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Santísima Trinidad

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrada Familia

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

Sagrado Corazón De Jesús

Sagrado Corazón De Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón De María

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Espíritu Santo

Espíritu Santo, ilumíname y santifícame.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Metodo Para Oir Devotamente La Santa Misa

 Método Para Oír Devotamente La Santa Misa

Metodo Para Oir Devotamente La Santa Misa

Ofrecimiento

Eterno Padre, os ofrezco el sacrificio que de sí mismo hizo sobre la Cruz y ahora renueva en este altar vuestro Hijo Jesús, para adoraros y daros el honor que merecéis; para daros gracias por los innumerables beneficios recibidos; para aplacar vuestra justicia irritada por tantos pecados; para implorar gracia y misericordia en mi favor; por los afligidos y atribulados; por los pobres pecadores; por todo el mundo y por las benditas almas del purgatorio.

A La Confesión

Señor Dios mío Jesucristo, que al acercarse vuestra Pasión, quisisteis ser afligido por mí en el huerto de Getsemaní: concededme gracia para sufrir con santa resignación todas las penas y trabajos, a fin de que, padeciendo con Vos, tenga después el consuelo de ser participante de los méritos de vuestra Pasión Santísima.

A La Entrada (Introito)

¡Oh, pacientísimo Jesús mío, que quisisteis ser vendido y entregado por Judas, preso y atado por gente armada, y llevado a casa de Anás!: no permitáis que yo caiga en pecado alguno, sino que en todo haga vuestra santa voluntad.

Al Señor Ten Piedad (Kyrie Eléison)

¡Oh, Salvador mío, piadosísimo, que mirando con ojos de clemencia a Pedro, que os había negado por tres veces, le disteis amargas lágrimas de sincera piedad!: miradme también a mí con ojos piadosos, para que pueda llorar delante de Vos mis culpas, y merecer de vuestra piedad aquellas gracias que necesito para no volver jamás a negaros.

Al Gloria (Glória In Excélsis)

¡Oh, Criador mío, amabilísimo, a quien cantaron los Ángeles, publicando la paz en la tierra el día que nacisteis, comenzando ya a padecer por mí!: asistidme con vuestro amor, para que os ame y alabe por lo mucho que desde el pesebre hasta la cruz padecisteis por mí, y dadme la paz interior y exterior para estar siempre unido con Voz y con mis prójimos.

Al Primer "El Señor Esté Con Vosotros" (Dóminus Vovíscum)

¡Oh, resplandeciente luz del Eterno Padre, que iluminasteis a los Reyes Magos para que os adorasen, y quisisteis ser circuncidado para derramar por mí vuestra sangre!: iluminad mi alma para que os adore como a Dios, os ofrezca mirra de mortificación, incienso de oración y oro de perfecta caridad.

A La Epístola Y Gradual

¡Oh, Maestro sapientísimo, que instruisteis a los Apóstoles para que enseñasen a los hombres las verdades católicas, y, sin embargo, quisisteis ser llevado y acusado falsamente ante el tribunal de Pilato!: enseñadme a apartarme de las falsas doctrinas y a creer y poner en práctica las verdades que Vos me enseñáis por vuestros ministros.

Al Evangelio

¡Oh, Sabiduría infinita, que predicasteis a los hombres para apartarlos del pecado, y quisisteis ser llevado por mi amor desde la casa de Herodes a la de Pilato!: concededme que, haciéndome superior a las conspiraciones de los enemigos de mi alma, tome ocasión para conformarme más y más con vuestra divina voluntad.

Al Credo

¡Oh, amantísimo Redentor, que padecisteis tantas penas para instruirme en vuestra santa fe, y disteis tanta fortaleza a los Mártires!: dadme una fe viva para creer cuanto Vos enseñasteis, y manda creer vuestra santa Iglesia, y que yo viva y muera en esta misma santa fe.

Al Descubrir El Cáliz Y Al Ofertorio

¡Oh, inocentísimo Jesús, que quisisteis ser desnudado, azotado y coronado de espinas!: haced que yo me desnude de todos los afectos terrenos, poniendo en Vos todo mi amor, y me ofrezca con entera voluntad a sufrir todas las adversidades y trabajos a honra y gloria de Vuestra Divina Majestad.

Al Lavatorio

Señor mío Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que, declarado inocente por el presidente Pilato, no rehusasteis oír las furiosas voces de los judíos: concededme vuestra santa gracia para que yo pueda vivir con inocencia entre los enemigos de mi alma, y para que nunca sea perturbado por la mala voluntad de los hombres perversos.

Al Prefacio Y Santo (Sanctus)

¡Oh Rey de Israel, cuya triunfal entrada en Jerusalén fue festejada con cánticos de júbilo, y, sin embargo, quisisteis veros vilipendiado por el mismo pueblo y condenado por Pilato a morir en cruz!: haced que yo aborrezca todas las satisfacciones mundanas, que abrace los desprecios y que coloque mi gloria en llevar la cruz de la mortificación y penitencia de mis culpas.

Al Canon

¡Oh, Pastor fidelísimo de nuestras almas, que as amasteis hasta el extremo de dar por ellas la vida, padeciendo antes en vuestra pasión innumerables afrentas e injurias!: os suplico, Señor, que me deis gracia para sufrir por vuestro amor todas las calumnias y persecuciones, para que después de mi muerte pueda descansar en Vos y bendeciros por una eternidad.

A La Consagración

¡Oh suavísimo Jesús, que en la última Cena os disteis a los Apóstoles en cuerpo, alma y divinidad en el Santísimo Sacramento!: dad fin a mis culpas, y hacedme partícipe de la suavidad y dulzuras de ese pan celestial.

Al Levantar La Hostia

¡Señor mío y Dios mío!: yo adoro vuestro sagrado Cuerpo que, en el ara de la Cruz, fue inmolado para la redención de todo el mundo.

Al Levantar El Cáliz

¡Señor mío y Dios mío!: yo adoro vuestra preciosa Sangre, que, derramada en la Cruz, fue ofrecida al Eterno Padre para nuestra salvación.

Después De La Elevación De La Hostia Y El Cáliz

¡Señor Dios mío Jesucristo, que, clavado de pies y manos en la Cruz, rogasteis al Eterno Padre por todo el género humano, y con especialidad por los que acababan de crucificaros!: dadme una verdadera mansedumbre y paciencia para que ame a mis enemigos y haga bien a los que me aborrecen.

Al Todo Honor Y Gloria (Omnis Honor Et Glória)

¡Oh, Salvador mío, Jesucristo, que en la Cruz encomendasteis a Juan vuestra Santísima Madre, y pusisteis al discípulo amado bajo la ternura maternal de la Virgen!: yo me encomiendo a Vos, imitando aquella intimidad con que recomendasteis a los dos recíprocamente, para que merezca unirme a Vos por amor, y por la intercesión de ambos sea preservado de todo mal en los peligros y adversidades.

Al Líbranos Del Mal (Sed Libera Nos A Malo)

¡Oh, dulcísimo Jesús!: así como vuestra alma, unida a la Divinidad, descendió al limbo para dar libertad a las almas de los Santos Padres, os suplico que saquéis la mía del limbo de la culpa, librándola del infierno, para que, al salir de esta vida, pueda cuanto antes ir a cantar vuestras alabanzas junto con los Santos en la gloria.

Al Partir La Hostia

¡Oh, Sabiduría infinita, que habiendo resucitado os aparecisteis a los discípulos que iban a Emaús, y os disteis a conocer en el modo de partir el pan, dejándolos con grande admiración y consuelo!: os suplico, Señor, que os dignéis manifestarme cuanto pueda serme útil para mi salvación, a fin de que pueda disfrutar de los admirables frutos de vuestra Resurrección.

A La Paz (Pax Dómini)

¡Oh, gloriosísimo Jesús, que en vuestra Resurrección triunfante os aparecisteis a vuestros discípulos y les inculcasteis la paz y la unión!: concededme que mi alma resucite a la vida de la gracia para que siempre os ame y merezca subir con Vos a la Patria celestial.

Al Cordero De Dios (Agnus Dei)

Señor mío Jesucristo, ya que en vista de vuestra paciencia en los tormentos y muerte afrentosa, muchos golpeándose el pecho lloraron sus culpas y se convirtieron, os suplico que por vuestra Pasión y Muerte me otorguéis un sincero dolor de mis pecados y que nunca os ofenda.

A La Comunión Y Poscomunión

¡Oh, Jesús purísimo!: Vos, que por mi amor quisisteis ser puesto en un sepulcro nuevo de piedra, que a los tres días de enterrado resucitasteis y por espacio de cuarenta días os aparecisteis varias veces a vuestros Apóstoles, revistiéndolos a ellos y a sus sucesores del poder de perdonar pecados, concededme, Dios mío, que por una buena confesión, hecha a vuestros ministros resucite a la vida de la gracia, que sea purificado y se renueve mi corazón, y pueda, presentarme un día con la estola cándida entre vuestros elegidos en la patria celestial.

Al Último El Señor Esté Contigo (Dóminus Vobíscum)

¡Señor mío Jesucristo, que cuarenta días después de vuestra gloriosa Resurrección subisteis al cielo en presencia de vuestros discípulos!: concededme que mi alma tenga fastidio de todas las cosas terrenas y solamente aspire a las eternas, deseando a Vos, ¡oh, mi Señor!, como a fuente de toda dicha y como al santuario de todo descanso para el alma cristiana.

Al Dar El Sacerdote La Bendición

¡Jesús amorosísimo, que enviasteis el Espíritu Santo a vuestros discípulos cuando estaban arrebatados en altísima contemplación!: limpiad enteramente mi corazón, para que el mismo Espíritu divino, hallando agradable morada en mi alma, se digne adornarla y consolarla con sus divinos dones y gracias.

Al Evangelio De San Juan

¡Oh, Jesús, que por medio de los Apóstoles notificasteis a las naciones los misterios de vuestra divinidad y humanidad, cuya presentación acaba de realizarse en el santo sacrificio de la Misa!: con el más profundo rendimiento, os suplico, Señor mío, tengáis a bien llevarme a la gloria, en donde, viéndoos cara a cara, os alabe eternamente.

jueves, 5 de mayo de 2022

Los Libros De Los Evangelios Y Hechos De Los Apostoles

 Los Libros De Los Evangelios Y Hechos De Los Apóstoles

Evangelios

A continuación vamos a dar una idea de los cuatro Evangelios canónicos (Evangelio de San Mateo, Evangelio de San Marcos, Evangelio de San Lucas y Evangelio de San Juan) y del libro de los Hechos de los Apóstoles, los cuales nos narran la vida de Jesucristo y los orígenes y primeros años de la Iglesia por Él fundada.

El Vocablo Evangelio

Es una palabra griega que etimológicamente significa "buen anuncio o nueva". Usado por los autores clásicos para indicar el premio o sacrificio por una buena nueva, pasó luego a indicar esta misma buena noticia; y este es el significado que tiene en el Nuevo Testamento: la buena nueva que nos trajo Cristo, la nueva economía de salvación. Y esto significa en las expresiones: "evangelio de Dios"; "evangelio de fe"; "evangelio de salud", etc. Por una sinécdoque tan frecuente en todas las lenguas, del contenido se pasó al continente indicando los libres que contenían o en que se narraba esa buena nueva. Así hallamos ya este significado a mediados del siglo II en San Justino, que llama a los escritos "memorias de los apóstoles" o "evangelios".

Contenido General De Los Evangelios Y Características

De una manera general podemos decir que los evangelios nos relatan la Vida, Pasión y Resurrección de Cristo con algunos de los milagros que realizó y la doctrina que predicó. La infancia del Salvador solo la relatan Mateo y Lucas, diferenciándose en los hechos relatados.

El cuarto evangelio se nos presenta de una manera muy distinta a como se nos ofrecen los otros tres, los cuales, por su semejanza, por darnos en un plan semejante y como en sinopsis la historia de Cristo, se ha denominado con el vocablo SINÓPTICOS.

Las características de los SINÓPTICOS en oposición al cuarto Evangelio son: que aquellos se detienen en el ministerio de Jesús en Galilea, este en el de Judea. Los tres primeros evangelios contienen la doctrina más sencilla de Jesús al pueblo, instrucciones a los apóstoles, parábolas, incidentes con los escribas y fariseos sobre puntos de la ley; los milagros tienden a manifestar la misericordia de Jesús para con los desgraciados. En cambio, el cuarto evangelio contiene largos discursos de Jerusalén sobre divina misión, sus milagros (distintos de los narrados por los otros tres, fuera del de la multiplicación de los panes) se consideran como "signos" o argumentos de su misión. En el relato de la Cena, San Juan omite la institución de la eucaristía narrada por los SINÓPTICOS y se detiene en el largo discurso de Jesús en el Cenáculo. En el relato de la pasión y resurrección de Jesús, el cuarto evangelio procede de otra manera y contiene otros detalles omitidos por los anteriores. El estilo, el vocabulario es bastante distinto.

Plan General De Los Evangelios Sinópticos

He aquí de una manera esquemática la marcha de la narración de los tres primeros evangelios:

  • Infancia del Salvador: Mateo y Lucas, si bien con distintos hechos.
  • Ministerio del Bautista
  • Ministerio de Jesús a partir de su bautismo, entremezclándose los milagros, discursos de Jesús, incidentes con los escribas y fariseos hasta la mitad del ministerio que pone en la trasfiguración y primer anuncio de la pasión.
  • En San Lucas sigue una sección larga del viaje de Jesús hacia Jerusalén que los otros dos no mencionan.
  • Ministerio de Jesús en Jerusalén la última semana de su vida mortal.
  • Sigue el relato de la cena, de la pasión, resurrección y apariciones de Jesús a los suyos.
Dentro de este plan común, cada uno de los tres SINÓPTICOS adopta un plan y su orden, selecciona su materia. A veces coinciden en el orden de ciertas narraciones o de pronto varían; dentro de un mismo relato, cada cual tiene sus distintos detalles. En el estilo y vocabulario a veces vemos concordancias o discordancias raras que no se explican. Cada cual tiene sus perícopas propias, sea en los sermones de Jesús, en los milagros o en algún incidente de la pasión o apariciones de Jesús resucitado.

El plan general del cuarto evangelio es este:

  • Prólogo y testimonio del Bautista sobre Cristo (distinto del de los SINÓPTICOS).
  • Primera manifestación en Galilea (bodas de Caná).
  • Coloquio íntimo con Nicodemo.
  • Paso por Samaría y coloquio con la samaritana.
  • Primeros incidentes en Jerusalén y discurso de Jesús.
  • Multiplicación de los panes y sermón sobre la Eucaristía.
  • Nuevos incidentes en Jerusalén durante las festividades y discursos de Jesús (curación del ciego de nacimiento).
  • La resurrección de Lázaro y fin del ministerio público.
  • Última cena y discursos después de ella.
  • Pasión, resurrección y apariciones de Jesús (distintas de las de los SINÓPTICOS).

La Autenticidad De Los Evangelios

Que los evangelios sean de los autores que la tradición constante de la Iglesia ha admitido y de la época entre los años 50-65, fue negado por los críticos modernos, los cuales, poco a poco, van volviendo a las posiciones tradicionales.

Los argumentos externos o de autoridad remontan a fines del siglo I, o sea, pocos años después de la aparición de los evangelios. Ya los citan los Padres apostólicos. Expresamente, habla del primero y segundo evangelio, un fragmento en Papías; posteriormente el fragmento muratoriano, San Justino y San Ireneo (fines del siglo II), Tertuliano, San Cipriano, Orígenes (primera mitad del siglo III) y así todos los demás escritores posteriores. Difícilmente obra alguna de la antigüedad tendrá testimonios tan antiguos en tal cantidad y unanimidad como nuestros evangelios. Las razones internas abonan la autenticidad de los evangelios, pues, un examen somero de los mismos nos pone ante testigos oculares de los sucesos o quienes vivieron con estos; el lenguaje semitizante y popular delata enseguida a escritores hebreos. Su narración sencilla, sincera, imparcial, el conocimiento de la geografía de Palestina, de los usos y costumbres de aquel tiempo, difícilmente lo conseguiría un autor posterior o que se hubiera fingido de entre los discípulos de Cristo.

Los Autores De Los Evangelios

  1. Del primero se nos da como autor al apóstol San Mateo, del que nos hablan los SINÓPTICOS, como de un publicano o recaudador de contribuciones, llamado por Cristo al apostolado. Escribió, según testimonio antiquísimo de Papías, en hebreo (mejor dicho, en arameo, la lengua entonces popular en Palestina), siendo traducido el evangelio posteriormente, tal vez ya en tiempos del mismo autor y por él al griego. El original hebreo se ha perdido, pues, los escritores más antiguos no citan más que el griego. Fue dirigido el evangelio a los cristianos convertidos del judaísmo para confirmarlos en la fe de la mesianidad de Jesús, como se desprende de las veces que cita al Antiguo Testamento, como cumplido en la vida de Jesús con la fórmula estereotipada: "Esto pasó para que se cumpliese lo del profeta..." La fecha de la composición de este evangelio, en su lengua original, se pone hacia el año 50 y su traducción poco después. Aparte de la fórmula antes indicada, como características de este evangelio tenemos las expresiones "reino de los cielos", "Padre que estás en los cielos" y la agrupación en sermones largos de las sentencias de Jesús de sus parábolas (cap. XIII) o serie de milagros.
  2. Del segundo evangelio se nos da por autor a San Marcos, hijo de una tal María, en cuya casa estuvo la primera iglesia cristiana, según los Hechos; fue compañero de San Pablo y Bernabé, y por fin de San Pedro, según cuya predicación redactó el evangelio. A ruegos de los cristianos lo redactó en Roma por el año 60, siendo después aprobado por San Pedro. Es el evangelio más breve (omite la infancia), de estilo más sencillo, pero de detalles pintorescos; se fija en los milagros, sobre todo en la curación de los endemoniados. Su fin es de manera popular mostrar en Jesús al Hijo de Dios, poderoso en obras y en palabras. Apenas tiene algún que otro detalle o milagro que no se halle en los otros dos evangelistas. Por esto le llamó San Agustín, aunque no tan propiamente, "abreviador de San Mateo".
  3. Se reconoce autor del tercer evangelio a San Lucas, de origen gentil, de profesión médico (lo de pintor es una tradición o leyenda muy posterior), y compañero de San Pablo, como nos consta por los Hechos y epístolas. De estilo más atildado que los otros dos; más cuidadoso en la información de los hechos y en el orden histórico, como lo indica al principio del evangelio. Entre las fuentes auténticas hay que poner (al menos para el relato de la infancia) el testimonio de la misma Virgen (Cf. Luc. II, 19. 51). Se caracteriza este evangelio por sus miras universalistas o de destino de la salud mesiánica a todo el mundo, en consonancia con la doctrina paulina con la que ofrece muchas semejanzas. Fue destinado a los cristianos provenientes de la gentilidad y escrito en Roma por los años 62-64 y poco antes de escribir los Hechos. Ambos escritos van dedicados al noble Teófilo.
  4. El cuarto evangelio se presenta como la obra de un testigo ocular, el que se denomina "el discípulo que amaba Jesús" y que no es otro que San Juan apóstol, hermano de Santiago, hijos de Zebedeo. El conocimiento de las cosas de Paletina, los datos minuciosos de lugar, tiempo y circunstancias de los hechos delatan a un autor ocular y consciente de escribir un relato histórico. Se ha combatido rudamente la autenticidad de este evangelio por los racionalistas y críticos por la importancia dogmática del mismo. Pero en pro de su autenticidad militan los mismos y mayores argumentos que en pro de los otros tres. El fin del evangelio se indica claramente al final del mismo: "Esto se ha escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios y para que creyendo en él tengáis la vida eterna". Las características de este evangelio son bien destacadas por su vocabulario, los sermones largos y profundos de Jesús dentro de un estilo más bien popular y de sabor marcadamente semítico. Modernamente, se le ha comparado con los escritos recientemente descubiertos en Qumran, hallándose no pocas semejanzas. Escrito a fines del siglo I de nuestra era bien pronto fue citado y usado como los evangelios anteriores.
Hechos De Los Apostoles

El Libro De Los Hechos De Los Apóstoles

Este escrito tiene por autor al mismo del tercer evangelio, o sea, a San Lucas, como se dice expresamente en su prólogo. Van dedicados al mismo personaje y se completan mutuamente, ya que el segundo es continuación del primero. Es la historia de la primitiva Iglesia. De todos modos, el título puede inducir a engaño, si se piensa, se habla en el libro de todos los apóstoles. Solo en los primeros capítulos de la obra se habla de la actividad de San Pedro y de otros personajes en la primitiva Iglesia de Jerusalén, y a partir del capítulo XIII hasta el fin, exclusivamente de los  viajes apostólicos de San Pablo hasta su primera cautividad por el año 63. En este se supone comuesto el libro que se termina un tanto bruscamente. A través de la narración, el autor unas veces habla en primera persona, otras en tercera, ya que a unos hechos él asistió personalmente y de otros estuvo ausente, pero se pudo informar bien  del mismo San Pablo y de sus compañeros. La autenticidad de esta obra y su exactitud histórica ha sido bien comprobada por documentos históricos contemporáneos.

La Cuestión Sinóptica

Cuestión muy debatida en los últimos tiempos. Tiene por objeto determinarel origen de nuestros tres primeros evangelios, sus mutuas relaciones entre las semejanzas y discrepancias que nos ofrecen en sus relatos, en el orden con que los disponen, en la redacción y estilo. Se han propuesto innumerables hipótesis y combinaciones que se reducen a estas: tres distintas catequesis o tradicionales orales: la de Jerusalén, la de Roma y la de las iglesias paulinas como origen de los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, respectivamente. Preexistencia de documentos escritos de que dependan los evangelios en su redacción definitiva. Mutua dependencia entre ellos con varias combinaciones. Hipótesis de las "dos fuentes", una colección de sentencias y discursos del Señor y el evangelio de Marcos en estado anterior al actual. Esta teoría tan como la defendían los críticos fue rechazada por la Comisión Bíblica romana por negar la autenticidad de los evangelios. Hoy día, generalmente se apela a una hipótesis mixta. A base de la misma tradición oral que ciertamente existió en la Iglesia primitiva antes de escribirse los evangelios. Luego, parece existieron escritos parciales sobre los discursos, los milagros, la pasión del Señor. Tampoco se descarta alguna dependencia a los otros dos. Hata el presente, ninguna explicación  ha logrado resolver todas las dificultades que ofrece la comparación de los tres evangelios entre sí. La primera tentativa extensa la hizo San Agustín en su libro "Del consentimiento de los evangelistas", tratando de resolver las aparentes discrepancias que se observan en su narración.

jueves, 3 de febrero de 2022

Novena A La Virgen De La Candelaria

 Novena A La Virgen De La Candelaria

Virgen De La Candelaria

Origen

No hay acuerdo sobre el año de la aparición de la Virgen de la Candelaria, pero la mayor opinión es que apareció en la desembocadura del barranco de Chimisay, parroquia de Güimar, 95 años antes de la conquista de Tenerife, es decir aparecería del 1400 al 1401. Fray Alonso de Espinosa escribió la historia en 1594.  

Iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando notaron que el ganado se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la embocadura del barranco y vieron sobre una peña, casi a la orilla del mar, la santa imagen la cual creyeron estar animada. Como estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado, le hicieron señas para que se retirase a fin de que pasase el ganado. Pero al querer ejecutar la acción, el brazo se le quedó yerto y sin movimiento. El otro pastor quiso herirla con su cuchillo. Pero en vez quedó herido el mismo. Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguano, a la cueva-palacio del rey Acaymo, para referirle lo acontecido. El rey fue a ver con sus consejeros. Ella nada respondía, pero nadie se atrevía a tocarla. El rey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados. El rey comprendió que aquella mujer con el niño en brazos era cosa sobrenatural. El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero después de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro. Es así que en lugar de la aparición hay hoy día una gran cruz y en el lugar donde el rey pidió socorro, un santuario a Nuestra Señora del Socorro.

La llevaron a una cueva cerca del palacio del rey, hoy convertida en capilla. Más tarde un joven llamado Antón, que había sido tomado como esclavo por los españoles y había logrado escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen milagrosa a la Virgen María. Él, habiendo sido bautizado le relató al rey y a su corte la fe cristiana que el sostenía. Así llegaron a conocer a la Virgen María como "La Madre del sustentador del cielo y tierra" y la trasladaron a la cueva de Achbinico para veneración pública.

La imagen fue robada por los españoles, pero devuelta tras una peste que ellos atribuyeron al robo sacrílego.  Más tarde, cuando los españoles conquistaron la isla, la devoción ya estaba allí arraigada. En 1526 se edificó el santuario por los muchos prodigios que Dios obraba por Nuestra Señora de la Candelaria.

De las Islas Canarias la devoción se propagó hacia América. Hernán Cortés llevaba al cuello una medalla de esta imagen. En 1826 la imagen se perdió víctima de una inundación.

Fue declarada Patrona Principal del Archipiélago Canario por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos el día 12 de diciembre de 1867.  Coronada canónicamente el 13 de octubre de 1889.

Oración Preparatoria

Querida Virgen de la Candelaria: nos reunimos junto a ti. Traemos nuestra devoción y nuestro cariño. Acéptalo, Madre nuestra. Déjanos contemplar tus virtudes y enséñanos a imitarlas. Que nos parezcamos a ti cada día más, para agradar al Señor como tú lo hiciste y vivamos así, en paz y alegría y lleguemos luego a compartir contigo la dicha eterna de la gloria. Amén.

Letanías

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.


Virgen de la Candelaria.
Ruega por nosotros.

Virgen del Pilar de Zaragoza.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de Guadalupe.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de la Providencia.
Ruega por nosotros.

Señora de la Alta Gracia.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Ruega por nosotros.

Santa María del Rosario.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de la Paz.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de Suyapa.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de la Concepción del Viejo.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de los Ángeles.
Ruega por nosotros.

Inmaculada Concepción.
Ruega por nosotros.

Santa Señora de Coromoto.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de Aparecida.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de Chiquinquirá.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora del Quinche.
Ruega por nosotros.

Nuestra Señora de la Evangelización.
Ruega por nosotros.

Virgen de Copacabana.
Ruega por nosotros.

Virgen del Carmen.
Ruega por nosotros.

Virgencita de Luján.
Ruega por nosotros.

Virgen de los 33.
Ruega por nosotros.

Santa María de Caacupé.
Ruega por nosotros.

Virgen de Lourdes.
Ruega por nosotros.

Virgen de Fátima.
Ruega por nosotros.

Madre Amorosa de la Reconciliación.
Ruega por nosotros.

Santa María Madre de Jesús y nuestra.
Intercede siempre por nosotros.
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración Para Todos Los Días

Ahora pedimos a nuestra Virgen de la Candelaria la gracia de esta (1ª, 2ª,…) noche de la novena.

Diálogo

- Oh, Virgen de la Candelaria, más que todas las criaturas, bienaventurada: te rogamos que hoy tu alma esté con nosotros para tributar nuestra adoración a Dios.

Pueblo: “Dios te salve, María”.

- Exalta, tierra entera, a nuestra amadísima Señora.

Pueblo: “Dios te salve, María”.

Apiádate, Señora, porque de cuantos en ti confían, tú eres el puerto de salvación.

Pueblo: “Dios te salve, María”.

- Líbranos, Señora, de todos los peligros, sobre todo de los temporales de viento y granizo y de la condenación eterna. 

Pueblo: “Dios te salve, María”.

- Oh, María, nuestra esperanza nuestro amparo y nuestro auxilio, muéstranos el camino a Jesús.

Pueblo: “Dios te salve, María”.

Día Primero 

Virgen Inmaculada de la Candelaria: tú que siendo purísima a los ojos de Dios, quisisteis ser purificada como los pecadores para enseñarnos la importancia de vivir en gracia de Dios: haz que también nosotros, a imitación tuya, procuremos dar la debida importancia a vivir limpios a los ojos de Dios, aunque debamos humillarnos para reconocer nuestros pecados en la confesión. Amén.

Tres Avemarías.

Día Segundo 

Virgen Inmaculada de Candelaria, que estando llena de santidad te has presentado lo mismo al templo para cumplir con la Ley de Dios: haz que también nosotros, a imitación tuya, lleguemos a querer nuestro templo y considerarlo cada día más como lugar de nuestro acercamiento a Dios. Amén.

Tres Avemarías.

Día Tercero 

Virgen Inmaculada de Candelaria: tú que no dudaste de poner a tu hijo Jesús en las manos de Simeón, sabiendo como rogaba en el templo por la gracia de ver al Redentor: haz que también nosotros suspiremos por tener a Cristo en nuestro corazón y así tú puedas entregarlo a Dios. Así sea.

Tres Avemarías.

Día Cuarto 

Virgen Inmaculada de la Candelaria: Tú que al presentar a tu hijo Jesús en el templo oíste el anuncio de tus dolores y lo aceptaste como la voluntad de Dios, haz, que no seamos nosotros aquella espada y nuestra maldad la causa de tus dolores. Así sea.

Tres Avemarías.

Día Quinto 

Virgen Inmaculada de Candelaria: Tú que ni al presentarte en el templo ni nunca después pregonaste tu condición de Madre de Dios para demostrar la importancia y valor de la humildad, haz que deje de importarnos el sempiterno figurar y a ejemplo tuyo crezca en nosotros el aprecio de la humildad. Así sea.

Tres Avemarías.

Día Sexto 

Oh Virgen Santísima de la Candelaria: te suplicamos que nos alcances de tu hijo amado Nuestro Señor Jesucristo la gracia de imitar tus virtudes, cumplir los mandamientos y tener horror al pecado mortal. De esta manera un día gozaremos eternamente contigo en el cielo. Así sea.

Tres Avemarías.

Día Séptimo 

Santísima Virgen de la Candelaria: conscientes de nuestras debilidades acudimos a ti, para que nos alcances la gracia de Nuestro Señor Jesucristo, de poder llevar una vida digna de nuestra vocación cristiana, imitar tus virtudes y conseguir así el premio de la vida eterna. Así sea.

Tres Avemarías.

Día Octavo 

Virgen Inmaculada de la Candelaria: por tu pureza virginal, tu inmaculada concepción y tu prerrogativa de Madre de Dios, alcánzame de tu amado hijo, la humildad, la serenidad, la pureza del corazón, de cuerpo y de espíritu, la santa perseverancia en el bien, el don de la oración, una santa vida y gloriosa eternidad. Así sea.

Tres Avemarías.

Día Noveno

Virgen Inmaculada de la Candelaria; por tu obediencia al Padre, conscientes de nuestra soberbia y orgullo, te suplicamos nos ayudes a aceptar la voluntad de Dios, para que toda nuestra vida no sea otra cosa que un renovado Si, al querer del Padre Eterno. Así sea

Tres Avemarías.

Oración Final

Te damos gracias, Madre y Señora nuestra. Somos tus hijos y nos ponemos en tus manos, para que nos eduques y logres hacer de nosotros verdaderos hijos de Dios, cristianos santos y alegres. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Virgen de la Candelaria.
Ruega por nosotros. (3 veces)

sábado, 8 de enero de 2022

Oracion A San Benito Abad Para Alejar Enemigos Y Envidias

 Oración A San Benito Abad Para Alejar Enemigos Y Envidias

Oracion A San Benito Abad

Oh glorioso San Benito, modelo sublime de todas las virtudes, vaso puro de la gracia de Dios. Heme aquí, humildemente postrado ante ti. Imploro tu corazón lleno de amor para que intercedas por mí ante el trono divino de Dios.

A ti recurro en todos los peligros que a diario me rodean. Protégeme contra mis enemigos, contra el maligno enemigo en todas sus formas e inspírame a imitarte en todas las cosas

Que tu bendición esté conmigo siempre, de modo que pueda huir de todo lo que no es agradable a Dios y evitar así las ocasiones de pecado.

Dulcemente te pido, que me consigas de Dios los favores y gracias de las cuales yo estoy tan necesitado, en las pruebas, en las miserias y en las aflicciones de la vida.

Tu corazón siempre estuvo tan lleno de amor, compasión y misericordia hacia los que estaban afligidos o con problemas de cualquier tipo.

Tú nunca has despedido sin consuelo y asistencia a cualquiera que haya recurrido a ti. Por lo tanto, invoco tu poderosa intercesión, con esperanza y confiado en que tú escucharás mis oraciones y me alcanzarás la gracia especial y favor que tan seriamente te imploro (pedir el favor a recibir), si es para la mayor gloria de Dios y el bien de mi alma.

Ayúdame, Oh gran San Benito, vivir y morir como un hijo fiel de Dios, que sea siempre sumiso a Su santa voluntad, para lograr la felicidad eterna del cielo.

Amén.

martes, 15 de junio de 2021

Rosario Del Espiritu Santo

Rosario Del Espíritu Santo

Rosario Del Espiritu Santo

Credo, Padrenuestro, Gloria y la jaculatoria: 

¡Padre, Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor Jesucristo! Amén                                                    

PRIMER MISTERIO

Honramos al Espíritu Santo y adoremos al amor sustancial que procede del Padre y del Hijo y los une en una Caridad infinita y eterna. 

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor. 

SEGUNDO MISTERIO

Honramos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo inmaculada a María en su Concepción y la santificó con la plenitud de su gracia. 

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor. 

TERCER MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo a la Santísima Virgen Madre del Verbo divino en el Misterio de la Encarnación.

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor. 

CUARTO MISTERIO 

Honramos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque dio la vida a la Iglesia en el día glorioso de Pentecostés.

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

QUINTO MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque reside de una manera permanente en la Iglesia y la asiste, según la promesa divina, hasta la consumación de los siglos.

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

SEXTO MISTERIO

Honramos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque creó en la Iglesia al nuevo Cristo, que es el sacerdote, y confirmó la plenitud del sacerdocio a sus Obispos.

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

SÉPTIMO MISTERIO

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle en la virtud de los santos en la Iglesia, Obra secreta y maravillosa del Santificador Omnipotente.

Decir siete veces: 

-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. 

-Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Para terminar:

-Envía tu Espíritu y todo será creado. 

-Y renovarás la faz de la tierra.

OREMOS

Oh. Dios que con la luz del Espíritu Santo enseñas a los fieles la verdad, concédenos conocerla en el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consuelos celestiales. Por Jesucristo Nuestro Señor. Así sea.

PRECES AL ESPÍRITU SANTO EN FORMA DE LETANÍAS

Señor, ten piedad de nosotros. 

Cristo, ten piedad de nosotros. 

Señor ten piedad de nosotros. 

Padre Omnipotente, ten piedad de nosotros. 

Jesús, Hijo eterno del Padre y Redentor del mundo, sálvanos. 

Espíritu del Padre y del Hijo y Amor infinito del Uno y del Otro, santifícanos. 

Trinidad Santísima óyenos. 

Respuesta: VEN A NOSOTROS.

Promesa del Padre 

Don de Dios Altísimo 

Rayo de luz celeste 

Fuente de agua viva 

Espíritu de amor y de verdad 

Fuego abrasador 

Autor de todo bien 

Unción espiritual 

Caridad ardiente

Respuesta: VEN A NOSOTROS.

Espíritu de sabiduría 

Espíritu de entendimiento 

Espíritu de consejo y fortaleza 

Espíritu de ciencia y de piedad 

Espíritu de temor del Señor 

Espíritu de gracia y de oración 

Espíritu de paz y de dulzura 

Espíritu de modestia y de inocencia 

Espíritu consolador 

Espíritu santificador 

Espíritu que gobierna la Iglesia 

Espíritu que llenas el universo 

Espíritu de adopción de los hijos de Dios

Respuesta: TE ROGAMOS, ÓYENOS.

Espíritu Santo, imprime en nosotros el horror al pecado 

Espíritu Santo, ven a renovar la faz de la tierra 

Espíritu Santo, derrama tus luces en nuestra inteligencia 

Espíritu Santo, graba tu ley en nuestros corazones 

Espíritu Santo, abrásanos en el fuego de tu amor 

Espíritu Santo, ábrenos el tesoro de tus gracias 

Espíritu Santo, enséñanos a orar como se debe 

Espíritu Santo, ilumínanos con tus inspiraciones celestiales

Respuesta: TE ROGAMOS, ÓYENOS.

Espíritu Santo, concédenos la única ciencia necesaria 

Espíritu Santo, inspíranos la práctica de tus virtudes 

Espíritu Santo, haz que perseveremos en tu justicia 

Espíritu Santo, sé Tú mismo nuestra recompensa 

Espíritu Santo, no permitas que nos separemos de ti por la ilusión material

Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Respuesta: ENVÍANOS TU ESPÍRITU SANTO

Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Respuesta: ENVÍANOS TU ESPÍRITU SANTO.

Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Respuesta: DERRAMA EN NUESTRAS ALMAS LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO.

Cordero de Dios que borras los pecados del mundo

Respuesta: INFÚNDENOS EL ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DEVOCIÓN

Ven ¡Oh Espíritu Santo! llena con tus dones los corazones de tus fieles. 

Respuesta: Y ENCIENDE EN ELLOS EL FUEGO DE TU AMOR.

OREMOS

Señor, que la fortaleza del Espíritu Santo venga en nuestra ayuda para que se digne lavar las manchas de nuestros corazones y protegernos contra nuestros enemigos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Recibe, ¡Oh Espíritu Santo! la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser que te hago en este día, para que te dignes ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones:Mi Director, Mi Luz, Mi Guía, Mi Fuerza, y todo el amor de mi corazón. Yo me abandono sin reserva a tus operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus Santas Inspiraciones. Oh Santo Espíritu, dígnate formarme con María, y en María, según el modelo de nuestro Divino Jesús! Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santificador. AMAR AL ESPÍRITU SANTO Y HACER QUE SEA AMADO. En nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.  Amén.