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Santísima Trinidad

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrada Familia

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

Sagrado Corazón De Jesús

Sagrado Corazón De Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón De María

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Espíritu Santo

Espíritu Santo, ilumíname y santifícame.

martes, 21 de febrero de 2023

Celebracion Eucaristica

 Celebración Eucarística


Celebracion Eucaristica

La Celebración Eucarística es la oración por excelencia de la Iglesia. Es el centro y el culmen de toda la vida sacramental. Es la mayor presencia de Cristo: Él se nos da mediante su Palabra y su Cuerpo hecho Pan Eucarístico. Por eso, la Eucaristía es "raíz y quicio de toda comunidad... donde hay Eucaristía, hay Iglesia" (Documento de Puebla, 923. 662).

Nos reunimos alrededor de un mismo altar, para:

  • Orar una misma oración.
  • Escuchar una misma palabra.
  • Ofrecer un mismo sacrificio.
  • Comer un mismo pan.
La Misa es el centro de toda vida litúrgica y de toda la vida de la Iglesia y del cristiano: es la fuente y la cubre de toda acción del cristiano. Es:

  • Memorial de la pasión y muerte y resurrección del Señor.
  • Fuente actual de todo don de Dios a los hombres.
  • Anticipo de la felicidad definitiva en Dios.

Ordinario De La Misa

I. RITOS INICIALES

Nos acercamos a ofrecer el sacrificio y el banquete Eucarístico para: adorar, agradecer, suplicar al Padre celestial y reparar por nuestros pecados y los del mundo, en unión con Jesucristo.

Dispongamos nuestros corazones, con los mismos sentimientos de Cristo, en comunión con el sacerdote y las personas congregadas, para que la Misa sea de veras "la asamblea de los hijos de Dios unidos en caridad".

1. Saludos y acto penitencial

Celebrante: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

Fieles: Amén.

El celebrante saluda a la asamblea y la invita al acto penitencial. Breve pausa de silencio.

Primera forma

Celebrante y fieles: Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso, ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos, y a vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.

Celebrante: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

Fieles: Amén.

Segunda forma

Celebrante: Señor, ten misericordia de nosotros.

Fieles: Porque hemos pecado contra ti.

Celebrante: Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Fieles: Y danos tu salvación.

Celebrante: El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

Fieles: Amén.

Celebrante: Señor, ten piedad.

Fieles: Señor, ten piedad.

Celebrante: Cristo, ten piedad.

Fieles: Cristo, ten piedad.

Celebrante: Señor, ten piedad.

Fieles: Señor, ten piedad.

2. Gloria

Se canta o se reza, solo cuando la liturgia del día lo prescribe.

Celebrante y fieles: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias. Señor, Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre: tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros: porque solo tú eres santo, solo tú, Señor, solo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

3. Oración colecta


Procede un breve silencio para que cada cual formule interiormente sus súplicas. Después de la oración del sacerdote:

Fieles: Amén.

II. LITURGIA DE LA PALABRA

Dios dirige su palabra a la asamblea:

  • Por medio de lecturas de los profetas (Antiguo Testamento) o de los Apóstoles (Nuevo Testamento).
  • Por medio de su Hijo, en el Evangelio.
  • El sacerdote comenta la Palabra de Dios en la homilía.
  • La asamblea responde con el Credo.
  • Sigue la oración de los fieles.

1. Proclamación de la Palabra


Lecturas

Se toman del Antiguo o del Nuevo Testamento. Dios por medio de su Palabra se hace presente en medio de los fieles.

La asamblea escucha sentada. Al final de la lectura:

Lector: Palabra de Dios.

Fieles: Te alabamos, Señor.

Terminada la primera lectura, el salmista proclama el Salmo Responsorial. Si hay segunda lectura, se lee como la primera. Sigue Aleluya, o el canto antes del Evangelio.

Evangelio


Evangelio quiere decir "buena noticia": relata algún aspecto de la vida o de las enseñanzas de Jesús.

Celebrante: El Señor esté con vosotros.

Fieles: Y con tu espíritu.

Celebrante: Lectura del Santo Evangelio según...

Fieles: Gloria a ti, Señor.

Al final del Evangelio:

Celebrante: Palabra de Dios.

Fieles: Te alabamos, Señor.

2. Homilía

Es el anuncio de las maravillas obradas por Dios en la historia de nuestra salvación:

  • Se inspira en los textos sagrados.
  • De acuerdo con el misterio que se celebra.
  • Y las necesidades particulares de la asamblea.

3. Profesión de fe


Se canta o se recita, los domingos y solemnidades.

Celebrante y fieles: Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creemos en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creemos en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Reconocemos un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.


4. Oración universal o de los fieles


La comunidad, ejerciendo su oficio sacerdotal, ruega:

  • Por toda la Iglesia.
  • Por los pastores de la Iglesia: Papa, Obispos, Sacerdotes, ...
  • Por los que gobiernan el Estado.
  • Por los que sufren.
  • Por la comunidad misma.
Toda la asamblea, después de cada petición, responde:

Fieles: Te lo pedimos, Señor.


III. LITURGIA DE LA EUCARISTÍA 


Comienza ahora la Liturgia Eucarística, que se desarrolla en tres tiempos:

  • La presentación de los dones, (Ofertorio).
  • La consagración de los dones, durante la Oración Eucarística.
  • La aclamación: Por Él, con Él... con la cual termina esta parte.

1. Preparación de las ofrendas


Se llevan al altar el pan y el vino; es decir, los mismos elementos que tomó Cristo en sus manos. Se pueden aportar dinero u otras donaciones para los pobres o para la Iglesia.

Celebrante: Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y que ahora te presentamos: él será para nosotros pan de vida.

Fieles: Bendito seas por siempre, Señor.

Celebrante: Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos: él será para nosotros, bebida de salvación.

Fieles: Bendito seas por siempre, Señor.

El celebrante invita a los fieles a orar, diciendo: 

Oremos... (silencio)

O bien: Orad, hermanos...

Fieles: El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

El celebrante concluye con la oración sobre las ofrendas.

Fieles: Amén.


2. Plegaria Eucarística

En esta solemne plegaria:

  • Proclamamos la bondad de Dios Padre para con todos los hombres.
  • Conmemoramos la última Cena de Cristo, su Hijo, que se hace nuevamente presente entre nosotros en el pan y el vino.
  • Renovamos su sacrificio para la salvación de todos los hombres.

Celebrante: El Señor esté con vosotros.

Fieles: Y con tu espíritu.

Celebrante: Levantemos el corazón.

Fieles: Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Celebrante: Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Fieles: Es justo y necesario.

Después que el celebrante recita o canta el prefacio:

Celebrante y fieles: Santo, Santo, Santo es el Señor, ¡Dios del Universo! Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. ¡Hosanna en el cielo! Bendito el que viene en nombre del Señor. ¡Hosanna en el cielo!

Nota: Sigamos con grande atención y recogimiento la oración que el celebrante hace en esta parte central de la Misa.

Aclamaciones Eucarísticas

Después de la consagración, la asamblea responde a la invitación del celebrante con una de estas u otras fórmulas:

  1. Anunciamos tu Muerte. Proclamamos tu Resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
  2. Cada vez que comemos de este Pan y bebemos de este Cáliz, anunciamos tu Muerte, Señor, hasta que vuelvas.
  3. Por tu Cruz y Resurrección, nos has salvado, Señor.
  4. ¡Cristo murió por nosotros! ¡Cristo ha resucitado por nuestra salvación! ¡Ven, Señor Jesús!
  5. ¡Cristo murió! ¡Cristo ha resucitado! ¡Ven, Señor Jesús!
Al concluir la plegaria eucarística, la asamblea da su adhesión con la palabra: Amén.

3. Rito de la comunión


La asamblea es ahora verdadera comunidad de Cristo, ya que:

  • Dios es nuestro "Padre" (Oración del Señor).
  • Nosotros somos "hermanos" (Rito de la paz).
  • Cristo nos alimenta con su mismo cuerpo, que nos comunica la vida eterna (Comunión).
Oración del Señor

El celebrante invita a la asamblea a rezar o cantar la oración del Señor.

Padre Nuestro, que estás en el cielo. Santificado sea tu Nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Celebrante: Líbranos, Señor... mientras esperamos la feliz esperanza y la venida gloriosa de nuestro Dios y Salvador, Jesucristo.

Fieles: Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Rito de la paz

Celebrante: Señor Jesucristo, que dijiste... Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Fieles: Amén.

Celebrante: La paz del Señor esté siempre con vosotros.

Fieles: Y con tu espíritu.

Luego el celebrante invita a la asamblea a darse un signo de paz y caridad. La asamblea se da la paz mutuamente, diciéndose unos a otros:

La paz esté contigo (u otra forma parecida).

Se responde:

Y con tu espíritu (u otra manera semejante).

Fracción del Pan

Este rito significa que nosotros, que somos muchos, en la comunión de un solo pan de vida que es Cristo, nos hacemos un solo cuerpo.

Luego se canta o se recita:

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

Comunión

Celebrante: Este es el cordero de Dios...

Fieles: Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya, bastará para sanarme.

Al recibir la comunión:

Celebrante: El Cuerpo de Cristo.

Fieles: Amén. 


IV. RITO DE CONCLUSIÓN


Oración después de la comunión

La asamblea hace suya esta oración del celebrante, aclamando al final:

Fieles: Amén.

Celebrante: El Señor esté con vosotros.

Fieles: Y con tu espíritu.

Bendición

Celebrante: La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.

Fieles: Amén.

En ocasiones el celebrante utiliza las fórmulas solemnes de bendición, a las cuales se va respondiéndo:
Amén.

Despedida

Celebrante: Podéis ir en paz.

Fieles: Demos gracias a Dios.

Se puede entonar un canto de acción de gracias, o bien otro canto apropiado.

viernes, 17 de febrero de 2023

Oraciones De La Noche

 Oraciones De La Noche


Oraciones De La Noche

Oración Al Concluir La Jornada

Te adoro, Dios mío, y te amo de todo corazón. Te doy gracias por haberme creado, hecho cristiano y conservado durante este día.

Perdóname el mal que hoy he cometido y acepta el bien que haya podido hacer. Protégeme durante el sueño y líbrame de todo peligro.

Tu gracia esté siempre conmigo y con todos mis seres queridos. Amén.

Oremos: Te suplicamos, Señor, que visites esta habitación, y aparte de ella todas las asechanzas del enemigo; que habiten en ella tus santos Ángeles, que nos guarden en paz, y tu bendición permanezca siempre con nosotros. Amén.

martes, 14 de febrero de 2023

Oraciones Durante El Dia

 Oraciones Durante El Día


Oraciones Durante El Dia

Oración Para Antes De Las Comidas

Bendícenos, Señor, a nosotros y a estos alimentos que vamos a tomar, para mantenernos en tu servicio. Amén.

Oración Para Después De Las Comidas

Te damos gracias, Señor, por los alimentos que nos has dado. Haz que nos sirvamos de ellos para cumplir en todo tu voluntad. Amén.

Oración Para El Tiempo De Pascua 

V./ Reina del cielo, alégrate, Aleluya.
R./ Pues el que mereciste engendrar, Aleluya.

V./ Resucitó como lo había dicho, Aleluya.
R./ Ruega a Dios por nosotros, Aleluya.

V./ Goza y alégrate, Virgen María, Aleluya.
R./ Porque en verdad ha resucitado el Señor, Aleluya.

Oremos: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

viernes, 10 de febrero de 2023

Oraciones De La Mañana

 Oraciones De La Mañana


Oraciones De La Mañana

Señal De La Cruz

Por la señal + de la santa cruz, de nuestros enemigos + líbranos, Señor + Dios nuestro. En el nombre del Padre + y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ofrecimiento Del Día

Señor, Dios omnipotente, que nos has hecho llegar al principio de este día, fortalécenos hoy con tu virtud para que no caigamos durante el día en pecado, sino que todas nuestras palabras, pensamientos y obras se dirijan a practicar tu santa ley. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Dígnate, Señor, Dios del cielo y de la tierra, dirigir y santificar, regir y gobernar en este día nuestras almas y nuestros cuerpos, nuestros sentidos, palabras y acciones, según tu voluntad, para que merezcamos ser salvos y libres, Salvador del mundo, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Acto De Fe

Dios mío, porque eres verdad infalible, creo firmemente todo aquello que has revelado y la Santa Iglesia nos propone para creer. Creo en ti, único Dios verdadero en tres personas iguales y distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Creo en Jesucristo, Hijo de Dios, que se encarnó y murió por nosotros, el cual nos dará a cada uno, según los méritos, el premio o el castigo eterno.

Conforme a esta fe, quiero vivir siempre, Señor, aumenta mi fe.

Acto De Esperanza 

Dios mío, espero de tu bondad, por tus promesas y por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador, la vida eterna y la gracia necesaria para merecerla con las buenas obras que quiero y debo hacer.

Señor, que pueda gozar de ti para siempre.

Acto De Caridad 

Dios mío, te amo con todo el corazón y sobre todas las cosas, porque eres infinitamente bueno y nuestra eterna felicidad; y por amor a ti, amo a mi prójimo como a mí mismo, y perdono las ofensas recibidas. Señor, haz que te ame cada vez más.

Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás en el Santísimo Sacramento del altar con tu Cuerpo, Sangre, Alma y divinidad.

Te adoro y te amo sobre todas las cosas, y deseo recibirte. Pero, ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven, al menos, espiritualmente a mí. Y como si ya te hubiera recibido, me uno íntimamente a ti. No permitas que jamás me separe de ti.

Ángel De Dios

Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día; hasta que me pongas en paz y alegría, con todos los santos, Jesús y María.

Para Pasar Bien El Día

Querida y tierna Madre mía, María, ampárame; cuida de mi inteligencia, de mi corazón, de mis sentidos, para que nunca cometa el pecado. Santifica mis pensamientos, afectos, palabras y acciones, para que pueda agradar a ti y a tu Jesús y Dios mío, y contigo llegue al paraíso. Jesús y María, denme su santa bendición: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 28 de octubre de 2022

Novena A La Virgen Desatanudos

 Novena A La Virgen Desatanudos

Novena A La Virgen Que Desata Nudos

La devoción a la Virgen Desatanudos se ha propagado por todo el mundo, sobre todo en los últimos años en Argentina y Latinoamérica. Es invocada como auxilio en los conflictos y dificultades en la vida y especialmente, en los matrimoniales. La fiesta de la Virgen Desatadora de Nudos se celebra el 8 de diciembre.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto De Contrición (Para todos los días)

Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Tú; antes querría haber muerte que haberte ofendido, y propongo firmemente, ayudado por tu divina gracia, no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Oración Inicial

Santísima Virgen María, "la que desata los nudos", te ofrezco esta novena pidiéndote por las siguientes intenciones: (aquí se dicen y recuerdan los favores que se quieren alcanzar).

Consideración Del Día

Día Primero | Día Segundo | Día Tercero | Día Cuarto | Día Quinto | Día Sexto | Día Séptimo | Día Octavo | Día Noveno

Primer Día

"Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de todos sus pecados". (Mt 1, 21)

Breve Reflexión

Jesús es el gran desatador de nuestros pecados (nudos); pero también la Virgen María es la que le dio su carne y su sangre para que hecho hombre pudiera salvarnos del pecado y de la muerte. Dios se valió de una mujer para salvarnos; también se quiere valer de nosotros, como instrumentos para que su Hijo Jesús nos siga salvando.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Segundo Día

"El ángel le respondió; el Espíritu Santo descenderá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios". (Lc 1, 21)

Breve Reflexión

Es Dios, Espíritu Santo, el que fecundo el vientre purísimo de María para que su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, naciera como hombre. Debido al pecado original es que no tenemos la posibilidad de nacer santos; pero desde el mismo momento en el que somos bautizados, acto por el cual se nos libra del pecado original, nuestro objetivo debe y tiene que ser el alcanzar la santidad, es decir, estar junto a Jesús en la vida eterna.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Tercer Día

"María dijo entonces: yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho. Y el ángel se alejó". (Lc 1, 38)

Breve Reflexión

Debemos tratar de imitar la actitud de servicio de María. Es necesario que estemos con aquellas personas que tienen la necesidad de la Palabra de Dios, la que puede ser transmitida también con los pequeños actos buenos que realizamos cotidianamente.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Cuarto Día

"Vayamos a Belén y veamos lo que ha sucedido... fueron rápidamente y encontraron a María y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo contaron lo que había oído decir de este niño... mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón". (Lc 2, 15-19)

Breve Reflexión

Es nuestra misión, como cristianos y como miembros de una misma Iglesia, el difundir a todo el mundo la Buena Noticia del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Para esto debemos alimentarnos permanentemente de su palabra en la Santa Misa y, al igual que María, guardarla y meditarla en nuestro corazón.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Quinto Día

"Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de Jesús. El anciano Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: 'Este niño será causa de caída y elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma, una espada te atravesará el corazón'".

Breve Reflexión

Desde niño, Jesús cumplió con la misión encomendada por su Padre celestial, que fue la de transmitir su palabra. Sin embargo, no siempre fue entendido y aceptado dicho mensaje, lo cual derivó en su muerte. Pidámosle a Cristo, por intercesión de María, que nos llene de valor para cambiar aquellas cosas que es posible cambiar y serenidad para soportar las que no podemos cambiar.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Sexto Día

"Jesús le respondió: Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía. Pero su madre dijo a los sirvientes: Hagan todo lo que Él les diga". (Jn 2, 4-5)

Breve Reflexión

María, siendo Madre de Cristo, siempre hizo lo que Él le dijo. Imitemos permanentemente su obediencia a la voluntad de Dios y escuchémoslo día a día desde el Evangelio donde Jesús nos dice qué quiere que hagamos.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Séptimo Día

"Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llame, se le abrirá". (Mt 7, 7-8)

Breve Reflexión

La única manera de entablar un diálogo con Cristo o con María es a través de la oración. La oración hecha con fe es el arma más poderosa para luchar contra las confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. No olvidemos que Dios nos escucha siempre, pero a veces no nos da lo que pedimos, sino lo que verdaderamente necesitamos.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Octavo Día

"Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: 'Mujer, aquí tienes a tu hijo'. Luego dijo al discípulo: 'Aquí tienes a tu madre'. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa". (Jn 19, 26-27)

Breve Reflexión

Tanto es el amor que nos tiene Jesús, que antes de morir nos dejó a María, su propia madre, para que nos cuidara y nos guiara por el camino que Dios preparó para cada uno de nosotros.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Noveno Día

"Los apóstoles, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración en compañía de algunas mujeres; de María, la madre de Jesús..." y "al llegar el día de Pentecostés, todos quedaron llenos del Espíritu Santo". (Hch 1, 14 y 2, 1.4)

Breve Reflexión

El Padre nos envía en la fiesta de Pentecostés al Espíritu Santo para que obtengamos la fuerza necesaria para poder transmitir su mensaje. Esa fuerza nos es dada especialmente en el sacramento de la Confirmación junto con sus siete dones y también cada vez que lo pedimos humilde y confiadamente en la oración.

Padrenuestro, Diez Avemarías y Gloria. Luego continuar con la Oración a Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos y la Oración de Consagración a María.

Oración A Nuestra Señora La Que Desata Los Nudos

Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida, aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno, nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones. Ya junto a tu Hijo, intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor. Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y error, lo hallemos en todas las cosas, tengamos en Él puestos nuestros corazones y podamos servirle en nuestros hermanos. Amén.

Oración De Consagración A María

Señora y Madre mía, Virgen Santa María, la que desata los nudos, a tus pies me encuentro para consagrarme a ti. Con filial afecto te ofrezco en este día cuanto soy y cuanto tengo: mis ojos, para mirarte; mis oídos, para escucharte; mi voz, para cantar tus alabanzas; mi vida, para servirte; mi corazón, para amarte. Acepta, Madre mía, el ofrecimiento que te hago y colócame junto a tu corazón inmaculado. Ya que soy todo tuyo, Madre de misericordia, la que desata los nudos que aprisionan nuestro pobre corazón, guárdame y protegedme como posesión tuya. No permitas que me deje seducir por el maligno, ni que mi corazón quede enredado en sus engaños. Enséñame a aceptar los límites de mi condición humana, sin olvidar que puedo superarme con la ayuda de la gracia y que agradezca siempre a Dios por mi existencia. Ilumíname para que no deseche al Creador por las criaturas, ni me aparte del camino que Él pensó para mí. Amén.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.