DEL POZO AL PALACIO
GÉNESIS 37:2 – 50:20
El padre de José le mandó a hacer una túnica.
Sus once hermanos estaban envidiosos. Cuando José dijo que había soñado que ellos se inclinaban ante él, se enojaron y lo echaron en un pozo.
Después lo vendieron como esclavo.
José fue a parar a una cárcel en Egipto, aunque no había hecho nada malo. El copero del rey estaba en la cárcel con él. Este hombre le contó a José un sueño. José dijo que significaba que iba a ser puesto en libertad. El copero prometió ayudar a José, ¡pero se le olvidó! Dos años más tarde, el rey tuvo ciertos sueños y quería saber el significado. ¡Por fin el copero se acordó de José!
José le dijo al rey lo que significaban sus sueños y le advirtió que vendrían siete años de hambre, en los que no habría cosecha. El rey le dio a José el importante trabajo de ayudar a la gente en Egipto a almacenar el grano.
Luego vino una gran hambre. Los hermanos de José fueron a Egipto a comprar alimento.
Tuvieron miedo al enterarse de que el hombre encargado era José. Se inclinaron ante él como lo habían hecho en el sueño de José. Él los perdonó y dijo: “Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios quiso salvar la vida de mucha gente”.
BUSCA Y HALLA
- ¿Te ha pasado algo que al principio pareció malo, pero que Dios transformó en algo bueno para ti y para los demás?
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