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Santísima Trinidad

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrada Familia

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

Sagrado Corazón De Jesús

Sagrado Corazón De Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón De María

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Espíritu Santo

Espíritu Santo, ilumíname y santifícame.

miércoles, 14 de agosto de 2024

Novena A La Sangre De Cristo

 Novena A La Sangre De Cristo

Novena A La Sangre De Cristo


Inicio

† Por la señal de la Santa Cruz

† de nuestros enemigos

† líbranos, Señor, Dios nuestro.

† En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Alabanzas A La Sangre De Cristo

Jesús, autor de nuestra salvación.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que nos das tu Espíritu cuando bebemos tu Sangre.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios.
¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!

Amén.


Oración A La Virgen María

Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús tu hijo me compró y ofreció para el perdón de mis pecados.

Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado, cuando le atravesaron la lanza.

Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.

(Se deja un momento de silencio para hacer la petición).


Consideración Del Día

Día Primero | Día Segundo | Día Tercero | Día Cuarto | Día Quinto | Día Sexto | Día Séptimo | Día Octavo | Día Noveno


Primer Día 

Haz El Bien, Cambia Tu Manera De Vivir

"¡Dichosos los que lavan sus vestiduras en la Sangre del Cordero!". (Apocalipsis 22, 14).

Reflexión

Dios ofrece su perdón y te invita siempre a la conversión. Déjate lavar por la Preciosa Sangre de Cristo, limpiando la mancha de todo pecado y encuentra la luz a toda desesperación.

(Padre NuestroAve MaríaGloria).


Oración De La Sangre De Cristo

Señor Jesús, en tu nombre, y con el poder de tu Sangre Preciosa, sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales el enemigo quiera hacernos daño.

Con el poder de la Sangre de Jesús, me cubro, cubrimos y sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en los abismos del infierno y en el mundo en el cual nos moveremos hoy.

Con el poder de la Sangre de Jesús, rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús, que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen María, acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y de toda su corte de Santos Ángeles.

Con el poder de la Sangre de Jesús, me cubro, cubrimos y sellamos nuestra casa, todos los que la habitan en este hogar, las personas que el Señor enviará a este lugar, así como los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.

Con el poder de la Sangre de Jesús, me cubro, cubrimos y sellamos personas, animales, objetos, el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de Sangre alrededor de toda nuestra familia.

Con el poder de la Sangre de Jesús, me cubro, cubrimos y sellamos los lugares en donde vamos a estar en este día y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar.

Con el poder de la Sangre de Jesús, me cubro, cubrimos y sellamos nuestros trabajos material y espiritual, los negocios de todos tus hijos, los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.

Con tu Sangre Preciosa me cubro, cubrimos y sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes, dirigentes de nuestra Patria y de la Iglesia, a fin de que tu paz y tu corazón reinen en ellas.

Te agradecemos Señor, por tu Sangre y por tu Vida, ya que gracias a ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo.

Amén.


Oración De Sellamiento

Yo me coloco a los pies de Jesucristo y me rindo a su Señorío, me ato a su santa voluntad, me amarro con los lazos infinitos de su misericordia, abro mi corazón de par en par para que penetre e invada todo mi ser.

En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, muerto y resucitado, yo clamo y reclamo su Preciosa Sangre sobre mí, sobre mi familia, sobre mis bienes espirituales y materiales.

Yo sello mi corazón para que con tu Sangre Preciosa sea limpiado de odios, resentimientos, temores, angustias, soledades, tristezas, dolores y todo sentimiento negativo.

Yo sello mi espíritu en la Sangre Preciosa de Jesús.

Yo sello mi alma en la Sangre Preciosa de Jesús.

Yo sello mi mente y voluntad en la Sangre Preciosa de Jesús.

Yo sello mi pasado y mi presente en la Sangre Preciosa de Jesús.

Sello con la Sangre Preciosa de Jesús a mis hijos para que ante el sello poderoso de la Sangre de Jesús huya toda fuerza del mal.

Aplico la Sangre de Jesús sobre mi casa y los que habitan en ella.

Derramo la Sangre de Jesús en mi trabajo o negocios para que queden sellados y ninguna potencia del maligno pueda hacerme daño.

Amén.


Oración Al Señor Jesús

Señor Jesús, dame de beber del torrente de tus delicias. Tu Sangre Preciosa apagará mi ser. Tu Sangre Preciosa me lavará de toda mancha. Tu Sangre Preciosa me robustecerá en mi debilidad. Tu Sangre Preciosa me asegurará la vida eterna. ¡Señor, bendito seas por esa Sangre que derramaste por mí! En la Eucaristía me das tu Sangre sagrada para que me embriague de gozo celestial.


Gozos

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Ven Sangre Redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberada de toda influencia del mal.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Rocíame Jesús, con tu Sangre Redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Fluye Sangre Redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mi negocio y casa toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Tu Sangre Redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes e esta necesidad (Decir la petición).

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura de tristeza y de dolor.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa, hoy quiero que en esta angustia que tengo, vengas a ayudarme.

¡Oh! adorable Sangre de Jesús limpia mi mente y mi corazón. 
Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.

Amén.


Segundo Día 

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

Vale La Pena Vivir Con Esperanza

"Tenemos, hermanos, una confianza jubilosa de entrar en el santuario del Cielo por virtud de la Sangre de Jesús". (Hebreos, 10, 19).

Reflexión

Cristo a través de su Preciosa Sangre te ha dado esperanza, fe y amor. Él te ha salvado y te muestra un nuevo camino, ¡síguelo!

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Tercer Día 

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

Siempre Hay Victoria Sobre Satanás

"Ellos vencieron al dragón por la fuerza de la Sangre del Cordero y en virtud del testimonio que dieron, pues despreciaron sus vidas hasta morir por él". (Apocalipsis 12, 11).

Reflexión

La Preciosa Sangre de Cristo tiene Poder sobre Satanás, ¿por qué he de tener miedo, si cuento con la fuerza de la gracia de Cristo?

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Cuarto Día 

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

Todos Somos Iglesia Activa

"El Espíritu Santo os ha constituido vigilantes, para que apacientes la Iglesia de Dios, que Él se adquirió con su propia Sangre". (Hechos 20, 28).

Reflexión

Todos somos Iglesia por la cual Cristo derramó su Sangre. Y al formar parte de ella tenemos un compromiso de vida en el amor, servicio, la defensa de la fe. Actuemos en un mismo espíritu construyendo una sociedad mejor.

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Quinto Día 

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

Recibe El Pan De Vida De Dios

"Bebed, pues esta es mi Sangre". (Mateo 26, 27-28).

Reflexión

En la Eucaristía "Pan de Vida" recibo la presencia de Cristo y su Sangre. En ella conmemoro su amor supremo y salvación por mí. Qué mejor bendición y alegría que esta, ¡Dios en mí!

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Sexto Día 

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

Donde Hay Amor, Hay Paz

"Os habéis acercado a Jesús, que nos ha rociado con una Sangre que habla más elocuentemente que la de Abel". (Hebreos 12, 23-24).

Reflexión

La Sangre de Jesús nos da paz, unidad y perdón. ¿Tenemos una sociedad, un hogar, como lo enseña Jesús?

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Séptimo Día 

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

La Fortaleza Viene De Dios

"Vi el cielo abierto. Y el que se llama desde siempre El Verbo de Dios, estaba cubierto con un manto lleno de Sangre". (Apocalipsis 19, 12-13).

Reflexión

Jesucristo, el Hijo de Dios, aparece en el Cielo triunfante. Es Él que te da fuerza para vivir, para crecer y vencer dificultades. ¡Confíate a Dios!

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Octavo Día

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

La Vida Es Ahora, Aprovéchala

"Estos son lo que han lavado y blanqueado sus vestiduras en la Sangre del Cordero. Por eso están ante el trono de Dios". (Apocalipsis 7, 14).

Reflexión

Es el momento de hacer las paces contigo mismo, con tu pasado, con las personas que hay a tu alrededor y con Dios. Deja a un lado tu orgullo, resentimiento y tus emociones negativas. ¡La vida es ahora, aprovéchala!

(Padre NuestroAve MaríaGloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).


Noveno Día

(Comenzar con el Inicio, Alabanzas a la Sangre de Cristo, Oración a la Virgen María).

Gracias A Dios, Porque Todo Es Bueno

"Tenemos un Pontífice excelso, Jesús, que ha penetrado los cielos con su propia sangre y está siempre vivo para interceder por los que por Él se llegan a Dios". (Hebreos 4, 14).

Reflexión

Dios te llena con su presencia cada día, con exquisitas muestras de amor. Agradece, bendice y alaba. ¡Dios está contigo!

(Padre Nuestro, Ave María, Gloria).

(Continuar con la Oración de la Sangre de Cristo, Oración de Sellamiento, Oración al Señor Jesús y Gozos).

martes, 13 de agosto de 2024

Novena A Nuestra Señora De La Dulce Espera

Novena A Nuestra Señora De La Dulce Espera

Novena A Nuestra Señora De La Dulce Espera


En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Oración Para Arrepentirse De Los Pecados

Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,

por tu gran compasión, ¡borra mis faltas!

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,

y renueva la firmeza de mi espíritu.

No me arrojes lejos de tu presencia,

ni retires de mí tu Santo Espíritu.


Nuestra Señora de la Dulce Espera,

ruega por nosotros y por nuestros hijos.


Día Primero


El Señor Nos Regala La Vida

El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: "¡Alégrate! Llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús". Dijo María: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". (Lc 1, 28-31 y 38) 


Reflexión

María pronunció estas palabras por medio de la fe. Y así, a través de María, la Vida vino a nosotros. Ella, plenamente mujer, se confió a Dios sin reservas, se mostró completamente dispuesta a la acción del Espíritu Santo y en esta respuesta se entregó a cooperar con la Gracia de Dios.


Oración

Al comenzar este primer día de la novena, te expresamos Madre, nuestro amor. Venimos con confianza a pedirte por nuestras necesidades, haz que te imitemos en tu Sí a Dios. Comprende nuestro pedido, atiéndelo.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por todos los padres y madres que esperan un hijo.

(Pedir por la intención personal)

Ave María


Día Segundo 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados. 


El Señor Nos Invita A Ponernos Al Servicio De La Vida

En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel llena del Espíritu Santo, exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! Feliz de ti por haber creído que se cumplirá todo lo que te fue anunciado de parte del Señor". (Lc. 1, 39-45)


Reflexión 

Las palabras de Isabel, "Feliz de ti por haber creído", se aplican no solo a aquel momento concreto de la Anunciación, sino a toda la vida de María. En su peregrinar hacia Dios, María recorrió un camino de fe a lo largo de toda su vida. Y lo hizo de modo heroico. En su "obediencia de fe", ella se abandonó a Dios y "esperando contra toda esperanza creyó" cada día, en medio de todas las pruebas y contrariedades.


Oración 

María, madre de Jesús y madre nuestra, intercede ante tu Hijo y enséñanos a amar y servir a los demás. Que siguiendo tu ejemplo de disponibilidad, sepamos aceptar la vida como el don gratuito que Dios nos ha dado; y que podamos proteger, nutrir, y acoger a aquel niño que recibamos como hijo. Que podamos recorrer con fe y esperanza los caminos que nos llevan a cumplir la voluntad del Padre.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por los que desean recibir la gracia de un hijo.

(Pedir por la intención personal)


Bendita seas María, Virgen y Madre,

el Señor te llenó de gracia y alegría

en la dulce espera de Jesús.

Te rogamos por los esposos

que desean el Don de un hijo,

ayúdalos en esta esperanza

a apoyarse mutuamente en el camino de la vida.


Día Tercero  


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados. 


Dios Hace Maravillas Con Nuestra Vida

María dijo entonces: "Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante, todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡Su nombre es Santo!" (Lc 1, 46-50)


Reflexión 

Cuando Isabel saludó a la joven pariente que llegaba de Nazaret, María respondió con el Magníficat. Es la alabanza de todo su ser hacia Dios, expresada de forma poética, pero sencilla. Sus palabras están inspiradas en muchos textos sagrados del pueblo de Israel y reflejan el gozo de su espíritu, la felicidad que le provoca ser consciente de que en ella se realiza la promesa hecha "en favor de Abraham y su descendencia por siempre".


Oración 

María, madre de Jesús, enséñanos a rezar con fe, con apertura de corazón y sencillez. No solo por nuestras necesidades sino también por las de todos aquellos que sufren y necesitan de nosotros y de nuestra palabra de esperanza. Que de nuestra boca, como de la tuya, broten palabras de alabanza hacia el Creador y Dador de vida.

Dios Padre Nuestro, rico en amor y misericordia, que este tiempo de espera se transforme en una oportunidad de crecer en nuestra fe y nuestra entrega a los demás. Que podamos encontrar momentos de alegría y felicidad y los compartamos con quienes nos rodean.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por todos los bebés que crecen y se preparan para nacer.

(Pedir por la intención personal)

Padre Nuestro


Día Cuarto 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados.  


Y Llegó El Momento De Ser Madre

Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. (Lc 2, 6-7)


Reflexión 

María da su consentimiento a la elección de Dios, para ser la madre de su Hijo por obra del Espíritu Santo y toda su existencia está marcada por la certeza de que Dios está a su lado y la acompaña con su providencia benévola.


Oración 

Nuestra Señora de la Dulce Espera, ayúdanos a ser sencillos y pobres de corazón para alimentarnos de tu amor y crecer en la fe y esperanza. Sabiendo que todo lo debemos esperar de tu Hijo, nuestro Salvador.

Ayúdanos que a semejanza tuya, vivamos con la certeza de que Dios está a nuestro lado y nos acompaña con su divina Providencia.


A cada intención respondemos:

Por María nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por el momento del parto y del nacimiento.

(Pedir por la intención personal)


Virgen María, Madre de Dios, 

que cobijaste en tu seno al Salvador,

te pedimos que nos protejas en este momento,

en que confiadamente esperamos un hijo,

para que podamos aceptarlo con amor,

educarlo de modo que "crezca en sabiduría,

estatura y gracia" ante los ojos de Dios;

y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre.

Amén.


Día Quinto 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados.  


Nuestro Hijo, Plan De Amor De Dios Padre

Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a las fiestas según la costumbre, y cuando estas terminaron, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Al tercer día lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas: todos los que oían, quedaban desconcertados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, quedaron extrañados y le dijo su madre: "Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? Mira con qué angustia te buscábamos tu padre y yo". Él les contestó: "¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?" Ellos no entendieron lo que les decía. Él regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. (Lc 2, 41 y 46-50)


Reflexión 

Durante los años de su vida oculta en Nazaret, Jesús "vivía sujeto a ellos" (Lc 2, 51): sujeto a María, pero también sujeto a José, porque éste hacía las veces de padre ante los hombres; de ahí que el hijo de María era considerado también por la gente como "el hijo del carpintero". (Mt 13, 55)

Cuando el evangelista nos dice que "Ellos (José y María) no entendieron lo que les decía", pone en relieve que aún su madre vivía en la intimidad con el misterio de Jesús, hijo de Dios, solo por medio de la fe. "Feliz la que ha creído".


Oración 

Jesús, concédenos comprender, con la ayuda de tu gracia, aquellas cosas y situaciones que se nos van presentando en la vida.

María, madre de los vivientes, que acogiste la Vida en nombre de todos y para el bien de todos, guíanos en el camino, protege a nuestros hijos y familias. Enséñanos a estar en las cosas del Padre.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por nuestros hijos.

Por nuestras familias.

(Pedir por la intención personal)

Padre Nuestro


Día Sexto 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados.  


María, nuestra madre, está atenta a nuestras necesidades

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Y Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino". Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavia". Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan lo que Él les diga". (Jn 2. 1-5) 


Reflexión 

María manifiesta una maternidad nueva, según el espíritu, cuando va al encuentro de las necesidades del hombre. En Caná de Galilea se muestra solo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño y de poca importancia ("No tienen vino"). Pero esto tiene un valor simbólico. María se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. En su papel de madre, se pone "en medio", se hace mediadora. Ella intercede por los hombres y se pone como portavoz de la voluntad de su Hijo: "Hagan lo que Él les diga".


Oración 

María, madre del amor hermoso, incercede para que  Jesús atienda nuestras necesidades. Enséñanos a hacer todo lo que Él nos dice y a pedir en la oración el conocimiento que todavía nos falta para tener el gusto profundo de las cosas de Dios. Que sepamos ver las necesidades de los que nos rodean y podamos brindarnos generosamente, ayudado a quienes, en este momento fundamental de sus vidas, se encuentran solas y desamparadas.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por las madres que están solas.

Por los padres que no tienen trabajo.

(Pedir por la intención personal)

Ave María


Día Séptimo 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados. 


Tu Hijo También Tiene Una Misión

Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte". Jesús les respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Y señalando con la manos a sus discípulos agregó: "Éstos son mi madre y mis hermanos, porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre". (Mt 12, 46-50)


Reflexión 

María es la primera entre "aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen". Y por eso, aquella bendición pronunciada por Jesús, se refiere en primer lugar a ella. María se convierte, en cierto sentido, en la primera "discípula" de su Hijo y por medio de su fe, descubre otro sentido de su maternidad: una nueva maternidad según el espíritu y no únicamente según la carne.


Oración 

Madre nuestra, Señora de la Dulce Espera, nos enseñas que más importante que el vínculo carnal, es la relación que nace y se forma por cumplor con lo que Dios nos pide. El amor se construye día a día, así queremos servir al Señor y aceptar su voluntad. Que podamos testimoniar el significado del amor auténtico diciendo cada día que sí. Acuérdate de las familias que han abierto su corazón a la adopción, ayúdalos en la alegría de su generosidad a que puedan gustar los hermosos nombres de padre y madre. Que teniéndote a vos, como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida, puedan dar gracias cada día, por esa vida que se les entrega.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por los que desean adoptar.

(Pedir por la intención personal)

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Día Octavo 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados.  


Amar A Dios Por Sobre Todas Las Cosas

Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y dijo: "Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron". Jesús le respondió: "Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". (Lc 11, 27-28)


Reflexión 

Esta frase constituía una alabanza para María como madre de Jesús según la carne. A través de aquellas palabras ha pasado rápidamente por la mente de la muchedumbre, al menos por un instante, el evangelio de la infancia de Jesús. Es el evangelio en que María está presente como la madre que concibe a Jesús en su seno, lo da a luz y lo amamanta maternalmente: la madre-nodriza a la que se refiere aquella mujer del pueblo. Gracias a esta maternidad, Jesús es un verdadero hijo del hombre. Jesús con su respuesta quiere quitar la atención de la maternidad entendida solo como vínculo de carne, para orientarla hacia aquel misterioso vínculo del espíritu, que se forma en la escucha y la observancia de las palabras de Dios. 


Oración 

María, muchachita de Nazaret, tú que viviste las dimensiones de lo humano y de lo femenino de manera perfecta, intercede por nosotros, para que seamos atentos escuchas de la Palabra de Dios. Aleja de nosotros todo lo que nos impida practicar lo que Jesús nos enseñó. Pon en nuestra boca tus palabras, tus intenciones y todo lo que pueda abrir nuestro corazón al bien y al amor.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por que las mujeres puedan amamantar a sus hijos, dándoles su leche y amor.

Por que todos los padres puedan ayudar a crecer a los hijos.

(Pedir por la intención personal)


Oh, María, aurora del mundo nuevo

a Ti confiamos la causa de la vida.

Haz que quieres creen en tu Hijo

sepan anunciar con firmeza y amor

a los hombres de nuestro tiempo

el Evangelio de la Vida.

Alcánzales la gracia de acogerlo

como don siempre nuevo,

la alegría de celebrarlo con gratitud

durante toda su existencia

y la valentía de testimoniarlo

con confianza.


Día Noveno 


Comenzar con la Señal de la Cruz y la Oración para Arrepentirse de los Pecados. 


Jesús Nos Da A María Como Madre

Al ver a la Madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". (Jn 19, 25-27) 


Reflexión 

La maternidad de María, que se convierte en herencia del hombre, es un don: un don que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. A los pies de la cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la madre de Cristo. La entrega es la respuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la madre. Por eso, a través de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, el hombre se dirige a María, con veneración y confianza, como quien se dirige a su madre, y busca en su fe el sostén para la propia fe.


Oración  

María Santísima, Madre de Jesús y Madre nuestra, sabemos que nos acompañas en el camino de la vida, intercediendo por nosotros y por nuestras necesidades, danos un corazón fuerte y generoso. Gracias, porque cada uno de nosotros somos participes de la vida de Dios.

Te pedimos que nos enseñes a respetar, proteger y defender la vida, especialmente la más débil e inocente.

Inspira y protege especialmente a aquellos hombres y mujeres que condicionados por el medio y las circunstancias que los rodean, no llegan a ver que la vida es siempre un bien. Que ellos sepan que "Ninguna cosa es imposible para Dios" (Lc 1, 30 37) y se entreguen con confianza a su providencia benévola.

Bendícenos y guíanos en este camino para poder florecer en virtud y santidad. Confiamos en tu intercesión y esperamos con fe que Jesús nos conceda lo que pedimos.


A cada intención respondemos:

Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor.

Por los bebés no deseados, sus madres y padres.

Por los niños abandonados.

Por los que sufren.

(Pedir por la intención personal)


Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador,

te pedimos que nos protejas en este momento,

en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor;

educarlo de modo que "crezca en sabiduría, estatura y gracia" ante los ojos de Dios;

y conducirlo con nuestro ejemplo

a la casa del Padre.

Amén.

sábado, 29 de junio de 2024

Novena A San Pedro Y San Pablo

Novena A San Pedro Y San Pablo


Novena A San Pedro Y San Pablo

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Primer Día


Oración Inicial


Buen Jesús, yo creo que Tú eres el Señor de la vida. Yo creo que Tú has venido a reconciliar todas mis rupturas y que me amas hasta el extremo. Te pido que me ayudes a escuchar tu Palabra, a amarte más y seguirte como lo hicieron los Apóstoles.

Acto Penitencial


(En silencio, se realiza un breve examen de conciencia).

Te pido perdón Señor por todos mis pecados. ¡Son tantas las veces que te he fallado! Veo tu Corazón traspasado y sé que han sido mis propios pecados los que te han llevado a la muerte en la Cruz. Pero también sé que Tú has querido beber ese Cáliz para reconciliarme. Ayúdame Señor a amarte con todas mis fuerzas y con todo mi corazón.

Reflexión Para El Primer Día


“La solemnidad De San Pedro y San Pablo nos invita a revivir la fe de estos dos Apóstoles, columnas De la Iglesia, que hicieron de Cristo la pasión de su vida. Pedro, con la palabra y con la sangre, lo confesó ‘Hijo De Dios vivo’ (Mt 16, 16). Pablo, una vez que se hubo convertido y transformado en apóstol de los gentiles, fue conquistado por él hasta el punto de exclamar: ‘¡Para mí la vida es Cristo!’ (Flp 1, 21). Su recuerdo nos impulsa al compromiso de una fidelidad cada vez mayor y una unidad cada vez más profunda”. San Juan Pablo II, angelus del 29 de junio de 1996.

Acción De Gracias y Peticiones Personales


Gracias Señor por tu inmenso amor. Gracias por el inmenso don que nos concedes en la Iglesia, gracias porque nos has dejado a Pedro y sus sucesores y a los pastores que nos guían. En este día, te pido especialmente por el Santo Padre y por todos los obispos De la Iglesia. Ayúdame a ser yo también un apóstol según mis capacidades y posibilidades. Amén. (Si se quiere, se puede hacer una petición al Señor por las intenciones propias)

Rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

Súplica A San Pedro


Pedro arrepentido, Pedro el preferido del Señor, Pedro el entusiasta por Cristo Jesús, pídele al Señor me conceda un amor hacia El Salvador, tan fuerte y tan generoso como el amor que por Cristo Jesús ardió en tu gran corazón.

Súplica a San Pablo


Pablo, fervoroso Apóstol, un favor te pedimos al recordar tu fiesta de cada año: suplícale a Dios que te imitemos en tu inmenso amor a Jesucristo y en tu deseo impresionante de salvar almas. Que cada uno de nosotros pueda repetir aquella tu frase famosa: “Me desgasto y me desgastaré por el bien de las almas y por el Reino de Cristo Jesús”.

Oración Final A Los Santos Apóstoles


¡Oh, santos Apóstoles Pedro y Pablo! Yo los elijo hoy y para siempre por mis especiales protectores y abogados; y me alegro humildemente tanto contigo, San Pedro, príncipe de los Apóstoles, porque eres la piedra sobre la cual edificó Dios su Iglesia; como contigo, San Pablo, escogido por Dios para vaso de elección y predicador de la verdad en todo el mundo. Alcánceme, les suplico, una fe viva, una esperanza firme y una caridad perfecta; atención en el orar, pureza de corazón, recta intención en las obras, diligencia en el cumplimiento de las obligaciones de mi estado, constancia en los propósitos, resignación a la voluntad de Dios y perseverancia en la divina gracia hasta la muerte; para que mediante sus intercesiones y sus méritos gloriosos, pueda vencer las tentaciones del mundo, del demonio y de la carne, me haga digno de presentarme ante el supremo y eterno pastor de almas, Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos, para gozarle y amarle eternamente. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Segundo Día


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Segundo Día


“San Pedro y San Pablo, cada uno con su historia personal y eclesial, testimonian que, aun en medio de durísimas pruebas, el Señor no los abandonó nunca. Estuvo con Pedro para librarlo de las manos de sus enemigos en Jerusalén; estuvo con Pablo en sus continuos esfuerzos apostólicos, para darle la fuerza de su gracia, a fin de convertirlo en intrépido heraldo del Evangelio para bien de los gentiles (2Tm 4, 17)”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio de 1997.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Tercer Día 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Tercer Día


“‘Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella’… El Apóstol es el depositario de las llaves de un tesoro inestimable: el tesoro de la redención. Tesoro que trasciende ampliamente la dimensión temporal. Es el tesoro de la vida divina, de la vida eterna. Después de la resurrección, fue confiado definitivamente a Pedro y a los Apóstoles: ‘Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos’ (Jn 20, 22-23)”.

“Quien posee las llaves tiene la facultad y la responsabilidad de cerrar y abrir. Jesús habilita a Pedro y a los Apóstoles para que dispensen la gracia de la remisión de los pecados y abran definitivamente las puertas del Reino de los cielos. Después de su muerte y resurrección, ellos comprenden bien la tarea que se les ha confiado y, con esa conciencia, se dirigen al mundo, impulsados por el amor a su Maestro. Van por doquier como sus embajadores (2 Co 5, 14-20), puesto que el tiempo del Reino se ha convertido ya en su herencia”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio de 1998.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cuarto Día 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Cuarto Día


“En su misión apostólica, san Pedro y San Pablo tuvieron que afrontar dificultades de todo tipo. Sin embargo, lejos de debilitar su acción misionera, fortalecieron su celo en beneficio De la Iglesia y para la salvación de los hombres. Pudieron superar todas las pruebas porque su confianza no se basaba en los recursos humanos, sino en la gracia del Señor, quien, como recuerdan las lecturas de esta solemnidad, libra a sus amigos de todos os males y los salva para su Reino (Hch 12, 11; 1 Tm 4, 18)”.

“Esa misma confianza en Dios debe sostenernos también a nosotros. Sí, el ‘Señor libra de todas las angustias’. Esta certeza debe infundirnos ánimo frente a las dificultades que encontramos al anunciar el Evangelio en la vida diaria. Que San Pedro y San Pablo, nuestros patronos, nos ayuden y nos obtengan el celo misionero que los hizo testigos de Cristo hasta los confines del mundo entonces conocido”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio de 1999.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Quinto Día 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Quinto Día


“La Iglesia de Cristo está edificada sobre la fe y sobre la fidelidad de Pedro. La primera comunidad cristiana era muy consciente de ello y, como narran los Hechos de los Apóstoles, cuando Pedro se encontraba en la cárcel, se reunió para elevar a Dios una oración ferviente por él (Hch 12, 5). Fue escuchada, porque la presencia de Pedro era aún necesaria para la comunidad que daba sus primeros pasos: el Señor envió a su ángel para liberarlo de las manos de sus perseguidores (Hch 12, 7-11)”.

“Estaba escrito en los designios De Dios que Pedro, después de confirmar por mucho tiempo en la fe a sus hermanos, sufriría el martirio aquí, en Roma, juntamente con Pablo, el apóstol de las gentes, quien también había escapado muchas veces de la muerte”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio del año 2000.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Sexto Día 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Sexto Día


“Después de dos milenios, la ‘roca’ sobre la que está fundada la Iglesia sigue siendo la misma: es la fe de Pedro. ’Sobre esta piedra’ (Mt 16, 18) Cristo construyó su Iglesia, edificio espiritual que ha resistido al embate de los siglos. Desde luego, solo sobre bases humanas e históricas no hubiera podido resistir el asalto de tantos enemigos”.

“A lo largo de los siglos, el Espíritu Santo ha iluminado a hombres y mujeres, de todas las edades, vocaciones y condiciones sociales, para que se convirtieran en ‘piedras vivas’ (1 P 2,5) de esta construcción. Son Los Santos, que Dios suscita con inagotable creatividad, mucho más numerosos que los que señala solemnemente la Iglesia como ejemplo para todos. Una sola fe; una sola ‘roca’; una sola piedra angular: Cristo, Redentor del hombre”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio del año 2001.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Séptimo Día 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Séptimo Día


“El misterioso itinerario de fe y de amor, que condujo a Pedro y a Pablo de su tierra natal a Jerusalén, luego a otras partes del mundo, y por último a Roma, constituye en cierto sentido un modelo del recorrido que todo cristiano está llamado a realizar para testimoniar a Cristo en el mundo”.

“‘Yo consulté al Señor, y me respondió, me liberó de todas mis ansias’ (Sal 33, 5). ¿Cómo no ver en la experiencia de ambos santos, que hoy conmemoramos, la realización de estas palabras del salmista? La Iglesia es puesta a prueba continuamente. El mensaje que le llega siempre de los apóstoles San Pedro y San Pablo es claro y elocuente: por la gracia De Dios, en toda circunstancia, el hombre puede convertirse en signo del poder victorioso de Dios. Por eso no debe temer. Quien confía en Dios, libre de todo miedo, experimenta la presencia consoladora del Espíritu también y especialmente, en los momentos de la prueba y del dolor”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio del año 2002.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Octavo Día 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Octavo Día


“San Pedro y San Pablo son ‘amigos de Dios’ de modo singular, porque bebieron el cáliz del Señor. A ambos Jesús les cambió el nombre en el momento en que los llamó a su servicio: a Simón le dio el de Cefas, es decir, ‘piedra’, de donde deriva Pedro; a Salud, el nombre de Pablo, que significa ‘pequeño’. El prefacio de hoy establece un paralelismo entre los dos: ‘Pedro fue el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro insigne que la interpretó; el pescador de Galilea fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel; el maestro y doctor la extendió a todas las gentes’…”.

“Gracias a la humillación de la negación y al llanto incontenible que lo purificó interiormente, Simón se convirtió en Pedro, es decir, en la ‘piedra’: robustecido por la fuerza del Espíritu, tres veces declaró a Jesús su amor, recibiendo de Él el mandato de apacentar su grey (Jn 21, 15-17). La experiencia de Saulo fue semejante: el Señor, a quien perseguía (Hch 9, 5), ‘lo llamó por su gracia’ (Ga 1, 15), derribándolo en el camino de Damasco. Así lo liberó de sus prejuicios, transformándolo radicalmente, y lo convirtió en ‘un instrumento de elección’ para llevar su nombre a todas las gentes (Hch 9, 15)”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio del año 2003.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Noveno Día


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial y Acto Penitencial, como en el Primer Día de la novena.

Reflexión Para El Noveno Día


“‘Tú eres el Mesías, el Hijo De Dios vivo’ (Mt 16, 16). Tras la pregunta del Señor, Pedro, también en nombre de los demás Apóstoles, hace su profesión de fe”.

“En ella se afirma el fundamento seguro de nuestro camino hacia la comunión plena. En efecto, si queremos la unidad de los discípulos de Cristo, debemos recomenzar desde Cristo. Como a Pedro, también a nosotros se nos pide que confesemos que Él es la piedra angular, la Cabeza De la Iglesia. En la carta encíclica Ut unum sin escribí: ‘Creer en Cristo significa querer la comunión de gracia que corresponde al designio del padre desde toda la eternidad’ (n. 9)”.

“Ut unum sin! De aquí brota nuestro compromiso de comunión, en respuesta al ardiente deseo de Cristo. No se trata de una vaga relación de buenos vecinos, sino del vínculo indisoluble de la fe teologal, por el que estamos destinados no a la separación, sino a la comunión”. San Juan Pablo II, homilía del 29 de junio del año 2004.

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

lunes, 2 de octubre de 2023

Novena A Santa Eulalia De Barcelona

Novena A Santa Eulalia De Barcelona 

Santa Eulalia De Barcelona


Día Primero 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Fe 


“La fe es la garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven.” (Hebreos 11, 1) 

La Iglesia nos enseña que la fe es necesaria para la salvación. Santa Eulalia profesó su fe al verdadero Dios, desde los primeros años de vida, en Barcina, actualmente Barcelona (España). Se encerraba en la casa paterna con un grupo de amigas que se reunían para pasar buena parte del día en el servicio del Señor, rezando oraciones que alternaban con el canto de los himnos. El testimonio de vida de esta joven demuestra que la fe es un acto libre de adhesión del hombre a Dios; por eso cuando se presenta frente al juez Daciano, ella dice: “Yo soy Eulalia, sierva de mi Señor Jesucristo que es el rey de los reyes y el Señor que domina: por eso tengo en Él toda mi confianza”. 

Oración 


Santa Eulalia, pedimos tu protección para tantos jóvenes y personas que en estos tiempos se enfrentan a persecuciones a causa de la fe, que están en riesgo de perderla, por caer en la tentación que el mundo propone; acuérdate de los enfermos, los que están privados de la libertad, y que en su condición temporal están a punto de perder la fe o cuestionan la existencia De Dios; que el Espíritu Santo fortalezca y aumente la Fe en todos. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Oración Final (Para todos los días) 


Señor Jesús, que has suscitado en tu iglesia, para ejemplo y admiración de todos tus hijos a la Bienaventurada Virgen y Mártir Santa Eulalia, como modelo de constancia en la fe, en la pureza y en generosidad hasta el testimonio del martirio, para que con su ejemplo, aprendamos a luchar constantemente en nuestras vidas. Te suplicamos, Señor, que por su intercesión Gloriosa, merezcamos la gracia para vencer en el esfuerzo de cada día, y poder así cantar las alabanzas eternamente en el cielo. Te lo pedimos a Ti, que con el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. 

Día Segundo 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Amor 


“Pues yo les digo: Amen a sus enemigos y rueguen por los que los persiguen”. (Mateo 5, 44) 

El martirio es considerado por la Iglesia como un supremo don y la prueba mayor de amor y ese don se da a pocos, conviene que todos vivan preparados para confesar a Cristo delante de los hombres y a seguirle por el camino De la Cruz en medio de las persecuciones que nunca faltan a la Iglesia. Eulalia, por amor a Cristo, sufrió crueles torturas, pero fue fiel al Amor, en medio de los tormentos oraba por los que tenían la misión de torturarla, cumpliendo así el mandato de Amar a sus enemigos y a quienes los persiguen. 

Oración 


Oh, Santa Eulalia, tú que creciste en tu corta edad en el Amor de Dios, uno y Trino, dando verdadero testimonio del Amor en el cruel martirio, te pedimos que nos ayudes a Amar al prójimo que nos trata mal, aceptarlo tal como es, destierra de nosotros el rencor, la venganza, la falta de perdón, el resentimiento, el odio, todos esos sentimientos que no son virtudes cristianas, y llévanos a la fuente del Amor, al sacramento de la Confesión y de la Eucaristía, para ser verdaderos testigos de Cristo en medio del mundo. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Tercero 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Valentía 


“Tengan valor y firme el corazón, ustedes, los que esperan en el Señor”. (Salmo 31, 25) 

La valentía en Santa Eulalia es una virtud que caracteriza al cristiano, surge desde las mismas palabras de Cristo, que nos invita a no tener miedo, a confiar, a lanzarnos a difundir su mensaje desde las terrazas. El mundo, ciertamente, ha odiado y odia a quienes forman parte de la Iglesia católica, a quienes siguen al maestro, a quienes acogen su Evangelio de justicia, de paz, y de misericordia. 

Oración 


Señor Dios, Tú que diste la fuerza e inspiración a Santa Eulalia de proclamar tu amor con tal valentía, que muchos se asombraron de verla en pie a pesar de los tormentos, te pido que llenes mi corazón de ese fuego del Espíritu Santo, y sin temor, pueda predicar tus bondades, a todo aquel que te rechace, evangelizar con valentía en nuestros hogares, lugares de trabajo, en la sociedad, así como lo hizo tu digna hijita Santa Eulalia. Todo esto lo pido en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Cuarto 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Juventud 


“Pues tú eres mi esperanza, Señor, mi confianza desde mi juventud”. (Salmo 71, 5) 

Eulalia desde temprana edad oraba y alababan en espíritu y verdad a Dios, como un verdadero adorador, cuando ella se presenta ante el juez que estaba sediento de sangre cristiana. Llama la atención la Juventud de esta niña con trece años, proveniente de noble familia, que habla De Dios llena de convicción. El nombre de Eulalia significa “aquella que habla bien”, en su tierna edad conoció a Dios y lo transmitió con sabias palabras, además fue vivo ejemplo de servicio y obediencia a sus padres, obediencia que tiene por regla mayor los mandamientos de la ley De Dios. 

Oración 


Padre Santo, enséñale a todos los jóvenes del mundo la verdad que libera, que rompe las cadenas de la injusticia, del pecado, de las esclavitudes, la verdad que forja santos, porque ellos son la esperanza del mundo, para que desde temprana edad siempre cumplan los mandamientos de la ley de Dios. También te pedimos que a nosotros nos ayudes a recordar que la juventud no es solamente una edad cronológica, es un estado del alma, y que podamos dar testimonio de nuestro corazón joven que late entero por amor, como el de Santa Eulalia. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Quinto 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Virgen 


“Tomará por esposa a una mujer virgen”. (Levítico 21, 13) 

Para los primeros siglos del cristianismo no era extraño que una joven pudiera escoger permanecer virgen, como es el caso de la niña Eulalia, pero una opción así en el mundo antiguo era algo extraño (al igual que hoy), atendido que el libertinaje sexual era algo normal (como hoy), los gustos disolutos formaban parte de lo ordinario de la existencia de muchos (como hoy). Dios que tanto ama a vírgenes que nacen de la profunda vida de piedad, protegió la pureza de Santa Eulalia hasta después de muerta haciendo crecer el cabello y con misteriosa nevada cubrió el cuerpo desnudo, que durante tres días permaneció colgado de una cruz. 

Oración 


Señor y Dios nuestro, ayúdanos a mantenernos firmes ante este sistema tan contaminado, donde por causa de la modernidad están en desuso los principios y valores cristianos. Apártanos de las tentaciones, situaciones de pecados, de los lobos disfrazados de ovejas, de los pecados contra la castidad, ya que tú nos llamas a la santidad según nuestro estado de vida, y de esta forma nos esforcemos por vivir unidos solamente a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Sexto 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Santidad 


“Santifíquense y sean santos; porque yo soy El Señor, su Dios”. (Levítico 20, 7) 

Todos los cristianos, de cualquier estado o condición, estamos llamados cada uno por su propio camino, a la perfección de la santidad. Santa Eulalia desde niña vivió en santidad, cumpliendo los mandamientos de la ley de Dios, vivió una vida dedicada a la caridad, la santidad no la improvisó. La santidad la alcanzó como un camino de subida hacia la altura y con esfuerzo y trabajo personal. La Santidad es solo para valientes, que tienen fuerza de voluntad y saben perseverar sin volver atrás, es una vocación en común dada en el bautismo, si eres un bautizado estás llamado a ser Santo, alcanzar la corona de la Santidad. 

Oración 


Señor Jesús, tú nos dijiste: “sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”, invitándonos así a ser imitadores De Dios por la santidad de vida, ayúdanos a ser coherentes con nuestra condición de bautizados; a ser apóstoles comprometidos del evangelio; a ser estímulo que suscite y anime la fe de los que no la tienen, la han perdido, o la viven con superficialidad, socórrenos para ser Santos cada día y que al final gocemos las alegrías eternas. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Séptimo 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Fidelidad 


“Mantengámonos firmes, sin dudar, en la esperanza de la fe que profesamos, porque Dios cumplirá la promesa que nos ha hecho”. (Hebreos 10, 23) 

Cuando Publio Daciano al entrar en Barcelona hizo con todo su séquito, públicos y solemnes sacrificios a los dioses paganos, dio orden de buscar cautelosamente a todos los cristianos para obligarles a ofrecer incienso a los dioses, aconteció que Eulalia se escapa de sus padres y se presenta ante el cruel juez y se niega a ofrecer incienso, ya que ella adora al verdadero Dios creador de cielo y tierra, solo profundizando en la íntima conexión que existe entre fe, verdad, amor, libertad, se comprende el valor de la fidelidad a sus valores y principios Cristianos. 

Oración 


Señor, te pedimos valor y lucidez para afrontar todas las dificultades que a lo largo de la vida tenemos y tendremos, Tú eres mi fortaleza y mi roca fuerte, mi escudo protector ante la adversidad, ayúdanos a ser fieles en todo momento y circunstancia de la vida, fieles especialmente a nuestra madre la iglesia, y a nuestros compromisos bautismales, a nuestra familia, a ejemplo de Santa Eulalia. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Octavo 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Fortaleza 


“Dios es para nosotros refugio y fortaleza, un socorro en la angustia”. (Salmos 46, 1) 

Santa Eulalia una vez que ha elegido guardar la fe y dar testimonio de ella como verdad, necesita de una virtud que haga óptima su voluntad, a fin de perseverar firme en su decisión hasta la muerte, es la virtud cardinal de la fortaleza, que hace soportar los tormentos del martirio. La fortaleza la capacitó para vencer el miedo, incluso a la propia muerte, así como para afrontar las pruebas y las persecuciones. 

Oración 


Señor, ya que por don tuyo la fuerza se realiza en la debilidad, concede a todos tus fieles obtengamos la fortaleza de vencer nuestras dificultades, como Santa Eulalia venció los tormentos del cruel martirio. Ayúdanos a salir de nuestra condición de pecado, de nuestra falta de compromiso, de entrega en el apostolado; reaviva en nosotros el donde Fortaleza infundido en el Bautismo. Amén. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final. 

Día Noveno 


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Martirio 


“Entonces los entregarán a la tortura y les matarán, y serán odiados en todas las naciones por causa de mi nombre”. (Mateo 24, 9) 

El mártir da testimonio de Cristo, de su vida, de sus acciones y del valor del seguimiento de sus enseñanzas, pues ha preferido la muerte a renunciar a ellas. Santa Eulalia sella su testimonio con su sangre, tal como lo hizo Cristo. En este sentido, el mártir está unido con Cristo en el Amor. Luego de las múltiples torturas, ejecutadas por sus verdugos, una por cada año de vida, la niña Eulalia entrega al Señor su espíritu, que voló al cielo, saliendo de su boca en forma de blanca paloma el 12 de febrero del año 303 siendo testigo de Cristo y de su palabra “el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará”. Este martirio aconteció en tiempos del emperador Diocleciano; siendo el papa de la Iglesia, San Marcelino. 

Oración 


Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que, a causa de la fe, en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en muchos lugares del mundo. Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe. Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad. A nosotros ayúdanos a seguir perseverantes y que podamos contemplar eternamente tu rostro radiante en el cielo, junto con todos Los Santos y Mártires que abrazan la palma del martirio. 

Santa Eulalia, virgen y mártir, ruega por nosotros. 

Terminar con la Oración Final.

martes, 4 de julio de 2023

Desde Lo Hondo (Salmo 129)

 Desde Lo Hondo (Salmo 129)


Desde Lo Hondo (Salmo 129)

Desde lo hondo a Ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor, 
más que el centinela la aurora.

Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa.