viernes, 20 de abril de 2018

Triduo A San Judas Tadeo

San Judas Tadeo

Oración Para Todos Los Días

Poderosísimo abogado mío, San Judas Tadeo, mírame a tus pies, humilde y arrepentido, para exponerte, con el corazón contrito, mis necesidades tanto espirituales como temporales. Dígnate, oh, amable Santo, volver hacia mí tu mirada benigna y atiende a los trabajos que molestan y de los cuales se encuentra mi afgligidísimo corazón oprimido. Si es verdad que tienes en el pecho un corazón benéfico y listo a socorrer a quien en la mayir angustia se encuentra, no creo de cierto que puedas mirarme con indiferencia, sin sentir despertar en tu seno sentimientos de compasión y de ternura. Seguro pues, de tu eficacia y confiado en tu patrocinio, pues que estás pronto a socorrer a quien en mayor necesidad se encuentra, me siento animado para presentarme al trono de tu gloria y exponerte las necesidades por las cuales a ti recurro. (Se hace la petición).

Intercede al Altísimo en mi favor y consuela este afligidísimo corazón. Así como de la fuente de la Divina Bondad se derraman las aguas más puras de gracia, señala tú al que más necesitado de esta fuente se encuentra, que soy yo, ya que por tu parentezco con Jesucristo y por los méritos de tu laboriosísimo apostolado estás tan próximo a esa Fuente Divina y puedes tomar las aguas más cristalinas de las gracias más especiales. Jamás se ha oído decir que un devoto tuyo haya recurrido a ti en sus necesidades, te haya expuesto sus miserias y haya salido descontento del trono de tu clemencia, porque tú sabes encontrar los medios para consolar a los que a ti acuden y tienes todo el valimiento necesario para sacarlos.

Sí, tú puedes, sabes y quieres ayudarme; yo en ti pongo toda mi esperanza y fe... te enternezca mi dolor... te conmueva mi miserable estado. Consuélame y sácame de tantas penas... a fin que consolado de ti en la angustia que me oprime en esta vida, amando más libremente y sirviendo a Dios, pueda un día participar de la gloria futura. Así sea. 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Triduo

Día Primero

Oh, Dios, que al colegio de los Apóstoles agregasteis al bienaventurado Apostol San Judas Tadeo y lo ensalzasteis hasta el grado de hacer portentos entre las naciones; concedednos que del mismo modo que nosotros veneramos en nuestra iglesia sus méritos y amable nombre, garantizados con su protección, podamos conseguir alivio en nuestras necesidades.

Por Nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos y con el Espíritu Santo vive y reina por toda la eternidad. Así sea.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria, Gozos

Día Segundo

Apóstol fidelísimo San Judas Tadeo, que disteis con vuestra vida y vuestra sangre un testimonio fiel de vuestra fe, os suplico me alcancéis del Señor la gracia de defender sin respetos humanos la religión de Cristo y perseverar en la práctica de sus mandamientos hasta la muerte. Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria, Gozos

Día Tercero

Glorioso Apóstol San Judas Tadeo, cuya alma, después de cruel martirio subió al Cielo a recibir el premio que Dios ha preparado a vuestros sublimes martirios; por la gloria de que gozáis, alcanzad para vuestros devotos que ante vuestra milagrosa imagen se postran, el favor que por vuestra intercesión se pide en este triduo.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria, Gozos


Gozos A San Judas Tadeo

Oh, discípulo sagrado
de Jesús mi Redentor.

Sé nuestro fiel abogado
ante el trono del Señor.

Oyendo la voz divina
seguiste a tu Salvador,
y de su santa doctrina
tú fuiste predicador.
Haz que la siga constante
y la cumpla con fervor.

Sé nuestro fiel abogado
ante el trono del Señor.

Apóstol infatigable,
la verdad contra el error
sostuviste, y admirable
conquista para el Señor
dio tu celo acreditado
de fe, esperanza y amor.

Sé nuestro fiel abogado
ante el trono del Señor.

Los pueblos do predicabas
te aclamaron protector;
salud y vida les dabas
dispénsanos tu favor
cual insigne bienhechor.
Oye tú nuestras plegarias,
dispénsanos tu favor.

Sé nuestro fiel abogado
ante el trono del Señor.

Jesús que tanto me ama
ornó de tu carne el lirio
con la sangre del martirio
que sufriste por su amor.
Pues tales ejemplos diste
al justo y al pecador.

Sé nuestro fiel abogado
ante el trono del Señor.

Oh, discípulo sagrado
de Jesús mi Redentor.

Sé nuestro fiel abogado
ante el trono del Señor.

0 comentarios:

Publicar un comentario