novena Al Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos


Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Oración Para Todos Los Días

¡Oh, Santo Niño Doctor de los Enfermos! A tus pies rogamos por tu valiosa intervención y sabiduría para que encuentres y administres un remedio espiritual que pueda calmar los males que nos afectan en cuerpo y alma. (Hacer la petición).

Imploramos para que bañes con tu rayo de luz nuestro atribulado espíritu, que desnudo ante ti se expone sin ocultar todo cuanto ha hecho en el transitar de esta vida, pero, que hoy, con el gozo que nos embarga a los creyentes al sabernos protegidos por tu bondad te entrega un corazón arrepentido.

Líbranos, Santo Niño Doctor, de todas las enfermedades, de las dolencias, de las mentiras, de las difamaciones, no permitas que suframos de muerte repentina y no nos dejes caer en pecado mortal. Que tu llama se encienda en nuestro corazón para que allí se establezca tu esencia y nuestra alma sea el hogar de todas tus virtudes y tu bienaventuranza. Te lo suplicamos en el nombre de tu Bendita Madre, la Santísima Virgen María. Amén.


Día Primero: Oración de Súplica por la Sanación

¡Oh, Divino Niño Doctor! Eres tú quien nos oye desde lo más alto en los cielos. Es por eso que, congregados a tus pies, suplicantes te imploramos escuches esta oración apremiante y desesperada que hacemos en nombre de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

La enfermedad se ha instalado en nuestras vidas, provoca nuestras tristezas y sufrimientos. Acaba con nuestro cuerpo y el de nuestros seres queridos. Ante tanta desesperanza, acudir a tu llamado es lo único que nos ayudaría a salir de esta vicisitud.

Te pedimos que metas tu mano poderosa, para que gracias a tu intercesión sean  desterrados todos los males que acechen estos cuerpos terrenales que nos fueron dados por la gracia de Dios. Ayúdanos a vivir llenos de gozo y salud. No nos abandones, pues, eres la luz que nos mantiene en pie ante la diversidad. Guárdanos y bendícenos. Que así sea. Amén.


Oración Final

Querido Santo Niño Jesús, tu hermoso rostro irradia en este día tanta paz. Venimos hoy ante ti a implorar sanidad, vida abundante y salud absoluta. Confiamos en tus muchas bondades y misericordias. Santo Niño, patrono de todos los enfermos, que no abandonas ni descuidas al que sufre, envía poder de sanidad sobre nosotros, llévate el dolor, la angustia y el sufrimiento, permite que podamos dormir tranquilos cada día confiados en tu dulce protección. Amén.


Día Segundo: Fortalecimiento de la Esperanza y la Salud

Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...

¡Bendito Niño Doctor! En este segundo día te imploramos tus más fervientes devotos para que tu gloriosa intervención celestial se manifieste en la vida de todos nosotros que, reunidos nuevamente rogamos por la gracia de una vida digna y saludable, en especial en el caso de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

Tú que todo lo sabes, estás en conocimiento de nuestras tristezas y luchas, eres consciente de lo mucho que te necesitamos. Te suplicamos compartas un poco de tu magnífica sabiduría con nosotros para poder entender con mayor claridad las enseñanzas de Dios Nuestro Señor, y así vivir dentro de los preceptos de la verdad del Padre.

Bendícenos con tu misericordia, Glorioso Niño, para que podamos ser purificados de todo mal y afianzados en salud y prosperidad en esta Tierra. Amén.


Oración Final

Amado Santo Niño Doctor, tú que eres bueno y misericordioso, Santo Dulce Niño, patrón de los enfermos que atiendes las súplicas de los que sufren, que sanas la enfermedad y el dolor, atiende a mi súplica y escucha esta oración. Pedimos la sanidad y la completa salud de nosotros, llévanos hasta ti para que adoremos, para que exaltemos tu majestad, inundado de gracia ante tu Madre María, Santísima Virgen Inmaculada, que te cargó en sus brazos, cuidando con amor el fruto de la vida. Amén.


Día Tercero: Refuerzo de la Fe y la Esperanza

Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


Divino Niño Jesús, pequeño Doctor que sana los padecimientos del cuerpo y del alma. Obra sobre nosotros con tu piedad y amor, colmándonos de sanación para que podamos disfrutar de la paz y la tranquilidad de esta vida.

Hoy, en el tercer día de nuestra oración, te imploramos en nombre de nuestra salvación y la de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena) para que pueda gozar de buena salud y vivir a plenitud el milagro de esta existencia.

Divino Niño Doctor, ayúdanos a aliviar todos nuestros males para poder disfrutar a plenitud este mundo. Te imploramos para que tu compañía y bendición no nos falte, porque eres tú la cura y la salvación de los enfermos y de los pecadores de esta Tierra.

Escúchanos, Niño Jesús Bendito, concédenos esta humilde petición en nombre de tu gloria, hoy y siempre. Amén.


Oración Final

Santo Niño Jesús Doctor de todos los enfermos, ante ti venimos a implorar tu gracia, exaltamos tu santidad y dulce amor, cómo cuidas con esmero al enfermo y al que sufre, tú que sanas el más profundo dolor, acudimos a ti en momentos de angustia y necesidad. Imploramos tu favor en medio del sufrimiento que tus dulces manos, pequeñas y santas nos toquen haciendo que toda enfermedad se desvanezca, que todo dolor desaparezca y que vuelva la paz y la armonía a nuestras vidas. Amén.


Día Cuarto: Invocación de las Tres Virtudes Teologales

Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


¡Oh, Glorioso Niño Doctor! Amparo de los desvalidos. Consuelo de los que sufren. En este día, realizamos esta cuarta plegaria en nombre de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad, implorando tu ayuda para aliviar los tormentos que causan la enfermedad y las dolencias físicas en el cuerpo de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

Tú, nuestro querido Niño Doctor, que con tus manos benditas traes salud sobre los afligidos, solo tú puedes hacer que esta encomienda se vuelva realidad.

Comparte con nosotros tu medicina sagrada y facilita nuestra recuperación ante cualquier acechanza del mal, la muerte y la enfermedad. En ti confiamos plenamente, pues, tu clemencia es infinita y tu amor inagotable porque emana de la fuente bendita del Creador. No nos desampares. Amén.


Oración Final

Niño Jesús, Santo Doctor Defensor del oprimido, sanador del enfermo. Hoy te veneramos y reconocemos tu poder, sanas la herida más profunda, quitas el dolor del afligido, pasas ungüento de sanidad sobre nosotros. Guárdanos del dolor y del sufrimiento, toda angustia causada por los momentos de dolor, líbranos del día malo y de la peste que destruye, guarda nuestras familias haciendo un cerco protector, santifica nuestros corazones y nuestras almas para adorarte y darte mil gracias por tu bondad infinita. Amén


Día Quinto: Renovación de la Confianza en el Niño Doctor

Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


¡Oh, Niño Doctor Bendito! A tus pies está depositada nuestra confianza, porque eres Eterno, y junto al Padre Celestial nunca nos abandonas. Es por eso que, en este quinto día, suplicantes una vez más, te rogamos para que tu valiosa intercesión le valga la sanación a (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

Amado Niño Nuestro, eres tú la salud, la vida, la paz, la redención y la verdad. Otórganos la sanación de nuestros padecimientos contando siempre con la bendición de Dios.

Ante ti acudimos los creyentes en busca de ayuda y salvación, porque nuestra esperanza no se extingue mientras tú estés de nuestro lado. Apegados a tu bondad nos llenamos de las fuerzas necesarias para vivir y para vencer las acechanzas del mal. Te pedimos que nos resguardes hoy y siempre. Amén.


Oración Final

Bendito y santo Niño Doctor, protector del enfermo y del necesitado, acudimos ante ti en esta hora bendita, confiando plenamente en tu dulce corazón, tu vida entregas cada día por amor al que sufre, tu dulce rostro palidece ante el dolor, impartes vida y salud abundante en nosotros, con amor derramas tus favores y tu gracia llevándote el dolor, la angustia y la aflicción, no desamparas al que te busca, responde cuando clamamos por tu santa ayuda por lo que te agradecemos cada día la sanidad recibida y la salud abundante. Amén.


Día Sexto: Petición de Protección Contra el Mal

Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


¡Oh, Santo Niño Doctor! Clamamos en tu nombre, ahora y por siempre, pues la maldad está por todos en este mundo de sufrimiento y perdición. En este sexto día, elevamos nuestra plegaria hasta tu trono celestial en nombre de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

Divino Niño, que moras en el reino de los cielos y en nuestros corazones, aboga por tus devotos que suplican a tus pies por la sanación de sus aflicciones. No permitas que la enfermedad y el sufrimiento nos consuma.

Ilumina nuestros senderos con tu luz y condúcenos hasta lugares seguros donde podamos estar en paz, armonía y equilibrio con nuestro espíritu y Dios. A ti nos encomendamos, esperando que nos concedas la salud del alma y del cuerpo. Amén.


Oración Final

Amado Santo Niño Doctor, dulce es tu gracia reflejada a través de tus manos que colocas suavemente sobre mí, gracias por tu bondad infinita por cada plegaria respondida cuando humildemente venimos a implorar tu favor: sanas nuestras heridas más profundas, libras nuestras almas del dolor inmenso, fortaleces cada área en nuestras vidas llenando nuestro ser de devoción. Dulcísimo Rey, que aún siendo niño, se conmueve inmensamente por el dolor del afligido, no desamparas, no abandonas, siempre respondes sanando el dolor y la herida, llévate toda enfermedad y sana nuestras vidas. Amén.


Día Séptimo: Súplica por la Sanación y la Paz

Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


Divino Niño Doctor, cargados de fe pronunciamos esta oración del séptimo día, con la esperanza firme de que serán escuchadas nuestras imploraciones, porque apremiante es nuestra necesidad. Concédenos la gracia de tu oportuna ayuda, en especial, en nombre de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena) por quien elevamos nuestras peticiones.

¡Oh, Santo Niño Doctor! No cabe duda que tu misericordia es ilimitada. No te cansas de ayudar a todos los hijos de Dios que encarnados sorteamos las tantas dificultades de este mundo lleno de tribulación. Por eso, suplicamos que contestes nuestros ruegos materializados en salud, dicha y tranquilidad.

Te lo pedimos, Señor de los Cielos, en nuestro nombre y en nombre de todos los que sufren, por todos los enfermos que necesitan tu ayuda para que puedan encontrar alivio a sus penas y a Dios en su corazón. Amén.


Oración Final

Querido Niño Santo Patrono de todos los enfermos, hoy te exaltamos desde nuestro corazón, hoy entregamos nuestra vida en devoción a ti. Santo Niño, excelente doctor, que sana con su dulce mirada, con el toque de sus manos santas, que nos defiendes del dolor que nos acecha, que calmas la tempestad y traes paz, que consuelas en medio de la aflicción y la pena, que te llevas el sufrimiento quitando del medio todo lo que estorba a nuestra paz, imparte tu dulce amor en nuestras vidas, brindándonos la bendición de tu presencia. Amén.


Día Octavo: Reafirmación de la Fe y la Devoción


Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


¡Oh, Glorioso Niño Doctor! A ti clamamos por la fuerza para levantarnos ante las vicisitudes y la enfermedad. En este octavo día, ofrecemos nuevamente una oración para suplicar por la gracia de la sanación, en especial por (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

Niño Doctor, eres llamado de esa forma por tus devotos porque somos testigos de tu capacidad sanadora. Tu milagrosa intervención trae la salvación de los que sufren dolencias y males corporales. Sácanos de la adversidad, te lo pedimos de corazón.

Te encomendamos el cuidado de los enfermos que más necesitan de tu compasión. Bendícenos y no nos abandones ante ninguna situación, pues, a tu lado lograremos salir de la agonía y la desesperación. Toma nuestra mano y no la sueltes jamás. Amén.


Oración Final

Altísimo Rey, soberano Señor Defensor del enfermo y del afligido. Santo Niño, doctor de los pobres, que calmas el dolor y sanas la llaga, que curas la herida que infectada por el mal nos causa dolor, sufrimiento y angustia. Venimos para rogarte cada vez por tu santa gracia, que nos sanes y nos llenes de tu paz y de tu amor, que tu gracia no nos falte y tu bendición nos alcance todos los días, restaura y restablece tu dulce paz sobre nosotros. Amén.


Día Noveno: Agradecimiento y Compromiso Espiritual


Por la señal de la Santa Cruz...

En el nombre del Padre...

Oración para todos los días...


¡Oh, Santísimo Niño Doctor! Día tras día a tus pies hemos venido a clamar, hasta llegar al último día de esta novena. Comprometidos estamos a seguir penitentes en oración, implorantes de tu auxilio en nombre de la causa encomendada que es la sanación de (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena).

Niño Doctorcito de nuestro corazón, no nos abandones en esta misión que con tanto apuro te solicitamos, pues, no existe otra manera de hallar la solución más que entregarnos a la piedad de tus misericordiosas manos.

Tú que nos escuchas y nos acompañas, resguárdanos bajo tu abrigo e intercede ante Dios Nuestro Señor por nuestras oraciones.

Gracias por tu amparo y sacrificada bondad. No te olvides de los enfermos de este mundo que aguardan por tu ayuda y salvación, intervén en nombre de todos ellos, especialmente por (decir el nombre de la persona por la que se realiza la novena) por quien hacemos este novenario. Que así sea. Amén.


Oración Final

Hermoso Niño Doctor, dulce es tu rostro lleno de gracia, exáltanos tu santa unción que sana, que libera y que nos lleva a vivir plenamente. Eres el defensor del oprimido, libras del dolor y la pena constante, llévate las cargas pesadas de la angustia, llévate el dolor profundo y el sufrimiento, concédenos el poder ver tu libertad, sácanos del profundo hoyo de la desesperación, socórrenos en el día oscuro, trae paz y abundancia de salud a nuestras vidas, cuida nuestro cuerpo como María cuidó con amor el tuyo. Gracias te damos siempre, porque bueno eres y fiel. Amén.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Oraciones Al Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos

Oraciones Al Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos

Oraciones Al Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos


Oración Al Niño Doctor

¡Oh, Glorioso Niño Doctor! En nombre de tu inmaculada niñez y del milagro de tu nacimiento, fruto del más profundo amor del Padre Creador y de la mayor humildad de tu madre María Santísima, me inclino hoy ante tu imagen, porque tengo la certeza de tu inagotable caridad para con nosotros, los hijos de Dios encarnados en esta Tierra.

Amado Niño Dios, tú eres vida, eres bondad, eres amor, eres paz. Te suplico que compartas tu fluido saludable pleno de clemencia y misericordia para que en esta tribulación pueda encontrar una cura para apaciguar las enfermedades que hoy aquejan a mi cuerpo y atormentan mi alma causándome sufrimiento en esta vida que el Señor me ha regalado.

Habita dentro de mi ser inspirando la verdad del Creador, para que pueda ser un buen devoto y seguidor de tu ejemplo y enseñanzas. Escucha mi ruego que te hago desde lo más profundo de mi ser. (Realizar la petición).

También te pido por la sanación de todos los enfermos, por los que aún no conocen de tu amor ni han encontrado el camino hacia ti, para que pueda ser revelada ante sus ojos la presencia del Señor. Que tu intachable nombre y tu mensaje sea conocido en el mundo entero hoy y por los siglos de los siglos. Amén.


Oración Corta Al Niño Doctor

¡Oh, Glorioso y Bendito Niño Doctor! A tus pies nos postramos tus devotos colmados de toda la fe, esperanza y confianza en tu caridad. Con profundo amor en nuestros corazones, solicitamos que nos llenes de tu presencia dentro de nuestros hogares, pues, eres la llama que enciende la paz, la calma y trae la sanación que tanto anhelamos. En tu nombre encomendamos la salud de (decir el nombre de la persona por la cual se está rogando).

Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos, a tus pies depositamos toda esperanza, sé tú el alivio de nuestras penas, angustias y aflicciones, para que (decir el nombre de la persona por quien se ruega) pueda gozar de buena salud. Amén.


Oración Especial Al Niño Doctor

¡Oh, adorable Niño Doctor! Me presento humildemente ante ti, buscando tu compasión y tu ayuda para aquellos entre nosotros que están enfermos. Eres tú, en tu infinita bondad y poder divino, quien posee la clave de la curación. Imploro que tu luz divina y la guía del Espíritu Santo renueven las fuerzas de (decir el nombre del enfermo), otorgándole la fortaleza necesaria para superar su enfermedad.

Que la esperanza nunca abandone su corazón, incluso en los momentos más oscuros. Permite que tu presencia se sienta profundamente dentro de su ser, trayendo consuelo y alegría a su espíritu afligido.

Atiende, querido Niño Doctor, a este ser durante su prueba, disipando el dolor y el sufrimiento a través de tu misericordia. Que ninguna adversidad, envidia o maldad obstaculice su camino hacia la recuperación y que los malos espíritus se mantengan a distancia.

Con ferviente esperanza, suplicamos que nos concedas este favor, confiando plenamente en tu acompañamiento en estos momentos difíciles. Si es tu voluntad y la del Padre Celestial, que seamos testigos del milagro de su recuperación.

En nombre del amado Niño Jesús, intercedemos por todos aquellos que sufren, los afligidos y los necesitados. Te rogamos, divino Niño, bríndales tu socorro y sanación. Amén.

miércoles, 28 de agosto de 2024

Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos De Tepeaca

 Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos De Tepeaca

Santo Niño Jesús Doctor De Los Enfermos De Tepeaca

El origen de la veneración al Santo Niño Jesús Doctor de los enfermos, también conocido como el Niño Doctor o el Niñito Doctor, se da en México, resultando en sanaciones milagrosas, que atraen a fieles de muchos lugares del mundo, buscando esperanza, alivio y protección a sus dolencias físicas.

La presencia del Niño Doctor se manifestó por primera vez en el año de 1942, en Tepeaca, Puebla, México. El presidente municipal de aquel tiempo estaba impulsando la construcción del hospital Guadalupe Castillo de Bautista para el municipio, lugar del evento misterioso. 

Cuatro religiosas que trabajaban en el establecimiento del hospital, hicieron la introducción de la imagen de yeso del Niño Jesús, con 12 cm de altura, para presidir el lugar y brindar esperanza de curación a los enfermos. Sor Carmen Barrios Báez puso la imagen en una vitrina especial en el hospital, pero desapareció misteriosamente en 1942, más tarde fue encontrada con las zapatillas del Santo Niño manchadas de barro, como señal de que había estado caminando por los pasillos en busca de dar alivio a los enfermos.

Sor Carmen Barrios

Sor Carmen Barrios Báez falleció en 1963, con lo cual la custodia de la imagen pasó a la Parroquia de San Francisco de Asís, en cuya capilla puede ser venerada. En 1991, los restos de Sor Carmen fueron trasladados a dicha capilla, reposando cerca del Niño Doctor.

El día en que se ofrece tributo al Niño Doctor es el 30 de abril, día en el que fieles de diferentes lugares van a visitarlo a la Capilla, para ofrendarle flores, golosinas, juguetes y zapatos.


Devoción Al Niño Doctor

Todo aquel que busque la intercesión del Niño Doctor para ser sanado de toda dolencia, necesitará tener en cuenta lo siguiente:

  • Orar con devoción y fe: las oraciones elevadas el Niño Doctor son potenciadas al realizarlas con fe genuina.
  • Mantener un horario de oración consistente: la oración regular a una determinada hora del día, de manera constante, crea un lazo firme entre el devoto y el Niño Doctor.
  • Tener claras las intenciones de petición: abrir el corazón con una clara intención pidiendo por la propia salud o la de un ser querido.


Peticiones Al Niñito Doctor

El Niñito Doctor es conocido por interceder ante Dios Padre por la curación de enfermedades y dolencias dentro de las siguientes circunstancias:

  • Dolencias físicas y mentales: todo problema de salud, ya sea mental o físico, puede elevarse como petición a ser curado y aliviado al Niño Doctor.
  • Casos Desesperados: aquellos casos que tienen un diagnóstico difícil pueden ser presentados al Niño Doctor para solicitar su intercesión ante Dios Poderoso por una recuperación.
  • Enfermos en general: orando para que todos los enfermos reciban el alivio a sus dolencias, el cual tanto necesitan.
  • Fortaleza para los familiares y entorno de la persona enferma: puede pedirse para que ellos puedan afrontar adecuadamente los momentos difíciles junto con la persona que está enferma.

domingo, 5 de abril de 2020

Los Nueve Domingos Al Divino Niño Jesús

Los Nueve Domingos Al Divino Niño Jesús


Primer Domingo | Segundo Domingo | Tercer Domingo | Cuarto Domingo | Quinto Domingo | Sexto Domingo | Séptimo Domingo | Octavo Domingo | Noveno Domingo

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Para Todos Los Domingos


Señor Dios, Rey Omnipotente, en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene. Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quién podrá pues resistir a tu Majestad?

Señor, Dios de nuestros padres, ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes. Tú has dicho, "Pedid y se os dará. El que pide recibe. Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo concederá. Pero pedid con fe".

Escucha pues nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Primer Domingo

Consideración: Jesús Cambia El Agua En Vino - Lectura del Santo Evangelio según San Juan


En aquel tiempo hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la Madre de Jesús. Fue invitado Jesús con sus discípulos a la boda, y no tenían vino, porque el vino de la boda se había acabado. En esto dijo a Jesús su Madre, "No tienen vino". Díjole Jesús, "Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? Aún no es llegada mi hora". Dijo la Madre a los servidores, "Haced lo que Él os diga".

Había allí seis vasijas de piedra para las purificaciones de los judíos, en cada una de las cuales cabían cien litros. Díjoles Jesús, "Llenad de agua las vasijas". Y las llenaron hasta el borde. Él les dijo, "Sacad ahora y llevad al mayordomo". Y se lo llevaron. Luego que el mayordomo probó el agua convertida en vino -él no sabía de dónde venía, pero lo sabían los servidores que habían sacado el agua- llamó al novio y le dijo, "Todos sirven primero el vino bueno y cuando están ya bebidos, el peor; pero tú has guardado hasta ahora el vino mejor".

Este fue el primer milagro que hizo Jesús en Caná de Galilea, manifestando su gloria y creyeron en Él sus discípulos.

Palabra de Dios.

Ejemplo: Historia De La Devoción Al Niño Jesús En La Antigüedad


Cuentan los antiguos narradores que la devoción al Niño Jesús empezó en el Monte Carmelo, en Israel, pues a este hermoso monte, cercano a Nazaret, iba frecuentemente el Divino Niño acompañado de sus padres José y María y de los abuelitos, San Joaquín y Santa Ana, a pasear y a rezar, y que los piadosos hombres que allí se reunían para orar le fueron tomando gran aprecio y cariño al amabilísimo Niño, y que después de que el Divino Redentor subió al cielo, los religiosos moradores del Monte Carmelo siguieron recordando con gran cariño y devoción al Niño Jesús. Luego cuando los Carmelitas se extendieron por Europa, fueron llevando la devoción al Divino Niño por todas partes.

Ya en el año 1200, San Antonio de Padua, y en el 1500 San Cayetano, le tuvieron mucha devoción al Niño Jesús, y por eso en los cuadros se pinta a cada uno de estos dos santos, llevando en sus brazos al Divino Niño.

Pero quienes vinieron a popularizar más la devoción al Divino Niño Jesús fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz (1550).

De Santa Teresa se narra que subiendo por una escalera hacia un corredor, le pareció ver al Niño Jesús que la saludaba muy amablemente. Desde entonces la santa llevó siempre en sus viajes una estatuita del Divino Niño y en todas las casas de su comunidad mandaba colocar y honrar una bella imagen del Niño Jesús, que casi siempre ella misma dejaba de regalo al despedirse.

La santa gozaba componiendo y cantando villancicos al Niño de Belén. Le gustaba mucho éste:

Véante mis ojos
Dulce Jesús bueno.
Véante mis ojos
Muérame yo luego.

San Juan de la Cruz, en una Navidad, emocionado ante una hermosa imagen del Niño Jesús, exclamó lleno de entusiasmo:

Mi dulce y tierno Jesús,
si amores me han de matar,
ahora tienen lugar.

Los Padres Carmelitas y las Hermanas Carmelitas, siguiendo el ejemplo de sus santos fundadores, Santa Teresa y San Juan de la Cruz, se han propuesto propagar donde quiera que llegan la devoción al Milagroso Niño Jesús, que no es la creencia de que una imagen de yeso, metal, tela o cartón nos va a hacer un milagro (porque las imágenes no pueden hacerle milagros a nadie) sino honrar los 12 primeros años de Jesús en la tierra, los años de su infancia, y por los méritos que Jesús ganó en sus 12 años de niñez, pedir a Dios todos los favores que necesitamos.

En el año 1636, Nuestro Señor le hizo a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento una promesa que se ha hecho muy famosa: "Todo lo que quieras pedir, pídemelo por los méritos de mi infancia, y tu oración será escuchada".

Muchísimos devotos en el mundo entero han hecho el ensayo de pedir favores a Dios por los méritos de la infancia de Jesús y han obtenido favores admirables.

Y nosotros vamos a hacer lo mismo.

Habla Jesús


No es preciso, hijo mío, saber mucho para agradarme mucho. Basta que tengas fe y me ames con fervor, si quieres agradarme, confía en mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente.

Háblame pues como hablarías al más íntimo de tus amigos, como hablarías a tu madre o a tu hermano.

¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera?

Dime su nombre, sea el de tus padres, el de tus hermanos o amigos o personas encomendadas a tus cuidados. Dime enseguida qué quisieras que hiciera actualmente por ellos. Yo he prometido, "Pedid y recibiréis, todo el que pide recibe".

Pide mucho, mucho. No vaciles en pedir. Pero pide con fe, pues Yo he dado mi palabra: "Si tenéis fe, aunque sea tan pequeña como un granito de mostaza, le podréis decir a una montaña, 'Quítate de aquí y lánzate al mar' y os obedecerá. Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que ya os ha sido concedida y la obtendréis".

PRÁCTICA: Leeré una página de un buen libro.

Gozos


Oh, Divino Niño
mi Dios y Señor
tú serás el Dueño
de mi corazón

Niño amable de mi vida
consuelo de los cristianos
la gracia que necesito
pongo en tus benditas manos

Oh, Divino Niño
mi Dios y Señor
tú serás el Dueño
de mi corazón

Tú que sabes mis pesares
pues todos te los confío
da la paz a los turbados
y alivio al corazón mío

Oh, Divino Niño
mi Dios y Señor
tú serás el Dueño
de mi corazón

Y aunque tu amor no merezco
no recurriré a Ti en vano
pues eres Hijo de Dios
y consuelo del cristiano

Oh, Divino Niño
mi Dios y Señor
tú serás el Dueño
de mi corazón

Acuérdate, oh, Niño Santo
que jamás se oyó decir
que alguno te haya implorado
sin tu auxilio recibir

Oh, Divino Niño
mi Dios y Señor
tú serás el Dueño
de mi corazón

Por eso con fe y confianza
humilde y arrepentido
lleno de amor y confianza
este favor yo te pido

Oh, Divino Niño
mi Dios y Señor
tú serás el Dueño
de mi corazón

Oración Final


Oh, Jesús, Tú has dicho, "Todo lo que quieras pedir pídemelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso vengo a pedirte con toda fe: (Hacer la petición).

Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño, te amo tanto, Tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

Pastorcito de mi alma, contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas. Tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre, aunque camine por sendas oscuras, nada temo porque Tú vas conmigo. Tu cetro poderoso me defiende, tu Bondad y tu Misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma, soy todo tuyo, tuyo es mi ser pues lo creaste, tuya es mi alma pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

Te proclamo como mi Salvador y mi amigo, como mi Rey, mi Creador y mi Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

Demuéstrame una vez más que me amas, oh, Niño Jesús, y dame tu amor eterno y tu santa bendición, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Jesús, José y María, bendecid nuestros hogares.

Jesús, José y María, libradnos de todo mal.

Jesús, José y María, salvad nuestras almas. Amén. Aleluya.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Asistir a la Santa Misa durante nueve domingos y comulgar al menos en uno de ellos. Dar para los pobres una ayuda, dependiendo de nuestras condiciones económicas.

*** Ir Arriba ***

Segundo Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús Cura A Un Sordomudo - Lectura del Santo Evangelio según San Marcos


En aquel tiempo, dejando Jesús de nuevo los términos de Tiro, se fue por Sidón hacia el mar de Galilea, atravesando los términos de la Decápolis. Y le llevaron un sordomudo, rogándole que le impusiera las manos. Y tomándole aparte de la muchedumbre, metiole los dedos en los oídos y untando con saliva el dedo, le tocó la lengua, y mirando al cielo, suspiró y dijo, "Epheta", que quiere decir "Ábrete"; y se le abrieron sus oídos y se le soltó la lengua y hablaba expeditamente. Les encargó que no lo dijesen a nadie, pero cuanto más los encargaba, mucho más lo publicaban y sobremanera se admiraban diciendo, "Todo lo hace bien, a los sordos hace oír y a los mudos hablar".

Palabra de Dios.

Ejemplo: Historia De La Devoción Al Niño Jesús En Praga


Narran las antiguas tradiciones que en Andalucía, España, había hace varios siglos un santo religioso carmelita que se dedicaba a hacer imágenes, y que deseaba mucho hacer una estatua bien hermosa del Divino Niño Jesús. Y repetía una frase muy parecida a la de Santa Teresa, "Véante mis ojos, dulce Jesús Bueno. Véante mis ojos, muérame yo luego". Y que tantas veces pidió a Nuestro Señor la gracia de poder contemplar cómo era el rostro del Divino Niño, que un día vio que se le aparecía l Niño Jesús, sonriendo y bendiciéndolo. El santo religioso procuró grabar en su memoria lo mejor que pudo el rostro del Divino Niño y se dedicó luego a fabricar la estatua que le quedó hermosísima. Murió después muy contento de haber podido contemplar el rostro de nuestro amable Redentor.

Esta bella imagen fue obsequiada por los Carmelitas a una princesa que se dirigía a Checoeslovaquia a casarse con el Príncipe de Praga en 1556 y allá la llevó ella. Y le colocó después los vestidos más lujosos de su hijito, el pequeño príncipe de Praga. Y allí empezó el Divino Niño a hacer maravillosos prodigios a quien lo honraban y le tenían fe. (Recordemos, lo que honramos no es una imagen. Lo que honramos con la devoción al Niño Jesús son sus 12 años de existencia en esta tierra. Las imágenes no hacen milagros, porque son seres muertos. Pero la imagen nos recuerda al Jesús que está en el cielo, y a Él es a quien honramos con esta devoción.)

La princesa de Praga dejó al morir su bella estatua del Niño Jesús a los Padres Carmelitas recomendándoles mucho que honraran al Divino Niño porque ella había notado que las personas que le rezaban al Niño Jesús obtenían favores muy especiales.

Entonces un Padre Carmelita, el Padre Cirilo de la Madre de Dios, se propuso honrar al Niño Jesús, y los prodigios comenzaron a multiplicarse. Su convento que estaba en ruinas empezó a recibir ayudas inesperadas. Una familia que se dedicó a honrar y hacer honrar por otros al Niño Jesús, recibió tantos favores y se les alejaron tantos problemas que no se cansaban de narrarlo a todos los que trataban con ellos. La ciudad de Praga rodeada por miles y miles de protestantes que deseaban destruirla se vio libre de una manera prodigiosa, después de haberle prometido al Niño Jesús hacerle un gran templo. Y así la devoción al Divino Niño Jesús se hizo sumamente popular y las gentes obtenían formidables ayudas del cielo al pedirlas por los méritos de la infancia de Jesús. La paz renacía en los hogares desunidos. Los hijos perdidos volvían a sus hogares. Los negocios que iban hacia el fracaso volvían a la prosperidad. Los pecadores sumidos en los vicios dejaban su vida de pecado y empezaban a ser buenos... Y por todas partes la gente entusiasmada narraba favores y más favores del Divino Niño, porque Jesús dijo: "Todo el que pide recibe". Y el Niño Jesús apareciéndose en una visión al Padre Cirilo le dijo: "Si me honráis, yo os honraré. Si sois generosos conmigo, yo seré generoso con vosotros".

Habla Jesús


Dime por muchas personas una palabra siquiera, pero una palabra de amigo, palabra de corazón y fervorosa. Recuérdame que he prometido: "Todo es posible para quien tiene fe. Mi Padre dará cosas buenas a quienes se las pidan. Todo lo que pidáis a mi Padre en mi nombre, os lo concederá".

Me gustan los corazones generosos que llegan en cierto modo a olvidarse de sí mismos, para atender a las necesidades de los demás. Así lo hizo mi Madre en Caná en favor de unos esposos en cuya fiesta se había acabado el vino. Me pidió un milagro y lo obtuvo. Así lo hizo aquella mujer cananea del evangelio la cual con tantos ruegos me suplicó que sacara de su hija el demonio y consiguió esa gracia especialísima.

Háblame pies con sencillez de los pobres a quienes quieres consolar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que anhelan volver al buen camino, de los amigos alejados que quisieras ver otra vez a tu lado, de los hogares desunidos para los cuales deseas la paz.

Recuerda a Martha y María cuando me suplicaron por su hermano Lázaro y obtuvieron su resurrección. Recuerda a Santa Mónica que después de rezarme durante treinta años por su hijo que era tan pecador, obtuvo que se convirtiera y llegara a ser el gran San Agustín. No olvides a Tobías y su esposa que con sus oraciones obtuvieron que les fuera enviado el Arcángel San Rafael a que defendiera a su hijo en el largo viaje, lo librara del demonio y de los demás peligros y lo devolviera sano, rico y muy feliz al lado de sus familiares.

PRÁCTICA: Visitaré a un enfermo o ayudaré a un pobre.

Gozos y Oración Final.

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Tercer Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús Desea La Conversión De Los Pecadores - Lectura del Santo Evangelio según San Lucas


En aquel tiempo se acercaban a Él todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y escribas murmuraban diciendo, "Este acoge a los pecadores y come con ellos". Y Él les propuso esta parábola diciendo, "¿Quién habrá entre vosotros que, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y vaya en busca de la perdida hasta que la halle? ¿Y una vez hallada, alegre, le pone sobre los hombros y, vuelto a casa, convoca a sus amigos y vecinos, diciéndoles, 'Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja perdida'? Yo os digo que en el cielo será mayor la alegría por un pecador que haga penitencia que por noventa y nueve justos, que no necesitan de penitencia. O ¿qué mujer, teniendo diez monedas, si se pierde una, no enciende la luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta hallarla; y una vez hallada, convoca a las amigas y vecinas diciendo, 'Alegraos conmigo, porque he hallado la moneda que había perdido'? Tal os digo que será la alegría entre los Ángeles de Dios por un pecador que hace penitencia."

Palabra de Dios.

Ejemplo: La Devoción Al Niño Jesús En El Mundo Entero


La devoción al Niño Jesús empezó a recorrer en marcha triunfal a toda Europa desde hace 300 años, y a América llegó acompañada de miles de prodigios desde el siglo pasado ganándose el alma popular en poco tiempo. Veamos algunos ejemplos. (Recordemos: lo que honramos con la devoción al Divino Niño no es una imagen de yeso o madera o papel etc., sino la Infancia de Jesús, sus doce primeros años, los años de la hermosísima inocencia y de la contagiosa amabilidad, los años de la niñez de Jesús, todos los méritos que Él ganó para nosotros en sus 12 primeros años de vida. Por los méritos de la Infancia de Jesús pedimos favores a Dios. Las estatuas, las imágenes, los cuadros, no hacen milagros, porque son de yeso, de papel, de madera o de telas. El que hace milagros es Jesús mismo que escucha nuestras oraciones. Pero la imagen de Jesús nos recuerda al amable Redentor que nos escucha desde el cielo).

En Checoslovaquia el Cardenal Kaspar fue uno de los más grandes propagandistas de la devoción al Niño Jesús. Cuando era todavía un joven apóstol, una vez algunos alumnos le pidieron que les narrara la historia de la devoción al Niño Jesús y algunos milagros del Niño Dios. Él sabía muy poco de eso y no pudo narrar nada. Esto lo llenó de vergüenza y se propuso estudiar bien la historia de la devoción al Niño Jesús y aprenderse muchos milagros obrados por Él. Y en adelante empleó toda su vida en propagar la devoción al Niño Divino y vio prodigios admirables en los que seguían esta devoción.

En Alemania, desde 1697, año en el que un gran misionero recorrió los pueblos llevando una imagen del Divino Niño y explicando los favores admirables que Dios concede a quienes se los piden por los méritos de la infancia de Jesús, la devoción al "Pequeño Grande", como lo llamaba la gente, llenó de fervor los corazones y fueron tantos los favores obtenidos del cielo por esta devoción que se publicó un libro narrando los prodigios obtenidos por los devotos del Niño Jesús.

Bélgica ha sido una de las naciones que más ha honrado al Niño Jesús. Junto a una imagen suya que hay en el convento de las Hermanas Carmelitas se han obrado tales maravillas en favor de los devotos del Divino Niño que los fieles le tienen un inmenso amor y la pequeña iglesia se convirtió en santuario nacional visitado por peregrinos llegados de todas las partes del país. Y se han conseguido verdaderos milagros que han dejado admirados a todos.

Dicen que en Bélgica el Niño Jesús tiene tantos altares cuantos corazones de devotos hay allá, porque cada uno lo venera y adora en su espíritu cada día. Y allí hay unas personas que les parece haber recibido de Dios el llamado a repartir por todas partes imágenes y estampas del Divino Niño y han llenado el país de estampas e imágenes, aumentando enormemente la devoción y consiguiendo muchas bendiciones del cielo.

Ante la imagen del Divino Niño en Bélgica sucede como en otros países: a toda hora del día se ven fieles de toda clase, edad y condición, postrados orando al Señor, implorando protección por sus problemas y necesidades y continuamente llegan personas a dar gracias por grandes favores recibidos.

Habla Jesús


¿Y para ti no necesitas alguna gracia?

Hazme, si quieres, como una lista de tus necesidades y ven y léela en mi presencia. Recuerda el caso de mi siervo Salomón que me pidió sabiduría y le fue concedida en gran manera. No olvides a Judith, que imploró gran valor y lo consiguió. Ten presente a Jacob, que me pidió prosperidad (prometiéndome dar para obras buenas la décima parte de lo que ganara) y le concedí muy generosamente todo lo que deseaba y mucho más. Sara me rogó y alejé el demonio que le atormentaba. Magdalena oró con fe y la libré de sus malas costumbres. Zaqueo por su oración dejó su apego dañoso al dinero y se transformó en hombre generoso. Y tú, ¿qué es lo que deseas que te conceda?

Dime francamente que sientes orgullo, amor a la sensualidad y a la pereza. Que eres egoísta, inconstante. Que descuidas tus deberes. Que juzgas muy severamente a tu prójimo olvidando mi prohibición: "No juzguéis y no seréis juzgados. No condenéis y no seréis condenados por Dios". Dime que hablas sin caridad de los demás. Que te preocupas más por el qué dirán los demás de ti, que por el "¿qué opinará Dios?". Que te dejas llevar por tu tristeza y por el mal genio. Que reniegas de tu vida, de tu pobreza, de tus males, de tus oficios, del trato que recibes. Olvidando lo que dice el libro Santo: "Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman". Dime que tienes la costumbre de decir mentiras, que no dominas tu vista ni tu imaginación, que rezas poco y sin fervor, que tus confesiones son hechas casi sin dolor y sin propósito y que no evitas después las ocasiones de pecado y por eso vuelves a caer siempre en las mismas faltas. Que tu misa es tan mal atendida y que tus comuniones son hechas casi sin preparación y con poca acción de gracias. Que tienes pereza y miedo para hacer apostolado. Que a veces pasas hasta varios días sin leer una página de la Biblia.

Y yo te recordaré mis enseñanzas, que pueden traer una transformación total para tu vida: Te diré de nuevo, "Dios humilla a los orgullosos, pero a los humildes los llena de sus gracias". Si eres descuidado en tus pequeños deberes, también lo serás en los grandes. De toda palabra dañosa que digáis tendréis que dar cuenta en el día del juicio. Dichosos los que escuchen la Palabra de Dios y la practiquen.

PRÁCTICA: Recordaré un favor de Dios y le daré gracias.

Gozos y Oración Final.

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Cuarto Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesucristo Es Nuestro Pastor - Lectura del Santo Evangelio según San Juan


En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: “Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. El asalariado, el que no es pastor, dueño de las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata y dispersa las ovejas, porque es asalariado y no se cuida de las ovejas. Yo soy el Buen Pastor, y conozco a las mías y las mías me conocen a mí, como el Padre me conoce y yo conozco a mi Padre y pongo mi vida por las ovejas. Otras ovejas tengo, que no son de este aprisco, y es preciso que yo las traiga, y oigan mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor”.

Palabra de Dios.

Ejemplo: Historia De La Devoción Al Niño Jesús En Europa


En Francia hay imágenes del Divino Niño en todas las regiones del país. La que más contribuyó en difundir esta devoción en ese país fue la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento quien en 1636 oyó de labios de Nuestro Señor esta admirable promesa: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y tu oración será escuchada". Se dedicó a propagar la devoción al Divino Infante, y la protección milagrosa del Niño Jesús fue tan visible que despertó un indecible entusiasmo entre los fieles.

Pronto la devoción al Pequeño-Grande se apoderó de los puntos claves de la nación, y predicadores se dedicaron a hablar a la gente de las maravillas que obtiene un alma cuando honra la infancia de Jesús. Su más simpática devota fue Santa Teresita del Niño Jesús (1897).

En Irlanda, país muy católico, la devoción al Niño Jesús se ha caracterizado por el fervor con el que la gente le hace la novena, y porque en muchísimos hogares se encuentra la imagen del queridísimo Niño, Hijo de Dios. Especial devoción le tienen en esa nación los obreros, para conseguir empleo o para no perder el que ya tienen.

En Italia, el país donde vive el Papa, la devoción al Niño Jesús empezó en grande desde el año 1888, en que en Arenzano entronizaron la imagen del Milagroso Niño. Cuando la gente la vio aparecer, todos exclamaban: "¡Qué lindo, qué lindo!" (El mismo Papa León Trece tenía una imagen del Niño Jesús en sus habitaciones pontificias) los devotos se quedaban admirados al ver el rostro tan amable de la imagen del Divino Niño y le tomaron inmenso cariño y gran confianza.

Y los numerosos devotos que obtenían favores del Niño Jesús contaban por todas partes las gracias obtenidas, y esto atraía más devotos.

Torrentes de gracias y maravillas llegaban a quienes le rezaban con fe, y de las más apartadas regiones del país acudían a rezarle al Divino Principito. Sus continuos prodigios electrizaban a las muchedumbres. Y el Santuario del Niño Jesús en Arenzano se convirtió en uno de los sitios de peregrinación más famosos de todo el país. Y el Papa concedió indulgencia especial a quien visitara el Santuario del Divino Niño por 9 domingos. Unos le ofrecían el primer domingo de cada mes y otros los nueve domingos seguidos.

Formaron la Asociación de Devotos del Divino Niño que en poco tiempo tenía ya más de 300.000 socios y que ahora cuenta con más de dos millones de inscritos. Fundaron una revista llamada "El Mensajero Del Niño Jesús", que publica ahora más de 60.000 ejemplares mensuales.

De ese gran Santuario del Milagroso Niño Jesús en Arenzano, Italia, aprendió el Padre Juan del Rizzo la devoción al Divino Niño, que él propagó durante toda su vida en Colombia.

Habla Jesús


Hoy por hoy, ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer por tu bien? Si supieras los deseos que tengo de favorecerte. Yo di de comer a cinco mil hombres con sólo cinco panes, porque vi que lo necesitaban. Yo calmé la tempestad cuando los apóstoles me despertaron. Yo resucité a la hija de Jairo cuando su padre me pidió que fuera a resucitarla. Tú también tendrás que repetir con el profeta: "¿Quién ha clamado a Dios y no ha sido escuchado?".

¡No te avergüences, pobre alma! Hay en el cielo tantos justos y tantos santos de primer orden, que tuvieron los mismos defectos que tú tienes. Pero rogaron con humildad y poco a poco se vieron libres de ellos. Porque "yo no vine a buscar a los justos sino a los pecadores". Y porque "un corazón humillado y arrepentido, Dios nunca lo rechaza". "El mejor regalo para Dios es un corazón arrepentido".

Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales. Salud, memoria, simpatía, éxito en el trabajo o en los estudios, o negocios. Entenderte bien con todas las personas. Ideas nuevas para tus empresas, amistades que sean provechosas, buen genio, paciencia, alegría, generosidad, amor de Dios, odio al pecado, etc., etc. Todo eso puedo darte y lo doy, y deseo que me lo pidas, en cuanto no se oponga, antes bien, favorezca y ayude a tu santificación. Pero en todo debes siempre repetir mi oración del huerto: "Padre, no se haga mi voluntad sino la tuya. No se haga como yo quiero, sino como quieres Tú".

Porque muchas veces lo que una persona pide no le conviene para su salvación, y entonces nuestro Padre Dios le concede en cambio otros regalos que le harían mayor bien.

PRÁCTICA: Por amor a Dios, callaré cuando esté de mal genio.

Gozos y Oración Final.

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Quinto Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús Cura A Un Ciego - Lectura del Santo Evangelio según San Lucas


En aquel tiempo tomando aparte a los Doce Apóstoles dijo: Mirad, subimos a Jerusalén y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas del Hijo del hombre: será entregado a los gentiles, y escarnecido e insultado, y escupido y, después de haberle azotado, le quitarán la vida, y al tercer día resucitará. Pero ellos no entendían nada de esto; eran cosas ininteligibles para ellos, no entendían lo que les decía. Acercándose a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino, pidiendo limosna. Oyendo a la muchedumbre que pasaba, preguntó qué era aquello. Le contestaron que era Jesús Nazareno que pasaba. Él se puso a gritar diciendo: "Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí". Deteniéndose Jesús, mandó que se lo llevasen, y cuando se le hubo acercado, le preguntó: "¿Qué quieres que te haga?" Dijo él: "Señor, que vea". Jesús le dijo: "Ve, tu fe te ha hecho salvo".  Y al instante recobró la vista y le seguía glorificando a Dios. Todo el pueblo, que vio esto, dio gloria a Dios.

Palabra de Dios.

Ejemplo: Historia De La Devoción Al Niño Jesús En España


Quizás la nación donde la devoción al Niño Jesús está más extendida es España. Cada devoto del Milagroso Niño se encarga de ser su propagandista. Santa Teresa y San Juan de la Cruz y la Comunidad de Carmelitas se encargaron de difundir entre el pueblo esta bella devoción. Y a principios de este siglo hubo un español, el señor Montalt, seglar fervoroso que consideró su misión sobre la tierra era propagar la devoción al Milagroso Niño Jesús. Le parecía que honrar la infancia de Jesús era algo digno de todo esfuerzo. Fundó la revista llamada "El Mensajero Del Niño Jesús", y se dedicó a difundirla por todo el país. Allí se narraban los milagros y favores del Divino Niño y se presentaban lecturas amenas, formativas y agradables. Él sabía que las buenas lecturas convierten y hacen mejores a las personas. Organizó una asociación en honor del Divino Niño y cada 25 de mes lo consagraban a honrarlo con actos especiales de devoción.

En Barcelona, la señora Carlota María, obtuvo ser sanada milagrosamente de una gravísima enfermedad por el Niño Jesús y se dedicó a propagar su devoción y a invitar a sus amistades a rezar ante la imagen del Divino Infante, y pronto la devoción al Niño Jesús se hizo famosa en toda la ciudad. Ahora hay miles y miles de corazones agradecidos que bendicen al Pequeño-Grande por tantos favores recibidos de su bondad.

De España pasó la devoción del Niño Jesús a Perú donde son tantos los milagros que se han obtenido que la gente le tiene un gran afecto y devoción. Luego pasó a Chile donde la devoción creció rapidísimamente y el número de devotos del Divino Niño es inmenso, por las bondades sin cuento que él ha prodigado a los que le rezan con fe. Allí se le ha editado un bello librito titulado "Devocionario del Niño Jesús", y ha tenido enormes éxitos. Una vez más se sigue cumpliendo la promesa de Jesús: "Lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y tu oración será escuchada. Orad sin cansaros. Todo el que pide recibe. Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo concederá".

Habla Jesús


¿Tienes ahora mismo entre manos algún proyecto? Cuéntamelo minuciosamente. ¿Qué te preocupa? ¿Qué piensas, qué deseas? ¿En qué puedo ayudarte?

Ojalá recordaras siempre la frase del Salmista: "Lo que nos trae éxitos no son nuestros afanes. Lo que nos trae éxitos es la bendición de Dios. Encomienda a Dios tus preocupaciones y se te cumplirán tus buenos deseos".

Los israelitas deseaban ocupar la Tierra Prometida. Me lo suplicaron y se lo concedí. David deseaba vencer a Goliat. Me rogó y lo obtuvo. Mis apóstoles deseaban que se les aumentara su fe. Me imploraron ese favor y les fue otorgado con enorme generosidad. Y tú... ¿qué deseas que te conceda?

¿Qué puedo hacer por tus amigos, por tus superiores, por las personas que viven en tu casa, en tu barrio, en tu vereda, por aquellos por los cuales tendrás que dar cuenta el día del juicio?

Jeremías oró por su ciudad, Jerusalén, y Dios la llenó de bendiciones. Daniel oraba por sus paisanos y obtuvo que se les disminuyeran muchas penas.

¿Y tú qué me pides para tus vecinos, para tu barrio, para tu región, para tu patria?

¿Y por tus padres? Si están muertos, recuerda que "es una obra santa y buena rogar a Dios por los muertos para que descansen de sus penas". Y si están vivos, ¿qué deseas para ellos? ¿Más paciencia en sus penas, salud, un genio agradable, entendimiento y comprensión en toda la familia?

Los ruegos de un hijo no pueden ser desechados por quien estuvo treinta años dando ejemplos de amor filial en Nazaret.

PRÁCTICA: Daré una ayuda al Templo o a una obra religiosa.

Gozos y Oración Final.

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Sexto Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús Se Transfigura Glorioso - Lectura del Santo Evangelio según San Mateo.


En aquel tiempo, tomó Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, su hermano, y los llevó aparte, a un monte alto, y se transfiguró ante ellos; y brilló su rostro como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la nieve. Se les aparecieron Moisés y Elías hablando con él y tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, haremos aquí tres habitaciones una para Ti, una para Moisés y otra para Elías. Aún estaba él hablando, cuando les cubrió una nube luminosa, y salió de la nube una voz que decía: "Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mi complacencia; escuchadle". Al oírla, los discípulos cayeron sobre su rostro, sobrecogidos de gran temor. Jesús se acercó y tocándolos dijo: "Levantaos, no temáis". Y alzando ellos los ojos, no vieron ya nadie, sino sólo a Jesús, diciendo: "No deis a conocer a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".

Palabra de Dios.

Ejemplo: Historia De La Devoción Al Niño Jesús En Chile


Entre los incontables milagros y prodigios que el Divino Niño ha obrado en favor de sus devotos, hay uno que tiene el mérito de haber contribuido a que en todo Chile se propagara de manera portentosa la devoción a la Santa Infancia del Señor. Oigamos cómo lo narra la misma persona que lo obtuvo, la cual lo declaró bajo juramento, con testigos. Dice así: "Me atacó una terrible enfermedad de flebitis a una pierna, que me postró por 19 meses en una cama sin poderme mover, y con fiebre continua. Toda la pierna estaba horriblemente hinchada. Un dolor agudísimo en un tobillo me impedía andar y no me permitía ni siquiera colocar el pie en el suelo. El único modo de calmar los intensos dolores era tener el pie en alto, colgado de un cable. Desde el tobillo hasta la rodilla la pierna estaba totalmente hinchada y permanecía fría como un témpano de hielo. Un día me visitó una persona muy devota del Niño Jesús y me recomendó que empezara una novena al Divino Niño".

Y fue al templo del Niño Jesús y pidió a los sacerdotes que me encomendaran en la Santa Misa. Los médicos ya hablaban de que era necesario cortarme la pierna. Yo prometía en mi corazón al Milagroso Niño Jesús que si me curaba me dedicaría a propagar su devoción. Por más de un año todos los tratamientos médicos habían resultado inútiles.

Llegó el día de la Fiesta del Divino Niño. "Los padres de la parroquia me mandaron una invitación para que asistiera a la procesión. Me costaba mucho asistir porque los dolores que sentía al moverme eran muy grandes. Sin embargo, me hice llevar en una silla de ruedas. Cuando llegamos a la iglesia ya la procesión había partido. Entonces me quedé allí junto al sitio de las veladoras y me puse a rezar el Santo Rosario con toda fe. Al final del Santo Rosario y cuando ya la imagen del Niño venía llegando al templo, sentí algo raro en la pierna. Emocionada exclamé: ¿Qué es esto? ¿Qué me pasa en la pierna que me hormiguea? Está caliente. Ya no me duele. Se está deshinchando. Miren cómo me queda el zapato, que era enorme y cuyos cordones eran larguísimos para que alcanzaran, y ahora habían quedado totalmente sueltos. Y entusiasmada grité: Estoy sana. Completamente sana. Quiero ir ante la imagen del Niño Jesús para darle las gracias".

"Mis acompañantes me miraban atónitos. Yo me levanté de la silla de ruedas y corriendo me dirigí hacia la imagen del Divino Niño, caminando ágilmente, después de que hacía 19 meses que no podía caminar. Al Padre que dirigía la procesión le dije: Padre, el Niño Jesús me ha curado milagrosamente de una gravísima enfermedad. Esto es un milagro maravilloso. El Sacerdote me miró asombrado y respondió: Quiera el Divino Niño que así sea. Esperemos a mañana y que los médicos determinen qué le ha sucedido. Después de rezar un buen rato ante la imagen del Milagroso Amiguito Celestial, salí caminando de la iglesia y en el atrio estuve largo rato saludando a mis amistades y recibiendo las felicitaciones de todos los que me habían visto postrada e inmóvil en una cama y con peligro inminente de que me amputaran el pie".

"Al llegar a mi casa estaban esperando las personas de servicio, en la puerta para ayudarme a bajar de la silla de ruedas y subirme en brazos al segundo piso, y en medio de la admiración de todos subí corriendo las escaleras para abrazar a mi marido que estaba allí con varios amigos que habían ido a consolarme en esta grave enfermedad, pues creían que de la procesión yo volvería terriblemente adolorida y casi moribunda".

"Los muchos amigos presentes no se cansaban de examinarme el pie. Me invitaban a hacer movimientos con el pie y yo no sentía dolor alguno. Corrí por toda la casa para que todos me vieren y se convencieran que mi curación había sido instantánea y completa. Todos pudieron comprobar que no quedaba rastro alguno de la enfermedad. Mi pie estaba exactamente igual al otro, y pude ponerme los zapatos que ya no usaba desde hacía 19 meses, y no sentí la mínima molestia".

"Al día siguiente fui examinada por los eminentes médicos que antes habían tratado inútilmente de curarme. Todos quedaron admirados y no pudieron dar otra explicación a esta curación total e instantánea, sino a una intervención milagrosa del amadísimo Niño Jesús a quien con tanta fe le habíamos hecho la novena y le habíamos suplicado la curación".

"Han pasado varios años. He vuelto a mis actividades y no he vuelto a sentir ni el más leve dolor o molestia en el pie, como si jamás hubiera estado enferma. Con los testigos que presenciaron tan admirable favor del Divino Niño, afirmo con juramento todo lo que en esta narración he declarado. Y quiero propagar durante toda mi vida la devoción al Milagroso Niño Jesús".

Firmado: Rosa Fernández de Ruiz.

Nota: Con la publicación en periódicos y revistas de este milagro obrado ante tantos testigos, la devoción al Divino Niño se extendió por todas las clases sociales como un incendio por un reguero de pólvora por todo Chile.

Habla Jesús


Si tienes algún familiar que necesita un favor, dirígeme por él o ella tus oraciones, que yo haré de tu familia un templo de amor y consuelo, y derramaré a manos llenas sobre tus familiares las gracias y los auxilios que necesitan para ser felices en el tiempo y en la eternidad.

¿Y por mí? ¿No te sientes con deseos de mi gracia y amistad? ¿No quisieras hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas tal vez mucho, pero que viven alejados de la religión o no la practican como deberían?

Soy dueño de los corazones y los llevo dulcemente, sin perjuicio de su libertad, hacia la santidad y el amor de Dios. Pero necesito personas que oren por ellos.

En el evangelio dejé esta promesa: "El Padre Celestial dará el buen espíritu a los que se lo pidan". Pídeme para tus familiares ese buen espíritu, ese acordarse de la eternidad que les espera, ese prepararse un buen tesoro en el cielo haciendo en esta vida muchísimas obras buenas y orando sin cesar.

Al trabajar por la salvación de los de tu familia y de otros, no olvides nunca la estupenda promesa del Profeta: "Los que enseñen a otros a ser buenos, brillarán como estrellas por toda la eternidad".

PRÁCTICA: Entraré a un Templo y haré una breve oración.

Gozos y Oración Final.

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Séptimo Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús Multiplica Los Panes - Lectura del Santo Evangelio según San Juan


En aquel tiempo, partió Jesús al otro lado del mar de Galilea, de Tiberíades, y le seguía una gran muchedumbre, porque veía los milagros que hacía en los enfermos. Subió Jesús a un monte y se sentó con sus discípulos. Estaba cercana la Pascua, la fiesta de los judíos. Levantando, pues, los ojos Jesús contemplando la gran muchedumbre que venía a Él, dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para dar de comer a estos?" Esto lo decía para probarle, porque Él bien sabía lo que había de hacer. Contestó Felipe: "Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno reciba un pedacito". Díjole uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro: "Hay aquí un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero esto, ¿qué es para tantos?" Dijo Jesús: "Mandad que se sienten".  Había en aquel sitio mucha hierba verde. Se sentaron pues, los hombres en número de unos cinco mil. Tomó entonces Jesús los panes y, dando gracias, dio a los que estaban recostados, e igualmente de los peces cuanto quisieron. Así que se saciaron, dijo Jesús a los discípulos: "Recoged los fragmentos que han sobrado, para que no se pierdan". Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos de fragmentos, que de los cinco panes de cebada sobraron de los que habían comido. Los hombres, viendo el milagro que había hecho, decían: "Verdaderamente éste es el Profeta, que ha de venir al mundo". Y Jesús, conociendo que iban a venir para proclamarlo y hacerlo rey, se retiró otra vez al monte Él solo.

Palabra de Dios.

Ejemplo: Historia De La Devoción Al Niño Jesús En Colombia


Desde 1907 la devoción al Divino Niño ha venido extendiéndose por todo Colombia. Primero fueron las Comunidades Carmelitanas, y después la Comunidad Salesiana, quienes se han encargado de difundirla, pero los que más han propagado la devoción han sido las personas que han recibido favores prodigiosos del Divino Principito. Recordemos uno sucedido en 1915 y que contribuyó mucho a difundir esta devoción. Está afirmado con juramento y apoyado por la firma del Sr. Obispo. Dice así:

"Mi hija María de 18 años venía padeciendo terribles dolores de reumatismo. Eran tan grandes los dolores que padecía y tan devastadora la inmovilidad que el reumatismo le estaba produciendo, que viéndola ya en peligro de muerte llamamos al sacerdote que la confesó y le administró el viático y la extremaunción".

No podía hacer el menor movimiento de pies o de manos sin sentir agudísimos dolores. Los medicamentos de los médicos no le producían ninguna mejoría. Uno de los mejores médicos de la ciudad venía cada día a visitarla, pero los ataques reumáticos eran cada día más fuertes y le daban unas convulsiones que la dejaban medio muerta".

"El 10 de noviembre del año pasado cuando en uno de los terribles ataques creí que se moría, al ver que recobraba otra vez el habla, se me ocurrió una idea: corrí a mi habitación y me traje una imagencita del Divino Niño que nosotros veneramos con mucho cariño, y acercándome a la enferma le dije: Hija, Nuestro Señor hizo la promesa de que si le pedimos por los méritos de su infancia, nuestra oración será escuchada. Pidámosle por los méritos de sus primeros 12 años de vida que si te conviene para la salud del alma, te conceda la salud del cuerpo. Dale un beso a la imagen del Divino Niño y la colocamos luego junto a tus pies que tanto te duelen".

"Ella besó amorosamente al queridísimo Niño Jesús y luego colocamos la imagen en el lecho, junto a la enferma y rezamos con toda fe".

"Pasada una hora, de pronto mi hija gritó entusiasmada: Papá, papá, estoy curada. Y para demostrarme que sí era verdad, movía los brazos y los pies en todas direcciones sin sentir el menor dolor (siendo que hasta hacía unos minutos al menor movimiento de un brazo o de un pie daba un grito de dolor). Estaba totalmente curada.

"Pronto nos reunimos todos los familiares y emocionados dimos gracias al Milagroso Niño Jesús que hace tales maravillas. Después de once meses, mi hija se encuentra muy robusta y sin el más mínimo dolor de reumatismo y recomendando a las personas necesitadas a que en cualquier angustia, dolor o necesidad invoquen con toda confianza al Niño Jesús que tanto goza ayudando a los necesitados. El Señor Obispo que nos honra con su amistad y que había venido varias veces a visitar a la enferma, atestigua también este milagro que los médicos no han logrado explicar".

Certificamos que esta declaración es verdadera, firmado Mr. Heladio, Obispo de Cali.

Firmado, con inmensa gratitud al Niño Jesús: Manuel Sinisterra. Cali. 1916.

Con favores semejantes, el Divino Niño Jesús ha ido tomando posesión del corazón de miles y miles de colombianos y hoy es difícil encontrar alguna ciudad importante del país donde no haya una imagen del Divino Niño. Sus devotos al propagar los favores que han recibido, van difundiendo cada vez más su devoción, y Jesús sigue cumpliendo la promesa que hizo hace dos mil años: "Lo que pidiereis al Padre en mi nombre, os lo concederá".

Habla Jesús


¿Sientes acaso tristeza o mal humor? Cuéntame, alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió? ¿Quién lastimo tu amor propio? ¿Quién te ha menospreciado? Dime si te sale mal tu empresa y yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras interesarme algo en tu favor?

Acércate a mi corazón que tiene bálsamo eficaz para todas esas heridas del tuyo. Dame cuenta de todo y acabarás en breve por decirme que a semejanza de Mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, porque "las penas de esta vida no son comparables con la inmensa gloria que nos espera como premio en la eternidad".

¿Sientes desvío de parte de algunas personas que antes te quisieron bien, y ahora olvidadas que se alejan de ti sin que les hayas dado motivo? Ruega por ellas. Mi amigo Job rezó por los que le correspondían muy ingratamente, y la bondad divina los perdonó y los volvió a su amistad.

PRÁCTICA: Hablaré de algo que agrade y haga bien al alma.

Gozos y Oración Final.

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Octavo Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús En La Última Cena Nos Dio Ejemplo De Humildad Y Caridad - Lectura del Santo Evangelio según San Juan


Antes de la fecha de la Pascua, viendo Jesús que llegaba su hora de pasar de este mundo al Padre habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, al fin extremadamente los amó. Y comenzada la cena, como el diablo hubiese ya puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, con saber que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y que había salido de Dios y a Él se volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y, tomando una toalla, se ciñó: luego echó agua en la jofaina, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a enjuagárselos con la toalla que tenía ceñida. Llegó, pues, a simón Pedro, que le dijo: "Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?" Respondió Jesús y le dijo: "Lo que yo hago tú no lo sabes ahora, lo sabrás después". Díjole Pedro: "Jamás me lavarás Tú los pies". Le contestó Jesús: "Si no te los lavo, no tendrás parte conmigo". Simón Pedro le dijo: "Señor, entonces no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse, está todo limpio y vosotros estáis limpios, pero no todos". Porque sabía quién le había de entregar, y por eso dijo: "No todos estáis limpios". Y cuando les hubo lavado los pies y tomado sus vestidos, y puéstose de nuevo a la mesa, les dijo: "¿Entendéis lo que he hecho yo con vosotros? Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque lo soy. Si yo, pues, os he lavado los pies, siendo vuestro Señor y Maestro, también habéis de lavaros vosotros los pies unos a otros. Porque yo os he dado ejemplo, para que vosotros hagáis también como yo he hecho".

Palabra de Dios.

Ejemplo: El Padre Juan Del Rizzo Y La Devoción Al Niño Jesús


En 1914 llega a Barranquilla, Colombia, el Padre Salesiano Juan del Rizzo. El Padre Juan fue enviado por las calles de la ciudad a pedir limosnas para la construcción del templo, pero nada consiguió. Hasta que un día se le ocurrió: "Voy a pedirle a Nuestro Señor por los méritos de su infancia que me ayude". Y empezó a rezarle al Niño Jesús, y el éxito en su labor fue inmenso. Desde entonces, el Padre del Rizzo se convirtió en un verdadero enamorado de la devoción al Divino Niño y se propuso dedicar su vida a propagar esta devoción.

En Barranquilla propagó la devoción al Niño Jesús por 13 años. Luego pasó a Medellín y siguió recomendando a todos que cualquier favor que necesitaran lo pidieran a Jesús por los méritos de su infancia. Al principio el Padre Juan veneraba la imagen del Niño Jesús de Praga, pero allí una antigua asociación le prohibió hacerlo, alegando que ellos tenían la exclusiva de esa devoción. Entonces el Padre se dijo: "Lo importante no es cómo esté vestida la imagen del Divino Niño. Lo que vale es venerar su santa infancia, los primeros doce años de su vida humana sobre la tierra. Buscaré otra devoción. Porque quien hace los milagros no es la imagen (que es yeso, madera, cartón o telas que no pueden hacer milagros). El que hace milagros es Jesucristo que está en el cielo, que ha prometido: Tu oración será escuchada si me pides por los méritos de mi infancia, y Dios ha demostrado con asombrosos milagros lo mucho que le gusta la devoción al Divino Niño Jesús".

Y el Padre Juan, al ser trasladado a Bogotá, en 1935, se encontró en el Almacén del Vaticano una hermosísima imagen del Divino Niño, vestido como se visten los niños de Nazaret, su tierra: túnica rosada, cinturón verde, y con los pies descalzos como los niños pobres de Israel, el grupo al cual pertenecía el Niño Jesús. Es una imagen verdaderamente hermosa y atrayente. (Si otros niños son tan hermosos y amables, ¿qué tal sería el Divino Niño, el más puro, el más amable y el más simpático de todos los niños del mundo?).

En el barrio 20 de Julio de Bogotá, colocó el Padre Juan la preciosa imagen del Milagroso Niño Jesús en unos terrenos deshabitados y pobres, y empezó a narrar a las gentes los maravillosos prodigios que Jesucristo hace a quienes honran su santa infancia. Y los milagros empezaron a multiplicarse. Desocupados que conseguían empleo. Enfermos que sanaban. Hijos perdidos que volvían al hogar. Personas solteras que lograban formar un dichoso hogar en santo matrimonio. Negocios que se arreglaban. Angustias que se alejaban. Paz para las familias, y sobretodo, conversión de pecadores, que es el milagro más importante y que más debe desear todo buen cristiano.

El Padre Juan insistía mucho a los devotos que para tener contento a Nuestro Señor es necesario cumplir el tercer mandamiento que consiste en santificar las fiestas. Y que santificar la fiesta es descansar el día del Señor y no dejar ningún domingo de asistir a la Santa Misa.

También recordaba a las gentes que es necesario dar limosnas que a uno le cuesten, porque la limosna borra muchos pecados, según dice la Biblia.

Y no se cansaba de recomendar a todos la confesión y la comunión frecuente recordando la promesa del libro Santo: "Un corazón arrepentido, Dios nunca lo desprecia".

Habla Jesús


¿Y no tienes tal vez alguna alegría que contarme? ¿Por qué no me haces partícipe de ellas como un buen amigo? Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, ha consolado y ha hecho sonreír tu corazón. Quizás has tenido agradables sorpresas. ¿Quizás han desaparecido ciertas angustias o temores por el futuro? ¿Has vencido alguna dificultad o salido de algún lance apurado? Obra mía es todo esto y yo te lo he proporcionado.

Cómo me alegran los corazones agradecidos que como el leproso curado vuelven a darme las gracias, pero cómo me entristecen esos desagradecidos que como los nueve leprosos del evangelio no vuelve a agradecer los beneficios recibidos. Recuerda: "Quien agradece un beneficio obtiene que se le concedan muchos más". Dime un "gracias" siempre con todo tu corazón.

¿Tampoco tienes alguna promesa que hacerme? Leo, ya lo sabes, en el fondo de tu corazón. A las personas humanas se les engaña fácilmente. A Dios no. Háblame pues con toda sinceridad. ¿Tienes firme resolución de no exponerte más a aquella ocasión de pecado? ¿De privarte de aquella revista, periódico, película, programa de habladuría que hace daño a tu alma? ¿De no leer más aquel libro que excitó tu imaginación? ¿De no tratar más aquella persona que turbó la paz de tu alma? ¿de guardar silencio cuando te venga la colera, porque "Las personas imprudentes dicen todo lo que sienten cuando están con mal genio, pero las personas prudentes se callan siempre cuando están de mal humor y saben disimular las ofensas que reciben".

PRÁCTICA: Apartaré ropas o alimentos para dar a los pobres.

Gozos y Oración Final.

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Noveno Domingo


Oración para todos los domingos.

Consideración: Jesús Resucitado Felicita A Quienes Tienen Fe - Lectura del Santo Evangelio según San Juan


En aquel tiempo, la tarde del primer día de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se hallaban los discípulos, por temor de los judíos, vino Jesús y, puesto en medio de ellos, les dijo: "La paz sea con vosotros". Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se alegraron viendo al Señor. Díjoles aún: "La paz sea con vosotros. Como me envió mi Padre, así os envío yo. Recibid el Espíritu Santo; a quien perdonareis los pecados les serán perdonados, a quienes se los retuviéreis les serán retenidos. Tomás, uno de los doce llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Dijéronle, pues, los otros discípulos: "Hemos visto al Señor". Él les dijo: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y mi mano en su costado, no creeré". Pasados ocho días, otra vez estaban dentro los discípulos, y Tomás con ellos. Vino Jesús, cerradas las puertas, y, puesto en medio de ellos, dijo: "La paz sea con vosotros". Luego dijo a Tomás: "Alarga acá tu dedo y mira mis manos, y tiende tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino fiel". Respondió Tomás, y dijo: "Señor mío y Dios mío". Jesús le dijo: "Porque me has visto has creído; dichosos los que, sin ver, creyeron". Muchas otras señales hizo Jesús en presencia de los discípulos, que no están escritas en este libro, y éstas fueron escritas para que creáis que Jesús es el Mesías, Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

Palabra de Dios.

Ejemplo: Favores Del Niño Jesús


(Algunas de las cartas recibidas en el año de 1985 en su templo)

TENÍA UN HIJO DROGADICTO. Ya pueden imaginar lo que es querer a un hijo con toda el alma, tener puestas en él todas las esperanzas de la familia, y de un momento a otro verlo convertido en un pobre degenerado, casi un imbécil. Nuestra angustia era espantosa. Entonces nos recomendaron que le hiciéramos los 9 domingos al Niño Jesús y que diéramos una buena limosna a los pobres. Y caso no esperado: mi hijo que nunca había tenido novias, se enamoró de una joven muy virtuosa y esta buenísima muchacha logró transformarlo en pocos meses, y ahora, juiciosísimo y libre del terrible vicio de la droga, está trabajando y nos acompaña cada domingo a la Misa en el Templo del Divino Niño Jesús. FTD.

ME ASALTARON LOS LADRONES, y me quitaron lo que llevaba. Yo grité al Niño Jesús pidiéndole socorro y tan de suerte que a los ladrones por el susto y el afán de huir se les cayó el talego donde yo había depositado mi dinero, y logré recobrarlo. Custodia Puentes.

DESDE HACÍA AÑOS TRATABA DE VENDER UNA CASA en Ibagué. Pero no lograba conseguirlo. Al fin alguien me aconsejó prometerle al Divino Niño una buena ayuda para los pobres y hacerle los nueve domingos. Así lo hice, y a los tres meses logré vender muy bien la casa en Ibagué y conseguir en muy buenas condiciones un apartamento en Bogotá. Mil veces sea bendito el Divino Niño Jesús que se muestra tan bondadoso con sus devotos. Ya di en su honor una generosa limosna a familias muy necesitadas. Antonio Guzmán.

MI NIÑO TENÍA UNA ENFERMEDAD A LOS HUESOS. Teníamos verdadero pavor de que llegara a quedar paralizado o deforme. Entonces le hicimos los nueve domingos al Niño Jesús y ahora, con el niño total e inesperadamente curado seguimos asistiendo cada domingo a la Misa en honor del poder es inmenso y que su amor no tiene límites. M. de Sánchez.

SUFRÍA DE ÚLCERA en el estómago la cual me hacía sufrir mucho y parecía incurable. Le supliqué con toda mi alma al Niño Jesús que me curara y con verdadera alegría oí decir un día al médico después haber tenido el examen: "Su úlcera ha desaparecido". Gracias Divino Niño. Aura Villegas.

DOS AÑOS LLEVABA SIN EMPLEO. Me dijeron que pidiera este favor al Niño Jesús. Empecé a rezarle la Novena y a asistir los nueve domingos a Misa. De pronto un amigo me avisó que en su compañía quedaba un puesto libre. Yo buscaba un salario mínimo. Me resultó un sueldo equivalente a tres salarios mínimos, y después de seis meses de estar en mi nuevo empleo, la compañía me consiguió automóvil para írmelo descontando por pequeñas cuotas de mi sueldo. El Niño Jesús superó en mucho lo que yo me atrevía a pedir o desear. Le he dado la décima parte de mi sueldo para los pobres y le sigo cumpliendo cada mes con mi ayuda lo mejor posible, para los necesitados. Antonio Duarte.

SI HUBIESE CONOCIDO ANTES AL NIÑO JESÚS, de cuántas cosas malas me hubiera librado. Cuando empecé a practicar tu devoción, Divino Niño, empecé a creer y a recibir muchos beneficios. Cuando te hice por primera vez los Nueve Domingos empecé a mejorar mi conducta. Tomaba licor. te prometí Divino Niño rezarte la novena y hoy me veo libre del flagelo del alcoholismo. Tenía tantos disgustos en mi familia, y Tú, Divino Niño, nos devolviste la paz. Gracias. J Tabares.

Habla Jesús


Recuerda mis palabras: "Si saludáis sólo a los que os aman, ¿qué premio tendréis? También los malos hacen eso. Perdonad y seréis perdonados. Un rostro amable alegra los corazones de los demás".

¿Quieres hacer el propósito de no hablar mal de nadie, aunque creas que lo que dices es verdad? ¿De no quejarte de lo dura que es la vida? ¿de ofrecerme tus sufrimientos en silencio en vez de andar renegando de tus penas? ¿De apartar cada día un ratico para leer algo provechoso, especialmente la Biblia? Así se dirá también de ti: "Quien escucha la palabra de Dios y la practica, será como casa edificada sobre roca, no fracasará".

¿Volverás a ser amable con las personas que te han tratado mal? ¿Tendrás de hoy en adelante un rostro alegre y una sonrisa amable, aún con aquellos a quienes no siente mucha simpatía por ti?

Y ahora vuelve a tus ocupaciones. Pero no olvides los Minutos Bíblicos de grata conversación que hemos tenido aquí en la soledad del santuario. Guarda en lo que puedas silencio, modestia y caridad con el prójimo. Ama a mi Madre que lo es también tuya. Recuerda que ser buen devoto de la Virgen María es señal de segura salvación.

Y vuelve a visitarme otra vez pronto, con el corazón más amoroso todavía. en el mío encontrarás cada día nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos.

No olvides jamás mi estupenda promesa: "Según sea tu fe, así serán las cosas que te sucederán". Amén. Aleluya.

PRÁCTICA: Pediré perdón a Dios por alguno de mis pecados.

Gozos y Oración Final.

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viernes, 8 de diciembre de 2017

Novena De Aguinaldos (Novena De Navidad)

Natividad
Contenido de la Novena de Aguinaldos:

ORACIÓN INICIAL PARA TODOS LOS DÍAS

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amásteis a los hombres, que les dísteis en vuestro hijo la mejor prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.

(Se reza tres veces el Gloria Al Padre...)

DÍA PRIMERO

Consideración

En el principio de los tiempos el Verbo reposaba en el seno de su Padre en lo más alto de los cielos; allí era la causa, a la par que el modelo de toda creación. En esas profundidades de una incalculable eternidad permanecía el Niño de Belén antes de que se dignara bajar a la tierra y tomara visiblemente posesión de la gruta de Belén. Allí es donde debemos buscar sus principios que jamás han comenzado; de allí debemos datar la genealogía de lo eterno, que no tiene antepasados, y contemplar la vida de complacencia infinita que allí llevaba.

La vida del Verbo eterno en el seno de su Padre era una vida maravillosa; y sin embargo, ¡misterio sublime!, busca otra morada, una mansión creada. No era porque en su mansión eterna faltase algo a su infinita felicidad, sino porque su misericordia infinita anhelaba la redención y la salvación del género humano, que sin Él no podría verificarse. El pecado de Adán había ofendido a un Dios y esa ofensa infinita no podría ser condenada sino por los méritos del mismo Dios. La raza de Adán había desobedecido y merecido un castigo eterno; era pues necesario, para salvarla y satisfacer su culpa que Dios, sin dejar el cielo, tomase la forma del hombre sobre la tierra y con la obediencia a los designios de su Padre, expiase aquella desobediencia, ingratitud y rebeldía. Era necesario en las miras de su amor que tomase la forma, las debilidades e ignorancias inconscientes de la infancia para expiar las debilidades e ignorancias sistemáticas del hombre; que creciese para darle crecimiento espiritual; que sufriese, para enseñarle a morir a sus pasiones y a su orgullo y por eso el Verbo Eterno ardiendo en deseos de salvar al hombre resolvió hacerse hombre también y así redimir al culpable.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Para Todos Los Días

Soberana María que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecísteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo.

¡Oh dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardásteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.

(Nueve veces el Avemaría)

ORACIÓN A SAN JOSÉ

Para Todos Los Días

¡Oh Santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús!, infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvísteis al divino Niño me abracéis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.


ASPIRACIONES PARA LA VENIDA DEL NIÑO DIOS

Dulce Jesús mío,
mi Niño adorado

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh! Sapiencia suma
del Dios soberano,
que a infantil alcance
¡te rebajas sacro!
¡Oh Niño divino,
ven para enseñarnos
la prudencia que hace
verdaderos sabios! 

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh, Adonaí potente
que a Moisés hablando,
de Israel al pueblo
diste los mandatos!
¡Ah, ven prontamente
para rescatarnos
y que un niño débil
muestre fuerte brazo!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh raíz sagrada
de José que en lo alto
presentas al orbe
tu fragante nardo!
Dulcísimo Niño
que has sido llamado
lirio de los valles,
bella flor del campo.

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Llave de David
que abre al desterrado
las cerradas puertas
de regio palacio!
¡Sácanos, oh Niño,
con tu blanca mano,
de la cárcel triste
que labró el pecado!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh lumbre de Oriente,
sol de eternos rayos
que entre las tinieblas
tu esplendor veamos!
¡Niño tan precioso,
dicha del cristiano,
luzca la sonrisa
de tus dulces labios!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Espejo sin mancha,
Santo de los santos,
sin igual imagen
del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas,
salva al desterrado
y, en forma de niño,
da al mísero amparo!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Rey de las naciones,
Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo
Pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas
con suave cayado
ya la oveja arisca,
ya el cordero manso!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Ábranse los cielos
y llueva de lo alto
bienhechor rocío
como riego santo!
¡Ven hermoso niño,
ven Dios humanado!
¡Luce Dios estrella
brota, flor del campo!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Ven, que ya María
previene sus brazos,
do su niño vean,
en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José,
con anhelo sacro,
se dispone a hacerse
de tu amor sagrario!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Del débil auxilio,
del doliente amparo,
consuelo del triste,
luz del desterrado!
¡Vida de mi vida,
mi sueño adorado,
mi constante amigo,
mi divino hermano!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Ve ante mis ojos,
de ti enamorados!
¡Bese ya tus plantas!
¡Bese ya tus manos!
¡Prosternado en tierra
te tiendo los brazos,
y aún más que mis frases
te dice mi llanto!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Ven Salvador nuestro,
por quien suspiramos!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

ORACIÓN AL NIÑO JESÚS

Para Todos Los Días

Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús! que dijísteis a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado". Llenos de confianza en Vos, oh Jesús, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayudadnos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada.  Concedednos por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de vuestra infancia la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a Vos, oh Niño omnipotente, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.

DÍA SEGUNDO 

 Consideración

 El Verbo Eterno se halla a punto de tomar su naturaleza creada en la santa casa de Nazaret, en donde moraban María y José. Cuando la sombra del decreto divino vino a deslizarse sobre ella, María estaba sola y engolfada en la oración. Pasaba las silenciosas horas de la noche en la unión más estrecha con Dios; y mientras oraba, el Verbo tomó posesión de su morada creada. Sin embargo, no llegó inopinadamente: antes de presentarse envió un mensajero, que fue el Arcángel San Gabriel, para pedir a María de parte de Dios su consentimiento para la encarnación. El creador no quiso efectuar ese gran misterio sin la aquiescencia de su criatura.

Aquel momento fue muy solemne: era potestativo en María el rehusar... con qué adorables delicias, con qué inefable complacencia aguardaría la Santísima Trinidad a que María abriese los labios y pronunciase el fiat que debió ser suave melodía para sus oídos, y con el cual se conformaba su profunda humildad a la omnipotente voluntad divina.

La Virgen inmaculada ha dado su asentimiento. El arcángel ha desaparecido. Dios se ha revestido de una naturaleza creada; la voluntad eterna está cumplida y la creación completa. En las regiones del mundo angélico estallaba un júbilo inmenso, pero la Virgen María ni le oía ni le hubiera prestado atención a él. Tenía inclinada la cabeza y su alma estaba sumida en un silencio que se asemejaba al de Dios. El Verbo se había hecho carne y aunque todavía invisible para el mundo, habitaba ya entre los hombres que su inmenso amor había venido a rescatar. No era ya sólo el Verbo Eterno; era el Niño Jesús, revestido de la apariencia humana, y justificando ya el elogio que de El han hecho todas las generaciones en llamarle el más hermoso de los hijos de los hombres.

DÍA TERCERO 

 Consideración

 Así había comenzado su vida encarnada el Niño Jesús. Consideremos el alma gloriosa y el santo cuerpo que había tomado, adorándolos profundamente. Admirando en el primer lugar el alma de ese divino Niño, consideremos en ella la plenitud de su gracia santificadora; la de su ciencia beatífica, por la cual desde el primer momento de su vida vio la divina esencia más claramente que todos los ángeles y leyó lo pasado y lo porvenir con todos sus arcanos conocimientos. No supo nunca por adquisición voluntaria nada que no supiese por infusión desde el primer momento de su ser; pero él adoptó todas las enfermedades de nuestra naturaleza a que dignamente podía someterse, aún cuando no fuesen necesarias para la grande obra que debía cumplir. Pidámosle que sus divinas facultades suplan la debilidad de las nuestras y les den nueva energía; que su memoria nos enseñe a recordar sus beneficios, su entendimiento a pensar en Él, su voluntad a no hacer sino lo que Él quiere y en servicio suyo.

Del alma del Niño Jesús pasemos ahora a su cuerpo, que era un mundo de maravillas, una obra maestra de la mano de Dios. No era, como el nuestro, una traba para el alma: era por el contrario, un nuevo elemento de santidad. Quiso que fuese pequeño y débil como el de todos los niños, y sujeto a todas las incomodidades de la infancia, para asemejarse más a nosotros y participar de nuestras humillaciones. El Espíritu Santo formó ese cuerpecillo divino con tal delicadeza y tal capacidad de sentir, que pudiese sufrir hasta el exceso para cumplir la grande obra de nuestra redención. La belleza de ese cuerpo del divino Niño fue superior a cuanto se ha imaginado jamás; y la divina sangre que por sus venas empezó a circular desde el momento de la encarnación es la que lava todas las manchas del mundo culpable. Pidámosle que lave las nuestras en el sacramento de la penitencia, para que el día de su Navidad nos encuentre purificados, perdonados y dispuestos a recibirle con amor y provecho espiritual.

 DÍA CUARTO 

 Consideración

 Desde el seno de su madre comenzó el Niño Jesús a poner en práctica su entera sumisión a Dios, que continuó sin la menor interrupción durante toda su vida. Adoraba a su Eterno Padre, le amaba, se sometía a su voluntad; aceptaba con resignación el estado en que se hallaba conociendo toda su debilidad, toda su humillación, todas sus incomodidades. ¿Quién de nosotros quisiera retroceder a un estado semejante con el pleno goce de la razón y de la reflexión?, ¿quién pudiera sostener a sabiendas un martirio tan prolongado, tan penoso de todas maneras? Por ahí entró el divino Niño en su dolorosa y humilde carrera, así empezó a anonadarse delante de su Padre, a enseñarnos lo que Dios merece por parte de su criatura, a expiar nuestro orgullo, origen de todos nuestros pecados y hacernos sentir toda la criminalidad y desórdenes del orgullo.

Deseamos hacer una verdadera oración; empecemos por formarnos de ella una exacta idea contemplando al Niño en el seno de su madre. El divino Niño ora y ora del modo más excelente. No habla, no medita ni se deshace en tiernos afectos. Su mismo estado, aceptado con la intención de honrar a Dios, es su oración y ese estado expresa altamente todo lo que Dios merece y de qué modo quiere ser adorado de nosotros.

Unámonos a las oraciones del Niño Dios en el seno de María; unámonos al profundo abatimiento y sea este el primer efecto de nuestro sacrificio a Dios. Démonos a Dios para no ser algo como lo pretende continuamente nuestra vanidad, sino para ser nada, para quedar enteramente consumidos y anonadados, para renunciar a la estimación de nosotros mismos, a todo cuidado de nuestra grandeza aunque sea espiritual, a todo movimiento de vanagloria. Desaparezcamos a nuestros propios ojos y que Dios solo sea todo para nosotros.

 DÍA QUINTO 

 Consideración

 Ya hemos visto la vida que llevaba el Niño Jesús en el seno de su purísima Madre; veamos hoy la vida que llevaba también María durante el mismo espacio de tiempo. Necesidad hay de que nos detengamos en ella si queremos comprender, en cuanto es posible a nuestra limitada capacidad, los sublimes misterios de la encarnación y el modo como hemos de corresponder a ellos.

María no cesaba de aspirar por el momento en que gozaría de esa visión beatífica terrestre: la faz de Dios encarnado. Estaba a punto de ver aquella faz humana que debía iluminar el cielo durante toda la eternidad. Iba a leer el amor filial en aquellos mismos ojos cuyos rayos deberían esparcir para siempre la felicidad en millones de elegidos. Iba a ver aquel rostro todos los días, a todas horas, cada instante, durante muchos años. Iba a verle en la ignorancia aparente de la infancia, en los encantos particulares de la juventud y en la serenidad reflexiva de la edad madura. Haría todo lo que quisiese de aquella faz divina; podría estrecharla contra la suya con toda la libertad del amor materno; cubrir de besos los labios que deberían pronunciar la sentencia a todos los hombres; contemplarla a su gusto durante su sueño o despierto, hasta que la hubiese aprendido de memoria... ¡Cuán ardientemente deseaba ese día!

Tal era la vida de expectativa de María, era inaudita en sí misma, mas no por eso dejaba de ser el tiempo magnífico de toda vida cristiana, no nos contentemos con admirar a Jesús residiendo en María, sino pensemos que en nosotros también reside por esencia, potencia y presencia.

Sí, Jesús nace continuamente en nosotros y de nosotros, por las buenas obras que nos hace capaces de cumplir, y por nuestra cooperación a la gracia; por manera que el alma del que se halla en gracia es un seno perpetuo de María, un Belén interior sin fin. Después de la comunión, Jesús habita en nosotros, durante algunos instantes, real y sustancialmente como Dios y como hombre, porque el mismo niño que estaba en María está también en el Santísimo Sacramento. ¿Qué es todo esto sino una participación de la vida de María durante esos maravillosos meses, y una expectativa llena de delicias como la suya?

 DÍA SEXTO 

 Consideración

 Jesús había sido concebido en Nazareth, domicilio de San José y de María, y allí era de creerse que había de nacer, según todas las probabilidades. Mas Dios lo tenía dispuesto de otra manera y los profetas habían anunciado que el Mesías nacería en Belén de Judá, ciudad de David. Para que se cumpliese esa predicción, Dios se sirvió de un medio que no parecía tener ninguna relación con este objeto, a saber: la orden dada por el emperador Augusto de que todos los súbditos del imperio romano se empadronasen en el lugar de donde eran originarios. María y José como descendientes que eran de David, no estaban dispensados de ir a Belén, y ni la situación de la Virgen Santísima, ni la necesidad en que estaba José del trabajo diario que les aseguraba la subsistencia, pudo eximirles de este largo y penoso viaje, la estación más rigurosa e incómoda del año.

No ignoraba Jesús en qué lugar debía nacer, e inspira a sus padres que se entreguen a la Providencia, y que de esta manera concurran inconscientemente a la ejecución de sus designios. Almas interiores observad este manejo del divino Niño, porque es el más importante de la vida espiritual: aprended que el que se haya entregado a Dios ya no ha de pertenecerse a sí mismo, ni ha de querer en cada instante sino lo que Dios quiera para él; siguiéndole ciegamente aún en las cosas exteriores, tales como el cambio de lugar donde quiera que le plazca conducirle. Ocasión tendréis de observar esta dependencia y esta fidelidad inviolable en toda la vida de Jesucristo, y este es el punto sobre el cual se han esmerado en imitarle los santos y las almas verdaderamente interiores, renunciando absolutamente a su propia voluntad.

 DÍA SÉPTIMO 

 Consideración


Representémonos el viaje de María y José hacia Belén llevando consigo, aún no nacido, al Creador del universo hecho hombre. Contemplemos la humanidad y la obediencia de este divino  Niño que aunque de raza judía y habiendo amado durante siglos a su pueblo con una predilección inexplicable obedece así a su príncipe extranjero que forma el censo de población de su provincia, como si hubiese para Él en esa circunstancia algo que le halagase, y quisiese apresurarse a aprovechar la ocasión de hacerse empadronar oficial y auténticamente como súbdito en el momento en que venía al mundo ¿No es extraño que la humillación, que causa tan invencible repugnancia a la criatura, parezca ser la única cosa creada que tenga atractivos para el Creador? ¿No nos enseñará la humildad de Jesús a amar esa hermosa virtud?

¡Ah!... Que llegue el momento en que aparezca el deseado de las naciones, porque todo clama por este feliz acontecimiento. El mundo, sumido en la oscuridad y el malestar buscando y no encontrando el alivio de sus males, suspira por su Libertador. El anhelo de José, la expectativa de María, son cosas que no puede expresar el lenguaje humano. El Padre Eterno se halla, si nos es lícito emplear esta expresión, adorablemente impaciente pr dar a su Hijo único al mundo, y verle ocupar su puesto entre las criaturas visibles. El Espíritu Santo arde en deseos de presentar a la luz del día esta santa humanidad tan bella que Él mismo ha formado con tan especial y divino esmero. En cuanto al divino Niño, objeto de tantos anhelos, recordemos que hacia nosotros avanza lo mismo que hacia Belén. Apresuremos con nuestro deseo el momento de su llegada; purifiquemos nuestras almas para que sean su mansión terrenal; que nuestros actos de mortificación y desprendimiento "preparen los caminos del Señor y hagan rectos sus senderos".

 DÍA OCTAVO 

 Consideración

Llegan a Belén José y María, buscando hospedaje en los mesones; pero no lo encuentran, ya por hallarse todo ocupado, ya porque se les desechase a causa de su pobreza. Empero nada puede turbar la paz interior de los que están fijos en Dios. Si José experimentaba tristeza, cuando era rechazado de casa en casa, porque pensaba en María y en el Niño, sonreíase también con tanta tranquilidad cuando fijaba sus miradas en su casta esposa. El niño aún no ha nacido regocijábase de aquellas negativas, que eran el preludio de sus humillaciones venideras. Cada voz áspera, el ruido de cada puerta que se cerraba ante ellos era una dulce melodía para sus oídos. Eso era lo que había venido a buscar. El deseo de esas humillaciones era lo que había contribuido a hacerle tomar la forma humana.

¡Oh divino Niño de Belén! Esos días que tantos han pasado en fiestas y diversiones o descansando muellemente en cómodas y ricas mansiones, han sido para vuestros padres un día de fatiga y vejaciones de toda clase. ¡Ay!, el espíritu de Belén es el de un mundo que ha olvidado a Dios. ¡Cuántas veces no ha sido también el nuestro! ¿No cerramos continuamente con ruda ignorancia la puerta a los llamamientos de Dios, que nos solicita a convertirnos, o a santificarnos o a conformarnos con su voluntad? ¿No hacemos mal uso de nuestras penas, desconociendo su carácter celestial con que cada uno a su modo lo lleva grabado en sí? Dios viene a nosotros muchas veces en la vida, pero no conocemos su faz. No le reconocemos hasta que nos vuelve la espalda y se aleja después de nuestra negativa.

Pónese el sol del 24 de diciembre detrás de los tejados de Belén y sus últimos rayos doran las cimas de las rocas escarpadas que le rodean. Hombres groseros codean rudamente al Señor en las calles de aquella aldea oriental, y cierran sus puertas al ver a su madre. La bóveda de los cielos aparece purpurina por encima de aquellas colinas frecuentadas por los pastores. Las estrellas van apareciendo unas tras otras. Algunas horas más y aparecerá el Verbo Eterno.

 DÍA NOVENO

 Consideración

La noche ha cerrado del todo en las campiñas de Belén. Desechados por los hombres y viéndose sin abrigo María y José han salido de la inhospitalaria población y se han refugiado en una gruta que se encontraba al pie de la colina. Seguía a la Reina de los ángeles el jumento que le había servido de humilde cabalgadura durante el viaje y en aquella cueva hallaron un manso buey, dejado allí probablemente por alguno de los caminantes que había ido a buscar hospedaje en la ciudad. El Divino Niño, desconocido por sus criaturas racionales, va a tener que acudir a las irracionales para que calienten con su tibio aliento la atmósfera helada de esa noche de invierno, y le manifiesten con esto y con su humilde actitud el respeto y adoración que le había negado Belén. La rojiza linterna que José tiene en la mano ilumina tenuemente ese pobrísimo recinto, ese pesebre lleno de paja, que es figura profética de las maravillas del altar, y de la íntima y prodigiosa unión eucarística que Jesús ha de contraer con los hombres. María está en oración en medio de la gruta, y así van pasando silenciosamente las horas de esa noche llena de misterio.

Pero ha llegado la media noche, y de repente vemos dentro de ese pesebre, poco antes vacio, al divino Niño esperado, vaticinado, deseado durante cuatro mil años con tan inefable anhelo. A sus pies se postra su Santísima Madre, en los transportes de una adoración de la cual nada puede dar idea. José también se acerca y le rinde el homenaje con que inaugura su misterioso e imponderable oficio de padre putativo del Redentor de los hombres. La multitud de ángeles que desciende del cielo a contemplar esa maravilla sin par, dejan estallar su alegría y hacen vibrar en los aires las armonías de ese Gloria in excelsis, que es el eco de la adoración que se produce en torno del Altísimo hecha perceptible por un instante a los oídos de la podre tierra. Convocados por ellos, vienen en tropel los pastores de la comarca a adorar al recién nacido y presentarle sus humildes ofrendas. Ya brilla en oriente la misteriosa estrella de Jacob, y ya se pone en marcha hacia Belén la caravana espléndida de los Reyes Magos, que dentro de pocos días vendrán a depositar a los pies del divino Niño el oro, el incienso y la mirra, que son símbolos de la caridad, de la oración y de la mortificación.

¡Oh adorado Niño! nosotros también, los que hemos hecho esta novena, para prepararnos al día de vuestra Navidad, queremos ofreceros nuestra pobre adoración: ¡no la rechacéis! Venid a nuestras almas, venid a nuestros corazones llenos de amor. Encended en ellos la devoción a vuestra santa infancia, no intermitente y sólo circunscrita al tiempo de vuestra Navidad, sino siempre y en todos los tiempos; devoción que fielmente practicada y celosamente propagada, nos conduzca a la vida eterna, librándonos del pecado y sembrando en nosotros todas las virtudes cristianas.