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Santísima Trinidad

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrada Familia

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

Sagrado Corazón De Jesús

Sagrado Corazón De Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón De María

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.

Espíritu Santo

Espíritu Santo, ilumíname y santifícame.

jueves, 11 de marzo de 2021

Novena A San Benito Abad

Novena A San Benito Abad

Novena A San Benito Abad

 

Oración Preparatoria (para todos los días)


Te saludamos con filial afecto, oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Multiplica el número de tus hijos y santifícalos. Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo y filial protección. Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres y por nosotros que te somos devotos. Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Aparta de nosotros en aquella hora suprema las acechanzas del enemigo, y aliéntanos con tu dulce presencia. Ahora consíguenos, por favor, la gracia especial que te pedimos en esta novena...

Día Primero

Que desde tu infancia reconociste la vanidad del mundo y únicamente deseaste los bienes eternos

¡Oh glorioso San Benito, que desde tu infancia reconociste la vanidad del mundo y únicamente deseaste los bienes eternos! Alcánzanos un vivo deseo del cielo y que recordemos frecuentemente a Dios, nuestro último fin, y hacia Él ordenemos toda nuestra vida para que en todo Él sea glorificado. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Oración final (para todos los días)


¡Oh glorioso San Benito, que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos! Tu gran poder ante Dios se reconoce hoy, más que nunca, gracias a la medalla que viene honrada con tu nombre, por la multitud de prodigios y favores que por su medio Dios nos ofrece. Ruega por todos los que acudimos a ti. Alcánzanos del Señor, todas las gracias que nos son necesarias durante esta vida y especialmente la gracia por la cual hacemos esta novena. San Benito, ruega por nosotros.

Concluir con un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día Segundo

Humilde de corazón que supiste desdeñar las alabanzas de los hombres

¡Oh glorioso San Benito, humilde de corazón, que supiste desdeñar las alabanzas de los hombres! Alcánzanos la humildad, tú que amaste a Dios sobre todas las cosas y le entregaste sin reservas tu corazón, consíguenos también el amor de Dios. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Tercero

Que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos

¡Oh glorioso San Benito, que consagraste tus labios a la oración y cantaste noche y día las alabanzas divinas! Alcánzanos el espíritu de oración. Tú, que cual lirio entre espinas, guardaste una castidad angelical por medio de la humildad, de la vigilancia continua, de la oración y de la mortificación de los sentidos, consíguenos el don de la pureza. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Cuarto

Que venciste al demonio y triunfaste de sus engaños

¡Oh glorioso San Benito que venciste al demonio y triunfaste de sus engaños! Alcánzanos la gracia de resistir sus sugestiones y de huir de toda ocasión de pecado. Tú que enseñando una vida austera, de renuncia y trabajo, aborreciste la ociosidad, inspíranos amor al trabajo y a la abnegación de nosotros mismos para seguir a Cristo. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Quinto

Que amaste el silencio y no abriste la boca jamás a palabras ligeras e impuras

¡Oh glorioso San Benito, que amaste el silencio, y no abriste la boca jamás a palabras ligeras e impuras, a quejas, murmuraciones, y a juicios contra el amor al prójimo! Alcánzanos la gracia de no decir jamás palabras impuras y contra la caridad, a perdonar y guardar nuestra lengua de todo pecado. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Sexto

Que fuiste blanco de persecuciones y guardaste la paz de tu alma por medio de la dulzura de la paciencia

¡Oh glorioso San Benito, que fuiste blanco de persecuciones y guardaste la paz de tu alma por medio de la dulzura de la paciencia! Alcánzanos el don de la paciencia y la gracia de perdonar las ofensas, tú que perdonaste a los que atentaron contra tu vida y te expulsaron de tu país, y que misericordiosamente pediste al Señor les perdonara, llorando su ceguera y terrible fin. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Séptimo

Que animado por un ardiente celo instruiste a los ignorantes, socorriste a los pobres

¡Oh glorioso San Benito, que animado por un ardiente celo para asistir al prójimo en sus necesidades, instruiste a los ignorantes, socorriste a los pobres, curaste a los enfermos, resucitaste a los muertos, libraste a los cautivos del demonio y de sus pasiones, consolaste a los afligidos y convertiste a los pecadores! Consíguenos la gracia de amar al prójimo y de hacer con él las obras de misericordia. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Octavo

Que inundaste de consuelo el corazón de tu hermana Santa Escolástica llenándolo del amor de Dios

¡Oh glorioso San Benito, que inundaste de consuelo el corazón de tu hermana Santa Escolástica, llenándolo del amor de Dios y de las bienaventuranzas del cielo! Concédenos la gracia de santificar nuestros afectos más queridos. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

Día Noveno

Cuya alma en tu dichosa muerte, fue elevada al cielo en medio de ángeles y santos

¡Oh glorioso San Benito, cuya alma en tu dichosa muerte, fue elevada al cielo en medio de ángeles y santos, siendo consolados tus discípulos por la revelación de tu gloria! Concédenos del Señor, la gracia de la perseverancia final, de una buena muerte y de tu asistencia e intercesión en nuestro último día. San Benito, ruega por nosotros. 

Tres Avemarías. Concluir con la oración final.

miércoles, 10 de marzo de 2021

Novena a la Santisima y Vera Cruz de Caravaca

 Novena A La Santísima Y Vera Cruz De Caravaca

Novena A La Santisima Y Vera Cruz De Caravaca

 
En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo...

Invocación Al Espíritu Santo - Secuencia De Misa De Pentecostés (para todos los días)

Ven, Espíritu divino, 
manda tu luz desde el cielo.

Don, en tus dones espléndido;
Luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Descanso de nuestro esfuerzo
tregua en el duro trabajo
brisa en las horas de fuego
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento

Riega la tierra en sequía
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo
doma el espíritu indómito
guía al que tuerce el sendero.

Antífona De La Misa De La Exaltación De La Cruz (para todos los días)

Nosotros hemos de gloriarnos en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, en Él está nuestra salvación, vida y resurrección; Él nos ha salvado y liberado.
 

Oración

Señor Dios, nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de tu Hijo muerto en la Cruz, concédenos te rogamos, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio alcanzar un día en tu reino los premios de la redención por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Invocación Por Medio De La Santa Cruz (para todos los días)

Oh Dios, que por medio de Jesucristo, el Señor, nos manifestaste tu amor y misericordia y que por el símbolo de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca inspiras y ayudas a buscar el camino y acercamiento hacia Ti, te pedimos que escuches nuestra sincera oración y nos ayudes a mantener nuestra fe y a experimentar en nuestra vida la salvación que nos viene por la cruz.
Novena a la Santisima y Vera Cruz de Caravaca
 

Día Primero 

Lectura De La Carta Del Apóstol San Pablo A Los Gálatas - La Gloria De La Cruz

Hermanos: Yo, Pablo para la Ley estoy muerto, porque la ley me ha dado muerte; pero así vivo para Dios. Estoy crucificado con Cristo, vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios que me amó hasta entregarse por mí. Yo no anulo la gracia de Dios. Pero si la justificación fuera efecto de la ley, la muerte de Cristo sería inútil

Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros en maldito; porque dice la Escritura “Maldito todo el que cuelga de un árbol”. Esto sucedió para que, por medio de Jesucristo, la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, y por la fe recibiéramos al Espíritu prometido.

Versículo

Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.
 

Salmo

Señor, dueño nuestro
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra

Ensalzaste tu Majestad sobre los cielos
de la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos
para reprimir al adversario y al rebelde

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él
el ser humano para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles
lo coronaste de gloria y dignidad
le diste el mando sobre las obras de tus manos
todo lo sometiste bajo sus pies

Rebaños de ovejas y toros
y hasta las bestias del campo
las aves del cielo los peces del mar
que trazan sendas por el mar

Señor, dueño nuestro
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra 
 

Himno

Oh, Cruz fiel, árbol único en nobleza
Jamás el bosque dio mejor tributo
En hoja, en flor y en fruto
Dulces clavos, dulce árbol donde la Vida empieza
Con un peso tan dulce en su corteza

Cantemos la nobleza de esta guerra
El triunfo de la sangre y del madero
Y un Redentor, que en trance de Cordero
Sacrificado en Cruz, salvó la tierra
Y así dijo el Señor; vuelva la Vida
Y que Amor redima la condena
La gracia está en el fondo de la pena
Y la salud naciendo de la herida

Oh, plenitud del tiempo consumando
Del seno de Dios Padre en que vivía
Ved la Palabra entrando por María
En el misterio mismo del pecado

¿Quién vio en más estrechez gloria más plena
y a Dios como al menor de los humanos?
Llorando en el pesebre, pies y manos
Le faja una doncella nazarena

En plenitud de vida y de sendero
Dio el paso hacia la muerte porque Él quiso
Mirad de par el paraíso
Abierto por la fuerza de un Cordero

Vinagre y sed la boca, apenas gime
Y al golpe de los clavos y la lanza
Un mar de sangre fluye inunda, avanza
Por tierra, mar y cielo y los redime

Dulces, clavos, Dulce árbol donde la Vida empieza
Con un peso tan dulce en su corteza

Tú solo entre los árboles, crecido
Para tender a Cristo en tu regazo
Tú el arca que nos salva, tú el abrazo
De Dios con los verdugos del Ungido
Al Dios de los designios de la historia
Que es Padre, Hijo y Espíritu alabanza
Al que en la Cruz devuelve la esperanza
De toda salvación honor y gloria

Antífona (para todos los días)

El Santo nombre del Señor ha sido ensalzado en la cruz sobre el cielo y la tierra. Aleluya.
 

Peticiones

Oremos a Dios, Padre de la misericordia, que nos conceda su perdón y derrame su Espíritu en nosotros.

Dame, Señor, tu Espíritu

Para que cure nuestras heridas

Dame, Señor, tu Espíritu

Para que rompa nuestras cadenas

Dame, Señor, tu Espíritu

Para que consuele nuestras tristezas

Dame, Señor, tu Espíritu


Para que conforte nuestra debilidad

Dame, Señor, tu Espíritu

Para que nos llene de su amor

Dame, Señor, tu Espíritu

Para que encienda nuestra esperanza

Dame, Señor, tu Espíritu 

Oremos

Danos, Señor, tu Espíritu, que nos remueve y nos prepare para participar de los méritos de la muerte y resurrección de Cristo Nuestro Señor, Amén. 

Llenos de alegría por ser hijos de Dios. Podemos decir con confianza la oración que el mismo Señor nos enseñó. Padrenuestro...

Invoquemos también a Maria, la Madre de Jesús, mediadora universal de todas las gracias. Avemaría...
 

Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz (para todos los días)

Oh Dios en quien vivimos nos movemos y existimos; concédenos la lluvia necesaria, para que, ayudados con los bienes de la tierra, podamos aspirar confiadamente a los bienes del cielo. Te lo pedimos por medio de la Santísima Cruz símbolo de Nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Dios todopoderoso y eterno, que nos purificas con el castigo y nos salvas con el perdón, responde a nuestras súplicas concediéndonos un tiempo sereno, y danos la gracia de emplear tus dones para alabar tu nombre y para nuestra salvación. Te lo pedimos por medio de la Santísima Cruz símbolo de Nuestro Señor Jesucristo, Amén.


Oh, Dios a quien obedecen todos los elementos del universo, serena la furia de las tempestades para que la amenaza del poder desatado se convierta en motivo de alabanza a tu nombre.

Te lo pedimos por medio de la Santísima Cruz símbolo de nuestro Señor Jesucristo, Amén


Bendice, Señor, a tu pueblo, 
para que la tierra
generosa y fecunda por tu bendición
dé abundancia de frutos
que nos permitan dedicarnos con gozo
a la alabanza de tu nombre
te lo pedimos por medio de la Santísima Cruz
símbolo de nuestro Señor Jesucristo, Amén.
 

Oración Final (para todos los días)

A ti Señor, que por medio de la muerte en Cruz de Jesucristo nuestro Señor nos diste la Salvación, te pedimos que el signo de la Santísima y Vera Cruz, símbolo de tu amor y acercamiento a nosotros, sea nuestra ayuda en la debilidad, aliento en la dificultad alegría en nuestro trabajo y garantía de tu presencia en nuestra vida y en el mundo. Amén.

Bendigamos al Señor, 
Demos gracias a Dios.

Recitar el Credo.
 

Día Segundo 

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.  

Lectura De La Carta Del Apóstol San Pablo A Los Filipenses


Cristo a pesar de su condición divina no hizo alarde de su categoría de Dios y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos, y así, actuando como un hombre cualquiera se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte en la cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el “Nombre sobre todo nombre” de modo que la nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para Gloria de Dios Padre.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Salmo


Tus palabra Señor son Espíritu y vida

La Ley del Señor es perfecta y descanso del alma
El precepto del Señor es fiel
E instruye al ignorante

Los mandatos del Señor son rectos
Y alegran el corazón
La norma del Señor es límpida
Y eternamente justa

Que te agraden las palabras de mi boca
Y llegue a tu presencia

El meditar de mi corazón

Señor, roca mía, redentor mío

Himno


Conoces Señor mi debilidad
Sabes que me hundo fácilmente
Que me acobardo enseguida ante las dificultades
Que me vence la tentación

Sabes también que son muchos los enemigos
Son fuertes y seductores

Pero tú eres mi roca de refugio
Siempre he confiado en Ti

Desde niño confiaba en ti
Desde el vientre de mi madre
Sintonizando con ella, me apoyaba en ti

Nunca me has abandonado
Siempre he sentido tu mano amiga
Fuerte, liberadora
Siempre me he visto protegido
Por tu sombra, tu mirada
Siempre he sentido la fuerza de tu Espíritu

Por eso contaré tu auxilio. Dios mío
Y cantaré tus maravillas
Siempre repetiré que todo, todo
Es obra de tu gran misericordia
 
Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final.

Día Tercero 

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.   

Lectura De La Carta A Los Hebreos


Cristo en los días de su vida mortal, a gritos y con lagrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado.

Él a pesar de ser hijo, aprendió, sufriendo a obedecer. Y llevando a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen, en autor de salvación eterna, proclamado por dios, Sumo Sacerdote.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Salmo


Sed fuertes y valientes de corazón
Los que esperáis en el Señor
Sed fuertes y valientes de corazón
Los que esperáis en el Señor

Qué bondad tan grande, Señor
Reservas para tus fieles
Y concedes a los que a ti se acogen
A la vista de todos

En el asilo de tu presencia los escondes
De las conjuras humanas
Los ocultas en tu tabernáculo
Frente a las lenguas pendencieras

Bendito el Señor que ha hecho por mí
Prodigios de misericordia en la ciudad amurallada

Yo decía en mi ansiedad
Me has arrojado de tu vista
Pero Tú escuchaste mi voz suplicante
Cuando yo te gritaba

Amad al Señor, fieles suyos
El Señor guarda a los leales
Y paga con creces a los soberbios

Himno


Él Señor se acerco a mí
Y me llamó por mi nombre
Su presencia y su palabra
me envolvían
y yo me sentía más pobre

Pero ¿Por qué me visitas, Dios mío?

¿Por qué a mí, el más miserable?

¿Por qué te has fijado en mí?
Pasa de largo, te ruego
Que hay muchos mejores que yo

O déjame por ahora
Quizá más tarde, otro día
Y temblaba
Por la presencia, por la exigencia
Por lo que tendría que hacer o dejar de hacer

Pero Él se acerco más
Me penetraba
Y repetía mi nombre una vez y otra

Soy Yo, me decía no temas

Y cada vez que hablaba
Cada palabra suya

Era como un mar de dicha que entraba en mí
Como un fuego que me transformaba
Como un viento liberador
Que se llevaba todos los miedos

Ahora, temblaba, pero de emoción y con lágrimas
Ya no importa mi pequeñez y pecado
Por Él estaba ahí y me hablaba

Y, así, me puse en sus manos
Incondicionalmente: Aquí estoy, Señor
Tu profeta niño
Y tu siervo torpe

Aquí estoy, Señor, lo que tú quieras
Pero ya no me abandones

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final. 

Día Cuarto 

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.   

Lectura De La Carta A Los Hebreos


Hermanos, Jesús puede salvar definitivamente a los que por medio de Él se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder en su favor.

Y tal convenía que fuese nuestro Pontífice: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y encumbrado sobre el cielo.

Él no necesita ofrecer sacrificios cada día como los sumos sacerdotes, que ofrecían primero por los propios pecados, después por los del pueblo, porque lo hizo de una vez para siempre.

Tenemos un Sumo Sacerdote tal que está sentado a la derecha del trono de la Majestad en los cielos, y es ministro del Santuario y de la Tienda verdadera, construida por el Señor y no por el hombre.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Salmo


El Señor es mi luz y mi Salvación
El Señor es mi luz y mi Salvación

El Señor es mi luz y mi Salvación
¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida
¿quién me hará temblar?

Si un ejercito acampa contra mí
mi corazón no tiembla
si me declaran la guerra
me siento tranquilo

Él me protegerá en su tienda
El día del peligro
Me esconderá en lo escondido de su morada
Me alzará sobre la roca
Tu rostro buscaré Señor

No me escondas tu rostro
No rechaces con ira a tu siervo
Que tú eres mi auxilio
No me deseches

Himno


Venero inagotable de aguas puras
Ríos de agua que brotan de una roca
Espíritu que todo vivifica
Es la fuente dichosa que nos salva

Sacad aguas con gozo
Hasta saciaros
La fuente colocada en el madero
Basta un toque de fe para que brote
Con abundancia el agua de la vida
Sacad aguas con gozo los sedientos
Lavaos en las aguas los impuros
Y regad con el agua vuestra tierra
Reseca, endurecida de egoísmo

El secreto escondido de mi gozo
El objeto de todos mis deseos
La savia que alimenta mis entregas
Es la fuente perenne del Espirítu

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final. 

Día Quinto 

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.   

Lectura Del Santo Evangelio Según San Juan 3, 13-17


Por aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre.

Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del Hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.

Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Salmo


No olvidéis las acciones del Señor
Te alabamos oh Santa Cruz

Escucha, pueblo mío mi enseñanza
Inclina el oído a las palabras de mi boca
Que voy a abrir mi boca a las sentencias
Para que broten los enigmas del pasado

Cuando los hacía morir lo buscaban
Y madrugaban para volverse a Dios
Se acordaban de que Dios era su Roca
El Dios Altísimo su Redentor

Lo adulaban con sus bocas
Pero sus lenguas mentían
Su corazón no era sincero con Él
Ni eran fieles a su alianza

Él, en cambio, sentía lastima
Perdonaba la culpa y no los destruía
Una y otra vez reprimió su cólera
Y no despertaba todo su furor

Himno


El Señor es mi Dios y mi Salvador
Cristo es mi Dios y mi Señor
No tengo otros dioses y señores que me salven
Señor mío y Dios mío sálvame

Cuando la noche se cierre temerosa
Y me azoten los vientos implacables
Cuando me hunda en lago sin remedio
Señor mío y Dios mío sálvame

Cuando todo resulte favorable
Y me eleven al monte de la gloria
Cuando todos me aplaudan
Me quieran y sonrían
Señor mío y Dios mío sálvame

Cuando yo mismo me vea suficiente
Y desprecie los miedos y las súplicas
Ni sienta ya necesidad de ser salvado
Señor mío y Dios mío sálvame

Cuando sienta mi corazón endurecido
Y mire con desprecio a los más pobres
Me ría del fracaso de los otros
Señor mío y Dios mío sálvame

Sálvame mi Señor de tal manera
Que pueda yo salvar a mis hermanos
Cantaré jubiloso tus proezas
Qué grande es mi Señor y Salvador

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final. 

Día Sexto 

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.   

Lectura Del Santo Evangelio Según San Juan 12, 10-36


Ha llegado la hora en que es glorificado el Hijo del Hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo pero si muere, da mucho fruto, él que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. Él que quiera servirme que me siga, y dónde esté yo, allí estará también mi servidor; y a quien me sirva el Padre lo premiará.

Ahora mi alma está agitada y ¿qué diré? Padre, líbrame de esta hora; pero si por esto he venido por esta hora, Padre glorifica tu Nombre.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Salmo


Te doy gracias, Señor
Porque estabas airado contra mí
Pero ha cesado tu ira
Y me has consolado

Él es mi Dios y Salvador
Confiaré y no temeré
Porque mi fuerza y mi poder es el Señor
Él fue mi salvación
Y sacaréis aguas con gozo
De las fuentes de la salvación

Aquel día diréis
Dad gracias al Señor
invocad su nombre
contad a los pueblos sus hazañas
proclamad que su nombre es excelso

Tañed para el Señor, que hizo proezas
anunciadlas a toda la tierra
gritad jubilosos, habitantes de Sión
“Qué grande en medio de ti, el Santo de Israel”

Himno


Oh, Cruz fiel, árbol único en nobleza
Jamás el bosque dio mejor tributo
En hoja, en flor y en fruto
Dulces clavos, dulce árbol donde la Vida empieza
Con un peso tan dulce en su corteza

Cantemos la nobleza de esta guerra
El triunfo de la sangre y del madero
Y un Redentor, que en trance de Cordero
Sacrificado en Cruz, salvó la tierra
Y así dijo el Señor; vuelva la Vida
Y que Amor redima la condena
La gracia esta en el fondo de la pena
Y la salud naciendo de la herida

Oh, plenitud del tiempo consumando
Del seno de Dios Padre en que vivía
Ved la Palabra entrando por María
En el misterio mismo del pecado

¿Quién vio en más estrechez gloria más plena
y a Dios como al menor de los humanos?
Llorando en el pesebre, pies y manos
Le faja una doncella nazarena

En plenitud de vida y de sendero
Dio el paso hacia la muerte porque Él quiso

Mirad de par el paraíso
Abierto por la fuerza de un Cordero

Vinagre y sed la boca, apenas gime
Y al golpe de los clavos y la lanza
Un mar de sangre fluye inunda, avanza
Por tierra, mar y cielo y los redime

Dulces, clavos, Dulce árbol donde la Vida empieza
Con un peso tan dulce en su corteza

Tú sólo entre los árboles, crecido
Para tender a Cristo en tu regazo
Tú el arca que nos salva, tú el abrazo
De Dios con los verdugos del Ungido
Al Dios de los designios de la historia
Que es Padre, Hijo y Espíritu alabanza
Al que en la Cruz devuelve la esperanza
De toda salvación honor y gloria

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final. 

Día Séptimo 

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Lectura del Santo Evangelio Según San Marcos


Y lo llevan al Gólgota, que quiere decir lugar de la calavera, y le ofrecían vino con mirra, pero Él no lo acepto. Y lo crucifican y se reparten sus ropas, echándolas a suertes para ver lo que se llevaba cada uno.

Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito, El Rey de los Judíos. Y crucifican con Él a dos bandidos uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: Fue contado entre los malhechores.

Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: Anda, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días: sálvate a ti mismo bajando de la cruz.

Lo mismo los sumos sacerdotes, burlándose de él con los letrados, decían a otros: ha salvado y así mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz para que lo veamos y creamos.

También los que estaban crucificados con Él lo insultaban.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte

Salmo


Protégeme Dios mío que me refugio en ti
Yo digo al Señor, Tú eres mi bien
El Señor es le lote de mi heredad y mi copa
Mi suerte esta en tu mano

Bendeciré al Señor que me aconseja
Hasta de noche me instruye internamente
Tengo siempre presente al Señor,
con Él a mi derecha no vacilaré
por eso se me alegra el corazón
se gozan mis entrañas
y mi carne descansa serena
porque no me entregarás a la muerte
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción

Me enseñarás el sendero de la vida
me saciarás de gozo en tu presencia
de alegría perpetua a tu derecha

Himno


Espíritu de vida y de ternura
Alienta compasivo nuestro barro
Tu obra creadora no termina
Alienta con cariño nuestra carne

Para el hombre caído tu energía
Para todo el que sufre, tu consuelo
Para los fracasados, tu esperanza
Para el huérfano, siempre tu presencia.

Alienta tanta carne dolorida
La encarnación de Cristo se prolonga
Y nuestra redención no ha terminado
Restaura en todos, gran Renovador
Esa imagen de Dios tan afeada
Un hombre libre y digno en su trabajo
Dichoso en amistad y comunión

Alienta en mí, también soy vulnerable
Y olvido tu presencia generosa

Dador de vida Artista consumado
De toda liberación protagonista y cimiento
De toda redención secreto Aliento
Protector, Padre del hombre dolorido
Espíritu de amor, siempre en nuestra vida
Llamada y fundamento

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final. 

Día Octavo 

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.   

Lectura Del Evangelio Según San Marcos


Al llegar el mediodía vinieron las tinieblas. Sobre toda la región, hasta media tarde. Y a la media tarde. Jesús clamó con voz potente: Eloí, Eloí, lamás sabactani, que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Y algunos de los presentes, al oírlo, decían: Mira, está llamando a Elías, y uno de ellos echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a la caña, y le daba de beber diciendo: Dejad a ver si viene Elías a bajarlo. Y Jesús lanzando una gran voz, expiró, Él velo del Templo se rasgó en dos, de arriba a bajo.

Viendo el centurión que estaba enfrente de él, que había expirado así dijo: Realmente este hombre era hijo de Dios.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte.

Salmo


Levanto mis ojos a los montes
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene de Señor
Que hizo el cielo y la tierra

No permitirá que resbale tu pie
Tu guardián no duerme
No duerme ni reposa
El guardián de Israel

El Señor te guarda a la sombra
Está a tu derecha
De día el sol no te hará daño
Ni la luna de noche

El Señor te guarda de todo mal
Él guarda tu alma
El Señor guarda tus entradas y salidas
Ahora y por siempre

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos, Amén.

Himno


Conoces Señor mi debilidad
Sabes que me hundo fácilmente
Que me acobardo enseguida ante las dificultades
Que me vence la tentación

Sabes también que son muchos los enemigos
Son fuertes y seductores

Pero tú eres mi roca de refugio
Siempre he confiado en Ti

Desde niño confiaba en Ti
Desde el vientre de mi madre
Sintonizando con ella, me apoyaba en Ti

Nunca me has abandonado
Siempre he sentido tu mano amiga
Fuerte, liberadora
Siempre me he visto protegido
Por tu sombra, tu mirada
Siempre he sentido la fuerza de tu Espíritu

Por eso contaré tu auxilio. Dios mío
Y cantaré tus maravillas
Siempre repetiré que todo, todo
Es obra de tu gran misericordia

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final. 

Día Noveno

Iniciar con Invocación Al Espíritu Santo, Antífona De La Misa De Exaltación De La Cruz e Invocación Por Medio De La Santa Cruz.   

Lectura De Los Sermones Del Obispo San Andrés De Creta


La Cruz es cosa grande y preciosa. Grande, porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más que numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papal decisivo en su obra de salvación.

La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros. Él mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice:
“Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en Él, y pronto lo glorificará. Y también: Padre, glorifícame con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese. Y así mismo dice: Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: “Lo he glorificado y volveré a glorificarlo” palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación cuando dice: Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Esta claro pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

Versículo


Jesucristo ha sido coronado de gloria y honor por su pasión y muerte

Salmo


Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
A ti Señor, me acojo; no quede yo defraudado
Tú que eres justo ponme a salvo
A tus manos encomiendo mi espíritu
Tú, el Dios leal, me libraras

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
Soy la burla de todos mis enemigos
La irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos
Me ven por la calle y escapan de mí
Me han olvidado como a un muerto
Me han desechado como a un cacharro inútil

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
Pero yo, confío en el Señor
Te digo “Tú eres mi Dios”
En tu mano están mis azares
Líbrame de los enemigos que me persiguen

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
Haz brillar tu rostro, sobre tu siervo
Sálvame por tu misericordia
Sed fuertes y valientes de corazón
Los que esperáis en el Señor
Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu

Himno


De la liturgia de Viernes Santo (Adoración De La Cruz)

Santo Dios
Santo fuerte
Santo inmortal, ten piedad de nosotros

¿qué mas puedo hacer por ti
yo te planté como viña mía
escogida y hermosa
qué amarga te has vuelto conmigo
para mi sed me diste vinagre
con la lanza traspasaste el costado a tu Salvador

Santo Dios
Santo fuerte
Santo inmortal, ten piedad de nosotros

Yo por ti azoté a Egipto y a sus primogénitos
Tú me entregaste para que me azotarán
Pueblo mío, ¿qué te he hecho
En que te he ofendido?
Respóndeme

Santo Dios
Santo fuerte
Santo inmortal, ten piedad de nosotros

Yo te saque de Egipto
sumergiendo al Faraón en el mar Rojo
tú me entregaste a los sumos sacerdotes
yo abrí el mar delante de ti
Tú con la lanza abriste mi costado

Santo Dios
Santo fuerte
Santo inmortal, ten piedad de nosotros

Yo te sustenté con maná en el desierto
tú me abofeteaste y me azotaste
yo te di a beber el agua salvadora
que brota de la peña
tú me diste a beber hiel y vinagre
yo por ti herí a los reyes cananeos
tú me heriste la cabeza con la caña

Santo Dios
Santo fuerte
Santo inmortal, ten piedad de nosotros

Yo te dí un cetro real
Tú me pusiste una corona de espinas
Yo te levanté con gran poder
Tú me colgaste del patíbulo de la Cruz
Pueblo mío ¿qué te he hecho
En que te he ofendido?

Santo Dios
Santo fuerte
Santo inmortal, ten piedad de nosotros

Continuar con Antífona, Oraciones Para Pedir Los Bienes Y Frutos De La Tierra Por Medio De La Santísima Cruz y Oración Final.

viernes, 12 de febrero de 2021

Coronilla De La Divina Misericordia

Coronilla De La Divina Misericordia

 
Coronilla De La Divina Misericordia

La Coronilla a la Divina Misericordia fue dictada por Jesús a Santa Faustina Kowalska en Polonia, en el año 1935. En las revelaciones posteriores Jesús mostró el valor y la eficacia de esta oración junto a las promesas a ella vinculadas.

La Coronilla a la Divina Misericordia es una oración poderosa, es una oración para el bien, es decir, para la conversión y para la salvación de la humanidad entera. Dijo Jesús: "con la oración de la Coronilla me acerco a los seres humanos" (Diarios, 333).
 

Cómo Rezar La Coronilla De La Divina Misericordia

Para rezar la Coronilla se utiliza un Rosario común. Al igual que en el Rosario, se comienza haciendo la señal de la Cruz y santiguándose para comenzar.

Decir un Padre Nuestro, un Avemaría y el Credo.

Se sugiere decir la siguiente oración antes de iniciar el Rosario:

Falleciste, Jesús, pero el manantial de la vida brotó para las almas y se abrió el océano de tu infinita misericordia para el mundo entero. Oh, fuente de vida, insondable misericordia de Dios, envuelve el mundo entero y viértete sobre nosotros.

  1. Se anuncia el misterio.
  2. Sobre las cuentas grandes, en lugar del Padrenuestro se recita esta oración:
  3. Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amado Hijo y Señor nuestro, Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los de todo el mundo.
  4. Sobre las cuentas pequeñas del Avemaría se recita esta oración (10 veces):
  5. Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
  6. Al finalizar las cinco decenas de la coronilla, se repite tres veces esta invocación:
  7. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
  8. Antes de la bendición final se sugiere rezar la siguiente oración:
  9. Dios eterno cuya misericordia es infinita y en quien los tesoros de la compasión son inagotables, míranos bondadosamente y auméntanos tu misericordia a fin de que en los momentos difíciles ni desesperemos, ni nos desalentemos, sino que con la máxima confianza nos sometamos a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia misma. Amén.

jueves, 22 de octubre de 2020

Novena A San Juan Pablo II

 Novena A San Juan Pablo II

San Juan Pablo II

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
...

Oración De San Juan Pablo II Por La Familia 

(Oración para todos los días)


Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, Padre, que eres Amor y  Vida, haz que en cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo, Jesucristo, "nacido de Mujer", y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones porque siempre se renuevan.

Haz que tu gracia guíe a  los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus  familias y de todas las familias del mundo.

Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su  humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.

Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre  más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.

Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia. Tú, que eres la Vida, la Verdad y El Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Primer Día: Luces Y Sombras De La Familia En La Actualidad (Familiaris Consortio 9)


A la injusticia originada por el pecado —que ha penetrado profundamente también en las estructuras del mundo de hoy— y que con frecuencia pone obstáculos a la familia en la  plena realización de sí misma y de sus derechos fundamentales, debemos oponernos todos  con una conversión de la mente y del corazón, siguiendo a Cristo Crucificado en la renuncia  al propio egoísmo: semejante conversión no podrá dejar de ejercer una influencia  beneficiosa y renovadora incluso en las estructuras de la sociedad.

Se pide una conversión continua, permanente, que, aunque exija el alejamiento interior de todo mal y la adhesión al bien en su plenitud, se actúa sin embargo concretamente con  pasos que conducen cada vez más lejos. Se desarrolla así un proceso dinámico, que avanza gradualmente con la progresiva integración de los dones de Dios y de las exigencias de su  amor definitivo y absoluto en toda la vida personal y social del hombre. Por esto es necesario un camino pedagógico de crecimiento con el fin de que los fieles, las familias y los pueblos,  es más, la misma civilización, partiendo de lo que han recibido ya del misterio de Cristo,  sean conducidos pacientemente más allá hasta llegar a un conocimiento más rico y a una  integración más plena de este misterio en su vida.

Oración A San Juan Pablo II 

(Oración para todos los días)


¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!

Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje  por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a  mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia! Tú advertiste el asalto de Satanás contra esta  preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te  opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz  descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

Oración De San Juan Pablo II A La Virgen María 

(Oración para todos los días)


Oh María, aurora del mundo nuevo, Madre de los vivientes, a ti confiamos la causa de la vida: mira, Madre, el número inmenso de niños a quienes se impide nacer, de pobres a quienes  se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana, de ancianos y  enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.

Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.

Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo, la alegría de celebrarlo con  gratitud durante toda su existencia y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,  para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad y del  amor, para alabanza y gloria de Dios Creador y amante de la vida. Amén.

(Se mencionan las intenciones de la Novena y luego se rezan tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias)

Segundo Día: Matrimonio Y Comunión Entre Dios Y Los Hombres (Familiaris Consortio 12)


La comunión de amor entre Dios y los hombres, contenido fundamental de la Revelación y  de la experiencia de fe de Israel, encuentra una significativa expresión en la alianza esponsal que se establece entre el hombre y la mujer.

Por esta razón, la palabra central de la Revelación, «Dios ama a su pueblo», es pronunciada a través de las palabras vivas y concretas con que el hombre y la mujer se declaran su amor conyugal.

“Su vínculo de amor se convierte en imagen y símbolo de la Alianza que une a Dios con su pueblo. El mismo pecado que puede atentar contra el pacto conyugal se convierte en imagen de la infidelidad del pueblo a su Dios: la idolatría es prostitución, la infidelidad es adulterio, la desobediencia a la ley es abandono del amor esponsal del Señor. Pero la infidelidad de Israel no destruye la fidelidad eterna del Señor y por tanto el amor siempre fiel de Dios se pone  como ejemplo de las relaciones de amor fiel que deben existir entre los esposos.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Tercer Día: Los Hijos, Don Preciosísimo Del Matrimonio (Familiaris Consortio 14)


Según el designio de Dios, el matrimonio es el fundamento de la comunidad más amplia de  la familia, ya que la institución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados   a  la procreación y educación de la prole, en la que encuentran su coronación.

En su realidad más profunda, el amor es esencialmente don y el amor conyugal, a la vez  que conduce a los esposos al recíproco «conocimiento» que les hace «una sola carne», no se  agota dentro de la pareja, ya que los hace capaces de la máxima donación posible, por la  cual se convierten en cooperadores de Dios en el don de la vida a una nueva persona  humana. De este modo los cónyuges, a la vez que se dan entre sí, dan más allá de sí mismos la realidad del hijo, reflejo viviente de su amor, signo permanente de la unidad conyugal y síntesis viva e inseparable del padre y de la madre.

Al hacerse padres, los esposos reciben de Dios el don de una nueva responsabilidad. Su  amor paterno está llamado a ser para los hijos el signo visible del mismo amor de Dios, «del  que proviene toda paternidad en el cielo y en la tierra».

Sin embargo, no se debe olvidar que incluso cuando la procreación no es posible, no por  esto pierde su valor la vida conyugal. La esterilidad física, en efecto, puede dar ocasión a los esposos para otros servicios importantes a la vida de la persona humana, como por ejemplo  la adopción, la diversas formas de obras educativas, la ayuda a otras familias, a los niños  pobres o minusválidos.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Cuarto Día: ¡Familia, Sé Lo Que Eres! (Familiaris Consortio 17)


En el designio de Dios Creador y Redentor la familia descubre no sólo su «identidad», lo que «es», sino también su «misión», lo que puede y debe «hacer». El cometido, que ella por vocación de Dios está llamada a desempeñar en la historia, brota de su mismo ser y representa su desarrollo dinámico y existencial. Toda familia descubre y encuentra en sí  misma la llamada imborrable, que define a la vez su dignidad y su responsabilidad: familia,  ¡«sé» lo que «eres»!

Remontarse al «principio»  del gesto creador de Dios es una necesidad para la familia, si quiere conocerse y realizarse según la verdad interior no sólo de su ser, sino también de su  actuación histórica. Y dado que, según el designio divino, está constituida como «íntima  comunidad de vida y de amor», la familia tiene la misión de ser cada vez más lo que es, es decir, comunidad de vida y amor, en una tensión que, al igual que para toda realidad creada y redimida, hallará su cumplimiento en el Reino de Dios. En una perspectiva que además  llega a las raíces mismas de la realidad, hay que decir que la esencia y el cometido de la familia  son definidos en última instancia por el amor. Por esto la familia recibe la misión de  custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa.

Todo cometido particular de la familia es la expresión y la actuación concreta de tal misión  fundamental. Es necesario por tanto penetrar más a fondo en la singular riqueza de la misión de la familia y sondear sus múltiples y unitarios contenidos.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Quinto Día: La Familia, Célula Primera Y Vital De La Sociedad (Familiaris Consortio 42)


«El Creador del mundo estableció la sociedad conyugal como origen y fundamento de la  sociedad humana»; la familia es por ello la «célula primera y vital de la sociedad».

La familia posee vínculos vitales y orgánicos con la sociedad, porque constituye su fundamento y alimento continuo mediante su función de servicio a la vida. En efecto, de la familia nacen los ciudadanos, y éstos encuentran en ella la primera escuela de esas virtudes sociales, que son el alma de la vida y del desarrollo de la sociedad misma. Así la familia, en virtud de su naturaleza y vocación, lejos de encerrarse en sí misma, se abre a las demás familias y a la sociedad, asumiendo su función social.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Sexto Día: Matrimonio Y Eucaristía (Familiaris Consortio 57)


El deber de santificación de la familia cristiana tiene su primera raíz en el bautismo y su  expresión máxima en la Eucaristía, a la que está íntimamente unido el matrimonio cristiano.  El Concilio Vaticano II ha querido poner de relieve la especial relación existente entre la Eucaristía y el matrimonio, pidiendo que habitualmente éste se celebre «dentro de la Misa» [144]. Volver a encontrar y profundizar tal relación es del todo necesario, si se quiere comprender y vivir con mayor intensidad la gracia y las responsabilidades del matrimonio y de la familia cristiana.

La Eucaristía es la fuente misma del matrimonio cristiano. En efecto, el sacrificio eucarístico  representa la alianza de amor de Cristo con la Iglesia, en cuanto sellada con la sangre de la cruz [145]. Y en este sacrificio de la Nueva y Eterna Alianza los cónyuges cristianos encuentran la raíz de la que brota, que configura interiormente y vivifica desde dentro, su alianza conyugal. En cuanto representación del  sacrificio de amor de Cristo por su Iglesia, la Eucaristía es manantial de caridad. Y en el don eucarístico de la caridad la familia cristiana halla el fundamento y el alma de su «comunión» y de su «misión», ya que el Pan eucarístico hace de los diversos miembros de la comunidad familiar un único cuerpo, revelación y participación de la más amplia unidad de la Iglesia; además, la participación en el Cuerpo «entregado» y en la Sangre «derramada» de Cristo se hace fuente inagotable del dinamismo  misionero y apostólico de la familia cristiana.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Séptimo Día: El Sacramento De La Conversión Y Reconciliación (Familiaris Consortio 58)


Parte esencial y permanente del cometido de santificación de la familia cristiana es la  acogida de la llamada evangélica a la conversión, dirigida a todos los cristianos que no  siempre permanecen fieles a la «novedad» del bautismo que los ha hecho «santos».  Tampoco la familia es siempre coherente con la ley de la gracia y de la santidad bautismal, proclamada nuevamente en el sacramento del matrimonio.

El arrepentimiento y perdón mutuo dentro de la familia cristiana que tanta parte tienen en la  vida cotidiana, hallan su momento sacramental específico en la Penitencia cristiana. Respecto de los cónyuges cristianos, así escribía Pablo VI en la encíclica Humanae vitae:  «Y si el pecado les sorprendiese todavía, no se desanimen, sino que recurran con humilde perseverancia a la misericordia de Dios, que se concede en el Sacramento de la Penitencia».

La celebración de este sacramento adquiere un significado particular para la vida familiar. En efecto, mientras mediante la fe descubren cómo el pecado contradice no sólo la alianza con Dios, sino también la alianza de los cónyuges y la comunión de la familia, los esposos y todos los miembros de la familia son alentados al encuentro con Dios «rico en misericordia», el cual, infundiendo su amor más fuerte que el pecado, reconstruye y perfecciona la alianza conyugal y la comunión familiar.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Octavo día: Plegaria y vida (Familiaris Consortio 62)


No hay que olvidar nunca que la oración es parte constitutiva y esencial de la vida cristiana considerada en su integridad y profundidad. Más aún, pertenece a nuestra misma «humanidad» y es «la primera expresión de la verdad interior del hombre, la primera condición de la auténtica libertad del espíritu» [156].

Por ello la plegaria no es una evasión que desvía del compromiso cotidiano, sino que  constituye el empuje más fuerte para que la familia cristiana asuma y ponga en práctica plenamente sus responsabilidades como célula primera y fundamental de la sociedad humana. En ese sentido, la efectiva participación en la vida y misión de la Iglesia en el mundo es proporcional a la fidelidad e intensidad de la oración con la que la familia cristiana se una a la Vid fecunda, que es Cristo.

De la unión vital con Cristo, alimentada por la liturgia, de la ofrenda de sí mismo y de la oración deriva también la fecundidad de la familia cristiana en su servicio específico de promoción humana, que no puede menos de llevar a la transformación del mundo.

(Todo lo demás como el Primer Día)

Noveno Día: ¡El Futuro De La Humanidad Se Fragua En La Familia! (Familiaris Consortio 86)


Por consiguiente es indispensable y urgente que todo hombre de buena voluntad se  esfuerce por salvar y promover los valores y exigencias de la familia.

A este respecto, siento el deber de pedir un empeño particular a los hijos de la Iglesia. Ellos,  que mediante la fe conocen plenamente el designio maravilloso de Dios, tienen una razón de más para tomar con todo interés la realidad de la familia en este tiempo de prueba y de gracia.

Deben amar de manera particular a la familia. Se trata de una consigna concreta y exigente.

Amar a la familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolos siempre. Amar a la familia significa individuar los peligros y males que la amenazan, para poder superarlos. Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente que favorezca su  desarrollo. Finalmente, una forma eminente de amor es dar a la familia cristiana de hoy, con frecuencia tentada por el desánimo y angustiada por las dificultades crecientes, razones de  confianza en sí misma, en las propias riquezas de naturaleza y gracia, en la misión que Dios  le ha confiado: «Es necesario que las familias de nuestro tiempo vuelvan a remontarse más alto. Es necesario que sigan a Cristo». 

(Todo lo demás como el Primer Día)

miércoles, 21 de octubre de 2020

Novena A Santa Laura Montoya

Novena A Santa Laura Montoya

Santa Laura Montoya

Por la señal de la Santa Cruz...

Oración Para Todos Los Días


Padre Eterno que Creaste a Santa Laura de Santa Catalina. Hijo de Dios que la redimiste con tu sangre preciosa. Espíritu Santo que la enriqueciste con tus preciosos dones. Oh, Augusta Trinidad: Humildemente postrados ante tu divina presencia, te suplicamos por intercesión de Santa Laura, nos concedas el remedio de estas necesidades.

Así mismo te pedimos la gracia de vivir toda nuestra vida a la luz del Evangelio, siguiendo el ejemplo de la Santa Madre Laura. De tal manera que con nuestro testimonio de amor a Dios y de generosidad con nuestros hermanos, atraigamos a muchos a una viva experiencia de Dios, que es Padre de todos.

Te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Día Primero

Todo Lo Puedo En El Señor


“He aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé avanzar en escasez o en abundancia. A todo estoy acostumbrado: A la saciedad y a la estrechez, a la riqueza y a la privación. Porque todo lo puedo en Aquel que me conforta". Filipenses 4, 12-13

Hoy y siempre la vida de los santos encierra historias comunes y corrientes. Aún más situaciones difíciles que ellos, apoyados en Dios lograron superar.

Laura Montoya nacida en Jericó, población colombiana, en un contexto de lucha política. Perdió muy temprano a su padre, asesinado durante una dura época del país. Este hecho llevó a su familia a emigrar en busca de mejores horizontes y así, doña Dolores con sus tres hijos se acogió en Medellín, en casa del abuelo de Laura. 

Más tarde se trasladaron a una finca que el padre de doña Doloritas poseía en Amalfi, al norte del departamento de Antioquia. Durante estos años, esta familia desplazada, sólo conoció desprecios y pobreza.

La idea de hacerse maestra surgió en Laura, como una forma de enfrentar las penurias de su hogar. Así logró graduarse en la Normal de Institutoras de Medellín. Pudo entonces obtener un sueldo para ayudar a su casa, compartir con sus alumnas su fe y sus valores.

Sin embargo, este ministerio de educadora no faltaron las incomprensiones y obstáculos. Algunos incluso la calumniaron llegando a manchar su fama de mujer equilibrada y honesta.

Golpeada por tantos problemas, Laura se refugió en la oración, aceptando sus dolores.

Delante del Señor Jesús, cuya pasión gustaba de contemplar con frecuencia. Sólo así pudo salir adelante y más tarde continuar su tarea pedagógica.

La Madre Laura nos enseña a todos a poner nuestra confianza en el Señor, quien no tardará en ayudarnos.

Gozos


Al presentarte nuestros ruegos, venimos llenos de confianza:

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

I


Madre y maestra de los indios de nuestra selva americana: Vuelve a enseñarnos los caminos de tus intrépidas andanzas. Y así la luz del Evangelio llegue por cerros y cañadas, a redimir a los cautivos de la pobreza y la ignorancia.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

II


Ante el asombre de tus ojos, la turba inquieta y afanada de las hormigas un secreto de amor, te dijo sin palabras. Y desde entonces la ternura de Dios, inmensa y desbordada sobre los buenos y los malos, con suaves ardor te abrasó el alma.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

III


Tú que supiste de pobreza y también fuiste desplazada, mira el dolor de tus hermanos en esta patria colombiana. Haz que florezca entre nosotros aquella paz tan anhelada, en la justicia y el progreso que como hermanos nos igualan.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

IV


Un acendrado y fiel cariño a la Señora Inmaculada, marcó tus días y noches, le dio certeza a tu esperanza. Su amor fue siempre el santo y seña de tus empresas arriesgadas, su nombre dulce y melodioso entre los tambos se escuchaba.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

V


Si las serpientes y las fieras por el poder de tu plegaria, como predijo el evangelio, pacificaron su acechanza: Líbranos hoy de los peligros que por doquier nos amenazan a quienes vamos de camino hacia la fiesta de la patria.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

VI


Tu corazón en carne viva, porque “los indios son mi llaga», contagie a todos tu angustia por tanta gente marginada. Haznos sentir la sed de Cristo que dio vigor a tu constancia, en las tareas de su Reino de amor y bienaventuranza.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

VII


A los discípulos de Cristo, tu gesta heroica nos señala la ruta audaz del evangelio hacia regiones muy lejanas. Transforma nuestro continente que ya es iglesia misionada, en una iglesia misionera de leve alforja y sandalias.

Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.

Oración Final


Dios, Padre misericordioso, que elegiste a la Santa Laura Montoya para despertar en la iglesia el sentido misionero, especialmente hacia las comunidades marginadas de la sociedad.

Concédenos que podamos imitarla en su actitud contemplativa y en la búsqueda constante de la salvación de los hermanos.

Danos la gracia de una conversión sincera al Evangelio y así un día florezca entre nosotros una paz justa y duradera, por el progreso de todos, especialmente de los más necesitados.

Además, rogamos por los méritos de la Santa Madre Laura, el remedio de estas necesidades… (Hacer la petición) ...si es para tu mayor gloria y nuestra salvación.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Día Segundo


(Oraciones para todos los días)

El Mandado De La Virgen


“Jesús vino a Cafarnaúm, junto al mar, para que se cumpliera la profecía: El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz. A los que habitan en sombra de muerte, una luz les ha amanecido". San Mateo 4, 16.

Después del viaje a Guapa donde la Madre Laura ayudada por el padre Ezequiel Pérez, pudo conocer los indios, todo en ella se convirtió en un intenso deseo de catequizarlos.

Empezó entonces a organizar sus cosas para internarse en la selva, en una tarea a la cual se sentía claramente llamada. Pero a pesar de buscar ayuda por todas partes, en ninguna parte encontraba. Resolvió pues, irse a Roma a conseguir directamente el apoyo del Santo Padre.

Pidió y obtuvo permiso de su director espiritual y de su madre, doña Dolores y después de sacar del banco el dinero para el viaje, fue como de costumbre a visitar a la Inmaculada en la catedral de Medellín, en ese tiempo la iglesia de la Candelaria.

Postrada a sus pies, Laura oró así: “Mira Señora, este dinero. Es el fruto de economías de muchos años y va ahora a gastarse en hoteles y barcos. Y todo porque tú, Señora mía, me dejas sufrir sola y no me haces el mandado a Roma. Esta misma noche, preséntate, te lo ruego al Santo Padre. Y cuando él ponga la cabeza en la almohada, hazle sentir los gemidos de los pobres salvajes del mundo y compromételo a hacer algo por ellos". Y añadió: “Suspendo el viaje, mientras me traes la respuesta del Papa".

Al salir de la iglesia se encontró con un sacerdote amigo, a quien preguntó cuánto se demoraría en venir una carta desde Roma. Más o menos mes y medio, le contesto el padre.

Pasado este tiempo SS. Pío X publicó la encíclica “Lacrymabili Statu Indorum» (El lastimoso estado de los indios), en la cual pide a los obispos busquen todos los medios posibles para ayudar a los grupos humanos marginados de la civilización y de la iglesia.

(Gozos y Oración Final)

Día Tercero

(Oraciones para todos los días)

El Pacto Con Las Fieras

“Jesús le dijo a sus discípulos: Estas son las señales que acompañarán a los que crean: hablarán en lenguas nuevas, tomarán serpientes en sus manos y no les harán daño, impondrán las manos sobre los enfermos y estos quedarán sanos". San Marcos 16, 17-18.

Cuenta la Madre Laura en su autobiografía que, estando una vez en la oración ante el Santísimo, mientras las Hermanas hacían algunas tareas de cocina, vio mentalmente llegar como en procesión delante del señor, muchas culebras y fieras que entendió eran las de Murrì. Le alegraban que estos animales vinieran a ponerse a órdenes de su Dueño. Pero luego le dijo al Señor que esas fieras formaban una barrera infranqueable para llevar el Evangelio a muchas gentes.

Pasó un corto rato y entonces, continua ella, conoció que Dios ordenaba a las fieras que no nos hicieran nada y que ellas tampoco recibirían daño de nosotras. En lo más hondo del alma entendió que Dios aceptaba este pacto.

Tuvo entonces la seguridad de una alianza, que había quedado hecha entre las fieras y sus religiosas. Refiriéndolo más tarde a un sacerdote, escribió ella, me dijo: Eso no es extraño porque ya lo dice San Marcos (16,18) que a los evangelizadores no les harán daño las serpientes, ni los venenos los perjudicarán.

Hoy se comprueba que ninguna religiosa de las Lauritas, en sus arriesgadas correrías, ha sido atacada por alguna fiera o serpiente, lo cual demuestra la inmensa confianza de la Madre Laura y de otro lado, la fidelidad de Dios.

Un hecho que nos invita a entregarle al Señor, cada uno de nuestros problemas, nuestras enfermedades, miedos, conflictos familiares y situaciones difíciles. Él sabrá remediarlas en el tiempo oportuno.

(Gozos y Oración Final)

Día Cuarto

(Oraciones para todos los días)

Tras Las Huellas Del Señor


“Jesús les dijo: Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id pues y haced discípulos de todos los pueblos, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". San Mateo 28, 18, 19.

El 14 de mayo de 1914 los habitantes de Dabeiba vieron llegar a cinco aventureras, que iniciaban así la cristianización de los indios.

La población no fue muy generosa con las recién venidas, pero ellas de ningún modo cejaron en su empeño. Siempre desconfiados pero sin resistirse a la amabilidad y los obsequios de las misioneras.

Ante todo, una vitrola llamaba la atención de los indígenas. “Vos tenés gente metida en esa tabla», decía el indio Juan José con gran miedo. Pero pronto este rudimentario aparato se convirtió en una gran atracción para los esquivos salvajes.

Poco a poco aquellas señoritas que no formaban todavía ninguna congregación religiosa, empezaron a poner en práctica su novedoso método pastoral. Se trataba de servir a los indios con su femenina intuición, mientras practicaban el idioma del amor.

Relegados por la sociedad, la mayoría de los indígenas latinoamericanos ignoraban sus propios derechos y se consideraban a si mismos inferiores a los animales.

La Madre Laura con su experiencia de educadora en diversos lugares, los condujo a reconocer su propia condición de racionales y más tarde de hijos de Dios. Luego motivó, tanto al gobierno como a la iglesia, integrar a estos hermanos dentro del contexto nacional, respetando su lengua y sus tradiciones.

Fue así la Madre Laura pionera en América Latina de una evangelización que respeta todas las culturas.

(Gozos y Oración Final)

Día Quinto

(Oraciones para todos los días)

Tengo Sed


“Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, exclamó. Tengo sed. Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo, una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca". San Juan 18, 28-29.

La Madre Laura les dio como lema a sus hijas esta queja del Señor en la cruz. Por tal razón había escrito: “Dos sedientos, Jesús mío: Tú de almas y yo de saciar tu sed. ¿Qué nos detiene pues?".

Este deseo ardiente de hacer conocer a Jesucristo, para que todos lo amen y orienten su vida según el Evangelio, ha sido comparado por muchos santos a la sed que Jesús tuvo en la cruz. Sed que la Madre Laura explica en sus escritos.

El amor ha de ser el motivo de todas las tareas de sus religiones. De igual manera los cristianos auténticos han de estar impulsados a todas horas por el amor. Amor a Dios en primer lugar. Cuando le conocemos, cuando sabemos que nos ama infinitamente, que envió a su Hijo a la tierra, no podemos menos de sentir su presencia en nuestra vida. Lo recordamos a todas horas. Pero a la vez, deseamos compartir esta maravillosa experiencia con muchos otros hermanos. Esta sed fue la que ardió en el corazón de la Madre Laura, en su anhelo continuo de llevar a Dios a los indígenas.

Igualmente, a cada uno de nosotros, si empieza a descubrir en el corazón su condición de hijo del Padre de los cielos, se le vuelve indispensable contarlo, compartirlo, trabajar para que Cristo sea conocido por todos. Y esto lo realizamos con el ejemplo, la palabra y esa confianza en Dios que podemos compartir con muchos otros, mientras vamos de camino.

(Gozos y Oración Final)

Día Sexto

(Oraciones para todos los días)

María, Madre Mía, Sálvame


“Se celebraba una boda en Caná de Galilea y esta allí la madre de Jesús. Como faltara el vino, le dice a Jesús su madre: No tienen vino. Y luego dijo a los criados: Haced lo que el os diga". San Juan 2 3-5.

Una de las primeras oraciones que la Madre Laura enseño a los indígenas de Dabeida y luego a otros más, fue esta jaculatoria llena de profundo contenido: María, madre mía, sálvame. Los indios la repetían con fruición, a veces todavía sin entenderla. Fue el nombre de Nuestra Señora la primer palabra que aprendieron en castellano.

Tal plegaria brotó de la ardiente devoción mariana que adorno la espiritualidad de Laura. Sin embargo transcurrió cierto tiempo en su camino de unión con Dios ante de empezar a lucir su alma como ella misma escribe, “la estrella más luminosa». Esta le llegó por el piadoso ejemplo de una sus parientas.

Se me ocurre, dice la Madre Laura, que si hubiera escogido para mí una advocación mariana, me hubiera quedado con la dolorosa, más de acuerdo con mi historia de muchas penalidades. Pero la inmaculada me atrajo de tal modo, que ya no podía pensar sino en ella, como en el centro de mi vida. Cuando sufro, leemos en sus escritos, es ella quien alumbra mi dolor. En ella tengo puesta para todo mi esperanza. Yo quisiera que todos supieran lo que es ella para el corazón que la ama.

María iluminaba la oscuridad de la selva y las dificultades de todo género que sufríamos.

Por que había hecho un pacto con la inmaculada: Tú harás la obra de los indios y yo te serviré a pesar de mis tropezones.

(Gozos y Oración Final)

Día Séptimo

(Oraciones para todos los días)

“Los Indios Son Mi Llaga"


“Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo… al cual nosotros anunciamos,….. luchando con su fuerza que actúa poderosamente en mí». Colosenses 1, 24-29.

Cuenta la Madre Laura en su autobiografía que siendo todavía muy niña, mientras observaba el trabajo afanoso de unas hormigas, sintió en mitad de su alma el amor paternal de Dios. Una experiencia que la marcó de forma indeleble para toda la vida. Desde allí, como les ha ocurrido a muchos santos, brotó en su corazón la urgencia de anunciar ese amor a todos, de modo particular a los indígenas, abandonados entonces por la iglesia y los gobiernos.

Este celo le quemó el alma de tal manera que pudo decir en varias ocasiones: “Los Indios son mi llaga".

Apoyada entonces por algunos, perseguida por otros, mirada como una mujer excéntrica por otros más, nada pudo arredrarla hasta emprender su Obra de Catequización, que en un principio ella misma no comprendía con claridad.

Pero dos realidades la impulsaban. En primer lugar la gloria de Dios: ¿Cómo era posible, pensaba, que su Padre Dios no fuera conocido ni amado por innumerables hijos suyos? Era necesario ir por todos los caminos anunciando el amor misericordioso de Padre.

Además, estos hermanos nuestros vivían en las selvas en condiciones infrahumanas. Y, según la teología de entonces, en peligro de próxima condenación.

Fue entonces la Madre Laura, precursora de un amplio proyecto de dignificación, de quienes hoy se integran las llamadas minorías étnicas, a la luz y bajo los criterios del Evangelio. A través de la historia de nuestro continente ella se destaca como abanderada de la evangelización de los más pobres.

(Gozos y Oración Final)

Día Octavo

(Oraciones para todos los días)

Más Allá De Nuestras Fronteras


“Dijo Jesús: También tengo otras ovejas que no son de este redil; también a ellas las tengo que conducir y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor". San Juan, 10, 16.

Quizás la Madre Laura no lo advirtió durante su peregrinación temporal. Pero su persona y su obra iniciaron la transformación de América Latina, de un continente misionado a un continente misionero.

Durante cuatro siglos, nuestra iglesia se había contentado con recibirlo todo de Europa: Teología, métodos evangelizadores, sacerdotes misioneros, etc.

Sobre todo, desde el congreso misional celebrado en Bogotá en 1924, sobre el cual la Madre Laura tuvo una notable influencia, nuestros pastores de Colombia y luego otros episcopados de América, empezaron a pensar de otra manera. Era necesario compartir los dones recibidos. Lo atestigua su congregación de Misioneras de María Inmaculada.

Pero, además de esto, ella y algunos otros inspiraron al entonces obispo de Santa Rosa de Osos, monseñor Miguel Ángel Builes, la necesidad de crear otros institutos misioneros. Todo esto fue reubicando a la iglesia latinoamericana y abriéndole horizontes para mirar más de sus fronteras.

Las intuiciones de la Madre Laura, secundadas luego por el Concilio Vaticano II y asimiladas por diversas congregaciones y por numerosos pastores, han comenzado ya a dar fruto. Muchas iglesias nuestras prestan sus servicios en otros países, en otros continentes. Por medio de sacerdotes, religiosas y laicos. Y sobre todo, gran número de bautizados respaldan generosamente esta labor por la oración y el aporte para financiar sus programas.

La Madre Laura fue la precursora de esta apertura universal, que lleva el evangelio, desde nuestra pobreza, a muchas regiones de la tierra.

(Gozos y Oración Final)

Día Noveno

(Oraciones para todos los días)

Los Milagros De La Madre Laura


“Mientras los judíos piden milagros y los griegos van en busca de sabiduría, nosotros, en cambio, predicamos a un Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos, pero fuerza y sabiduría de Dios para los que han sido llamados, tanto judíos como griegos. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres.” 1 Corintios 22-25

Numerosas personas dan fe de haber recibido favores por intercesión de la Madre Laura Montoya, a quien se han encomendado. Finalmente, la Santa Sede aprobó, como hecho extraordinario, la curación de un cáncer en estado terminal, en la señora de doña Herminia González de Álvarez, quien residía en Medellín en 1993.

Ante este acontecimiento, muchas personas acuden diariamente a la estancia donde murió la beata Laura, e igualmente a su sepulcro, pidiendo ser sanados de sus dolencias. Sin embargo, hemos de entender que no está en los planes de Dios que todos los enfermos recobremos la salud. Menos aun, repentinamente. Por lo tanto, nuestra relación con el Señor y sus santos se ha de elevar desde la fe, a un nivel de confianza y de entrega a la Providencia de Dios.

Por ser hijos de Dios tenemos derecho a pedirle remedio para nuestros males. Así nos lo enseñó Jesús en el Padre Nuestro, pero, al decir que se haga su voluntad, nos entregamos a su amor, de tal manera que muchas veces recibimos lo que nunca hemos pedido.

Numerosos enfermos no se sanan, determinados problemas nunca se solucionan, pero, mediante la oración, recibimos de Dios, paz, serenidad, constancia, alegría en medio de las penas, capacidad de superación y sabiduría para enfrentar los obstáculos porque el cristiano sabe que Dios es un Padre, pero comprende, además, que Él sabe dar, en su tiempo oportuno, lo que más conviene.

Frente a su proyecto misionero no le faltaron, a la Madre Laura, frecuentes obstáculos y muchas persecuciones. Sin embargo, su unión con Dios, le bastó para llevar adelante su vocación a favor de los indígenas; por todo lo cual, ella es ejemplo que nos ayudará a superar, confiados en el Señor, todas nuestras dificultades.

(Gozos y Oración Final)