† Por la señal de la Santa Cruz
† de nuestros enemigos
† líbranos Señor, Dios nuestro.
† En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
San José, varón justo y prudente, a nuestra oración, une la tuya.
San José, varón justo y prudente, ora por nosotros.
San José, varón justo y prudente, intercede por nosotros. Amén.
Rosario A San José
Primer misterio: Un ángel anuncia que lo concebido en María ha sido obra y gracia del Espíritu Santo.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Segundo misterio: José busca posada en Belén para él y María.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Tercer misterio: El Niño Jesús nace en Belén.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Cuarto misterio: La presentación del Niño Jesús en el templo y como ofrenda se dan dos tórtolas o dos palomas.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Quinto misterio: Jesús, José y María huyen a Egipto.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Sexto misterio: La Sagrada Familia retorna a Nazaret.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Séptimo misterio: La pérdida y el hallazgo del Niño Jesús en el templo.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Octavo misterio: San José muere gloriosamente en brazos de Jesús y de María.
Repetir 7 veces:
Versículo (V)/ San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Respuesta (R)/ Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo Corazón.
A modo del Gloria:
V/ Jesús, José y María
R/ Les doy el corazón y el alma mía.
Finalizando el Rosario, repetir 3 veces:
V/ San José, patrón de los devotos de los Sagrados Corazones de Jesús y de María
R/ Ruega por nosotros.
Letanías A San José
Señor, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo óyenos.
Cristo óyenos.
Cristo escúchanos.
Cristo escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.
Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.
Custodio del Redentor, ruega por nosotros.
Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros.
Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros.
Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.
Servidor de Cristo, ruega por nosotros.
Ministro de salud, ruega por nosotros.
Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.
José, justísimo, ruega por nosotros.
José, castísimo, ruega por nosotros.
José, prudentísimo, ruega por nosotros.
José, valentísimo, ruega por nosotros.
José, fidelísimo, ruega por nosotros.
Espejo de paciencia, ruega por nosotros.
Amante de la pobreza, ruega por nosotros.
Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.
Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.
Custodio de las vírgenes, ruega por nosotros.
Sostén de las familias, ruega por nosotros.
Apoyo en las dificultades, ruega por nosotros.
Consuelo de los desgraciados, ruega por nosotros.
Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.
Patrón de los exiliados, ruega por nosotros.
Patrón de los afligidos, ruega por nosotros.
Patrón de los pobres, ruega por nosotros.
Patrón de los moribundos, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Ten misericordia de nosotros.
V/ Le nombró administrador de su casa
R/ Y príncipe de toda su posesión.
V/ San José, protector nuestro
R/ Ruega por nosotros.
Oremos:
Oh Dios, que en tu inefable providencia, te dignaste elegir a San José como Esposo de tu Santísima Madre María: concédenos, te rogamos, que merezcamos tener a San José por intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Te lo pedimos a Ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Consideración A San José Día 8: San José aliviana tu carga
No permitas que la inquietud te domine; aguarda con serenidad y deposita tu confianza en Jesús, nuestro Señor, quien con infinito amor y clemencia atenderá los anhelos de tu alma. Él jamás desampara a sus hijos; de hecho, en aquellas circunstancias donde te cuesta percibir su presencia, es precisamente cuando se encuentra más próximo a ti.
Pon fin a tu melancolía, dirige tu mirada hacia lo alto y evoca cada uno de los dones que Dios Padre te ha otorgado.
Comprende que las dificultades no constituyen un castigo, sino una valiosa ocasión para refugiarte en el Señor y encomendarle todas tus aflicciones. Jesús atenderá siempre tus ruegos y tu búsqueda no será en vano; su amor por ti es tan grande que te ha guiado hacia mí para que yo abogue por tus carencias, avive en tu pecho el fuego de la confianza —asegurando que tu plegaria ascenderá ante el Padre Celestial— y aparte de tu existencia las asechanzas del maligno.
Tengo la certeza de que hoy tu hogar será bendecido con la armonía que tanto anhelas y que despuntará para ti un nuevo amanecer. Jesús es sumamente bondadoso con cada uno de mis fieles; los contempla con profundo afecto y me envía a su encuentro para aligerar su caminar por este mundo.
Anhelo que a partir de este momento tu fardo sea más leve; ten presente que la cruz asignada a cada persona nunca supera la capacidad de sus propias fuerzas. Sigue mi ejemplo: entrégate por completo al Señor, asimila sus designios con amor y moldea tu vida de acuerdo con su voluntad divina y sus enseñanzas. Jamás desfallezcas en tus rezos, pues la oración constante genera frutos muy abundantes en tu existir.
Oración Final
Glorioso padre San José, que con tu intercesión haces posibles las cosas más imposibles, ven a ayudarme en estos momentos de dificultad y angustia. Danos protección en las situaciones más difíciles y serias que te encomiendo para que tengan finalmente una feliz resolución. Padre amado, mi confianza plena está en ti, dado que todo lo puedes ante Jesús y María, obra en mí con tu bondad, tan grande como es tu poder. Amén.
<< Volver a la página principal de la Treintena A San José









