La práctica de La Treintena a San José se basa en elevar súplicas durante treinta jornadas consecutivas a San José, consorte de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús. Este ejercicio espiritual se realiza con profunda devoción, recogimiento y silencio interior, teniendo como meta fundamental emular las virtudes del Santo Custodio.
San José actúa como un eficaz intercesor ante Dios para nuestras intenciones particulares. Entre los favores más comunes que se le encomiendan destacan el sustento económico, la obtención de un puesto de trabajo, el amparo del núcleo familiar y la resolución de causas de gran complejidad.
El método devocional consiste en recitar la plegaria asignada para cada uno de los treinta días, complementando este hábito con la asistencia a la Santa Misa o la recepción del sacramento de la comunión.
Si bien cualquier época del año es propicia para iniciar este camino de fe, el período más habitual y significativo comienza el 19 de marzo, fecha en que la Iglesia celebra la solemnidad de San José.
Treintena A San José:
Día 1
Día 2
Día 3
Día 4
Día 5
Día 6
Día 7
Día 8
Día 9
Día 10
Día 11
Día 12
Día 13
Día 14
Día 15
Día 16
Día 17
Día 18
Día 19
Día 20
Día 21
Día 22
Día 23
Día 24
Día 25
Día 26
Día 27
Día 28
Día 29
Día 30





